Albahaca: todos los cuidados paso a paso para que crezca sana y hermosa
La albahaca es uno de los condimentos infaltables en la cocina. Es una planta aromática que se puede utilizar tanto de forma fresca como seca para saborizar las comidas. Es la combinación perfecta en platos que contienen tomate, aceite de oliva o quesos. Además, es común verla en pescados, pollos, ensaladas o salsas.
Por todos estos motivos, tener una planta en tu jardín es necesario. Además, es una planta fácil de cuidar, ideal para gente que se inicia en la jardinería. En muchas culturas también se cree que la planta de albahaca es un imán de prosperidad, como el laurel. Ya que dicen que sus propiedades energéticas ayudan a atraer oportunidades financieras y abundancia.
Cómo plantar la albahaca
Para tener una planta aromática de albahaca en tu hogar o jardín, puedes elegir una de tres opciones: cultivarla a partir de semillas, plantar esquejes o comprar la planta ya crecida en cualquier vivero. Lo importante es que luego decidas bien donde ubicarla. Expertos en jardinería recomiendan un lugar con mucha liz, humedad y que tierra fértil. Alejala de lugares fríos.
Cuidados de una planta de albahaca para casa
Como dijimos anteriormente, es una de las plantas más fáciles de cuidar. Únicamente tienes que tener en cuenta que la albahaca es una planta poco resistente al frío, por lo que las heladas la dañan fácilemente. En las épocas de mucho calor, procura regalarla seguido porque es una planta que se deshidrata fácilmente. Conviene regarla todos los días con poca cantidad de agua.
Una vez que ya tengas tu planta de albahaca, notarás que en un mes y medio despues ya tiene hojas ideales para cocinar y comer. Para cosechar cortaremos los extremos de los tallos, de entre 10 y 20 cm de longitud, antes de su floración y siempre encima de la yema para que pueda seguir vegetando y no pierdan su sabor las hojas.

