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Anímate a combinar en tu receta frutilla y albahaca y crea una mermelada deliciosa.

Receta de mermelada de frutilla con albahaca: una combinación original, fresca y deliciosa para tus desayunos, postres o para acompañar quesos.

Receta gourmet de mermelada de frutilla y albahaca una combinación que pasará a ser tu favorita.

Receta gourmet de mermelada de frutilla y albahaca una combinación que pasará a ser tu favorita.

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Esta receta de mermelada de frutilla y albahaca combina lo clásico con un toque de frescura y originalidad. Perfecta para untar en panes, acompañar quesos o realzar postres, es fácil de preparar y ofrece un resultado gourmet que sorprenderá por su sabor y aroma únicos. Sólo tienes que animarte a combinar sabores.

La mermelada de frutilla y albahaca es ideal para quienes buscan algo diferente sin complicarse demasiado en la cocina. Combina la dulzura y textura de las frutillas con el aroma fresco y herbal de la albahaca, logrando una fusión inesperada y deliciosa. Si bien las mermeladas caseras suelen prepararse con frutas, azúcar y jugo de limón, en esta versión sumamos hojas frescas de albahaca al final de la cocción, para preservar su fragancia y darle un giro sofisticado. El proceso es sencillo: se corta la fruta, se mezcla con azúcar y se cocina a fuego medio hasta alcanzar el punto justo de espesor. La albahaca se incorpora justo antes del envasado para que su sabor no se pierda. Esta mermelada no solo sirve para el desayuno; es perfecta para acompañar una tabla de quesos, realzar un yogur natural o decorar tartas y postres. Además, preparar mermeladas caseras te permite controlar la cantidad de azúcar y evitar conservantes artificiales. Si esterilizas bien los frascos, podrás conservarla durante semanas.

Su sabor es delicioso. Mermelada de frutilla y albahaca..jpg
Esta receta no es tradicional, sino una creación contemporánea inspirada en la cocina gourmet.

Esta receta no es tradicional, sino una creación contemporánea inspirada en la cocina gourmet.

Ingredientes

Frutillas frescas 1 kg, azúcar blanca 700 g, jugo de limón 2 cucharadas, albahaca fresca 10 a 12 hojas medianas, agua 2 cucharadas (opcional)

Paso a paso para preparar esta deliciosa mermelada de frutilla y albahaca

  1. Lava bien las frutillas bajo el chorro de agua fría. Retira los cabitos y hojas con un cuchillo pequeño. Si están muy grandes, córtalas en mitades o cuartos para que se cocinen de forma pareja y liberen su jugo más rápido. Coloca todas las frutillas en un bowl grande.
  2. Agrega el azúcar a las frutillas en el bowl. Mezcla suavemente para que la fruta se impregne bien. Añade el jugo de limón y mezcla otra vez. Cubre el bowl con un paño limpio y deja reposar a temperatura ambiente por una hora, o en la heladera por hasta 8 horas. Este paso ayuda a que la fruta libere su jugo, lo que acelera el proceso de cocción y mejora la textura de la mermelada.
  3. Vierte las frutillas con su jugo en una cacerola amplia y profunda. Lleva a fuego medio-alto y cocina revolviendo con cuchara de madera o silicona. A medida que la mezcla comience a hervir, bajá un poco el fuego para evitar que rebalse. Durante los primeros minutos, se formará espuma en la superficie. Retírala con una cuchara para lograr una mermelada más limpia y brillante.
  4. Deja cocinar entre 30 y 45 minutos, revolviendo de vez en cuando para que no se pegue en el fondo. A medida que se reduzca, la mermelada tomará una textura más espesa. Para comprobar el punto justo, coloca una cucharadita de mermelada caliente en un plato frío y desliza el dedo por el medio: si se forma un surco que no se cierra, está lista. Si lo deseas, podés triturar parte de la mezcla con un pisa-puré o licuadora de mano, si preferís una textura más homogénea.
  5. Una vez alcanzado el punto de cocción, retira la olla del fuego. Lava y seca muy bien las hojas de albahaca. Córtalas en tiras finas o pícalas a cuchillo. Añade la albahaca a la mermelada caliente y mezcla suavemente. El calor residual será suficiente para liberar el aroma sin que se vuelva amargo. Si querés un sabor más intenso, podés infusionar algunas hojas enteras en la cocción y luego retirarlas.
  6. Con la mermelada aún caliente, llena frascos de vidrio previamente esterilizados, dejando un centímetro de espacio libre en la parte superior. Limpia los bordes con un paño limpio, tapa bien y, si lo deseas, realiza el proceso de sellado al vacío: coloca los frascos bien cerrados en una olla con agua caliente y hierve por 10 minutos. Esto prolongará la duración de la mermelada.
  7. Una vez envasados, deja que los frascos se enfríen a temperatura ambiente. Luego, almacénalos en un lugar fresco y oscuro. Una vez abiertos, conservar en la heladera y consumir en un plazo de 3 semanas.
No puedes dejar de probar esta mermelada de frutilla y albahaca..jpg
Esta receta de mermelada de frutilla y albahaca además de untarla en pan, puede usarse como topping en postres o glaseado para tartas.

Esta receta de mermelada de frutilla y albahaca además de untarla en pan, puede usarse como topping en postres o glaseado para tartas.

De la cocina a tu mesa

Es ideal para untar en pan tostado o galletas, pero también funciona de maravilla con queso crema, brie, ricota o yogur. Puede usarse como relleno de tartas, en capas de bizcochuelo, o para dar un toque aromático a helados y postres.

Con esta mermelada de frutilla y albahaca, tendrás un producto casero, natural y delicioso que combina lo mejor de lo dulce con la frescura de las hierbas. Ideal para saborear, regalar o conservar como un pequeño lujo cotidiano. ¡Y a disfrutar!