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Robaron su celular y convirtió en documental vida del ladrón

El pequeño documental de un joven ha sumado 700 mil vistas en YouTube a solo tres días de haber sido compartido.
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 Un usuario de YouTube llamado Anthony van der Meer ha captado la atención de miles de usuarios de esta plataforma por un trabajo audiovisual muy poco común que retrataba de cerca cómo vivía el hombre que robó su celular.

El joven de Países Bajos explica que, fastidiado por haber sufrido más de una vez el robo de su celular, decidió permitir que alguien robe su teléfono móvil. La idea era ilustrar cuánta información personal queda en manos de otra persona cuando sucede esto y, sobre todo, registrar la vida del carterista gracias a la tecnología de espionaje. El resultado es el corto que acompaña a esta nota.

La primera parte del material subido a YouTube muestra a Van der Meer intentando que alguien robe la mochila en la que está el teléfono. Juzgando a partir de lo visto en el video, los Países Bajos parecen ser un estado bastante seguro pues durante su estancia en Róterdam, nadie se lleva el celular y algunas personas incluso advierten que ha dejado descuidada su mochila.

Lo mismo sucede en las calles de Ámsterdam; sin embargo, justamente cuando Van der Meer y sus colaboradores dejaron de grabar su experimento, el teléfono es finalmente robado.

Es así que inicia el seguimiento al ladrón y el autor del corto comprueba poco después que han introducido un nuevo chip a su smartphone y que la configuración de idioma ha sido cambiada al árabe.

"¿Qué clase de persona roba un teléfono? ¿Dónde terminan estos? Este pequeño documental llamado ‘Encuentra mi teléfono' sigue la segunda vida de un celular por medio del uso de spyware", señala el autor en la descripción de su trabajo en YouTube.

Con el tiempo, Anthony descubre que el hombre en posesión del celular es de origen egipcio y tiene cerca de 40 años. Al parecer, se trataba de una persona que sufre de severos problemas económicos y que incluso recurre a veces a la caridad.

Gracias al seguimiento de las llamadas del sujeto y el acceso a todo el material audiovisual que este registraba, Van der Meer también conoce su vida sentimental, convicciones religiosas y la relación con sus amistades. Es en este punto que Anthony desarrolla un gran nivel de empatía hacia el hombre al que espiaba, pues no parecía ser un delincuente.

Sin embargo, cuando intentó conocerlo en persona se encontró con alguien sumamente agresivo que aparentemente estaba habituado al consumo de narcóticos. Por su seguridad el joven tuvo que huir del lugar y poco después descubriría que la línea telefónica que seguía estaba fuera de servicio.

"No sé lo que haya pasado después de eso. Lo que sí sé es que, siempre que el teléfono esté conectado a Internet, la historia continúa", señaló el autor hacia el final del material que subió a YouTube. Su video alcanza ya las 729 mil reproducciones


Fuente: El Comercio