iPhone Air: Apple se arriesga con un teléfono delgado que nadie pidió
El iPhone Air llega con un diseño ultradelgado y potencia de última generación, pero la discusión va más allá de la estética: ¿vale la pena pagar casi un millón y medio de pesos por un teléfono así?
El nuevo iPhone Air desafía la tendencia de los smartphones grandes y apuesta por la delgadez extrema, aunque su precio genera dudas en el mercado argentino.
AppleLa presentación del nuevo iPhone Air hizo que me planteara una pregunta: ¿el tamaño importa? Este interrogante, fuera de contexto, podría incomodar a más de uno, pero para el caso del mundo tecnológico la respuesta es clara: sí, el tamaño importa… y ahora también el grosor.
El iPhone Air viene a romper con esta línea de diseño donde lo más importante era hacer teléfonos cada vez más grandes —sabiendo que muchos usuarios hoy prefieren dispositivos que puedan abarcar con solo una mano—. Ahora, la compañía de Cupertino presentó un nuevo iPhone ‘delgado’ que desafía el diseño ergonómico y la comodidad.
Ahora bien… ¿era necesario este cambio? Al momento de referirse sobre el nuevo iPhone Air, Tim Cook lo catalogó como “nuestro diseño más duradero”. En este sentido, uno de los mandamases de Apple señaló: “Tuvimos que rediseñar nuestra meseta icónica. Mecanizado con precisión desde ambos lados, está diseñado para adaptarse a nuestras cámaras, chips y módulos personalizados”.
Así es el iPhone Air por dentro
El nuevo iPhone llega con una pantalla OLED de 6,5 pulgadas que incorpora tecnología ProMotion a 120 Hz, alcanza un brillo máximo de 3.000 nits y mejora la experiencia visual gracias a marcos más delgados que logran un 92 % de relación pantalla-cuerpo. La Dynamic Island también fue rediseñada para ocupar menos espacio.
En su interior integra el chip A19 Pro en una versión especial con GPU de 5 núcleos (en lugar de 6, como en el Pro) y 12 GB de RAM, además de cinco aceleradores neurales para potenciar Apple Intelligence.
Por primera vez, Apple incluye un módem 5G propio (C1X) junto con el chip N1, compatibles con WiFi 7, Bluetooth 6 y Thread. Este nuevo módem mejora la eficiencia energética, aunque prescinde de la conectividad mmWave para mantener el diseño ultradelgado.
La batería adopta tecnología silicio-carbono, con un 20 % más de densidad energética y capacidades de 3.149 mAh en versión eSIM o 3.036 mAh con SIM física, optimizada por la IA de Apple según los hábitos de uso del usuario.
Finalmente, el sistema de cámaras se simplifica con un sensor trasero único de 48 MP (f/1.6) con estabilización óptica, acompañado por un teleobjetivo integrado de 12 MP y zoom 2x. En el frente, la cámara de 24 MP fue reposicionada hacia la izquierda para evitar interferencias con el módulo trasero, una decisión derivada del diseño ultradelgado del dispositivo.
Con estas mejoras, está claro que el iPhone Air reemplazará definitivamente a los modelos ‘Plus’ de antaño.
¿Es necesario el iPhone Air en Argentina?
Con todas las características mencionadas anteriormente, y un precio final que parte desde los $999 dólares ($1.414.500 pesos argentinos), el iPhone Air pareciera tener todo el sentido del mundo. Pero ¿es así en países como Argentina o el resto de América Latina? ¿Es mejor que su competencia, el Samsung Galaxy S25 Edge?
Está claro que ambos modelos representan lo último en diseño ultradelgado y potencia tecnológica, pero en Argentina su atractivo se pone a prueba cuando lo práctico se impone: ¿vale la pena sacrificar batería, accesibilidad o postventa por tener un teléfono más delgado? Para muchos, un diseño más grueso podría ser un mejor equilibrio entre rendimiento, precio y durabilidad.
En este escenario de tanta competencia, gastar casi $1.500.000 de pesos en un teléfono ultradelgado es difícil de justificar. También hay que considerar postventa: el ecosistema Apple es cerrado, mientras que Samsung y Android pueden ofrecer más flexibilidad y disponibilidad de repuestos locales.