Volvió el Tomba al Gambarte: el balance de los vecinos y la promesa de las autoridades
Godoy Cruz volvió a jugar en su cancha sacudiendo al barrio tras 20 años. Las quejas de algunos vecinos, los comerciantes que aprobaron y el despliegue policial.
El operativo policial incluirá 150 cámaras, filtros biométricos y cortes de tránsito desde las 13.30 en torno al Feliciano Gambarte.
Maru Mena / MDZEl Tomba volvió al barrio. Godoy Cruz jugó su primer partido en el estadio Feliciano Gambarte ante Sarmiento de Junín (el 19 de julio) y, si sumamos la experiencia del día de la apertura del estadio (el 5), ya se pueden sacar conclusiones sobre el impacto que tuvo el regreso del público a una cancha que no veía esa cantidad de personas desde hace más de 20 años.
Una experiencia que constituye todo un desafío, principalmente por el funcionamiento del operativo de seguridad, higiene, tránsito y demás; para que esos vecinos (muchos de los cuales son hinchas del club) no sufran el impacto de manera negativa.
De hecho, consultando con ellos, hubo opiniones divididas en cuanto a la eficacia de este operativo. Hay quejas puntuales, otras más generales, un proyecto para juntar firmas, temores, dudas sobre si salir de la zona, “exilios” momentáneos durante el horario del partido y hasta intenciones de vender. Otros simplemente no advirtieron ningún tipo de cambio. El contexto, entre urbano y comercial, tiene particularidades dignas de ser atendidas.
El balance de los vecinos
Cabe destacar que si bien el estadio se encuentra en una zona urbana, la gran mayoría de los accesos evitan la zona más residencial e impactan más en la comercial. La platea este (donde se ubica la barra) ingresa por Mitre y se reúne en Montecaseros. La sur por Lencinas y se reúne en la plaza Mitre. Mientras que la platea norte y la popular oeste lo hace por la sede social en Balcarce, justo en un tramo de la calle repleta de negocios y algunos edificios residenciales.
Un comerciante al lado del estadio señaló que decidió no abrir ninguno de los dos sábados. El frente de su negocio tiene una calle que estaba cortada por el operativo. Aún así, acudió para estar alerta y aseguró que el balance fue positivo. No advirtió desprotección en materia seguridad y a nivel limpieza solo percibió que fue difícil despejar el colchón de papeles del recibimiento.
Otro que está ubicado en frente aseguró que tampoco tuvo consecuencias. De hecho, reconocen que puede haber un incremento en las ventas los días de partido. Sin embargo, aseguraron que el nivel de custodia policial debe mantenerse tal y como en estas experiencias. También temen por cómo pueda implementarse este operativo en otros escenarios cuando el partido sea más en la noche (el primero fue a las 18.40) o en días de semana.
Los reclamos llegaron de la mano de los vecinos que residen en los alrededores. Graciela, por ejemplo, vive detrás del parque Mitre y presenció la reunión de hinchas el día de la inauguración. “Había un helicóptero y control, pero cuando salí vi una multitud a la salida de la casa. Más o menos tranquilos. Pero esa calle terminó siendo el baño de esas personas. Ese día ví algunos haciendo sus necesidades en las acequias. Le pedí a un policía que controle”, advirtió.
La vecina contó que esa experiencia fue vivida el 5 de julio, pero para el primer partido decidió irse de su casa antes del inicio porque vio mucha presencia de alcohol y menos controles policiales. “El sábado huí, sinceramente. Porque dije ‘si me quedo y espero que se vuelva más intenso no voy a poder salir’. El tránsito de mi calle no se cortó. Como a las 17 salí y ya había gente haciendo necesidades en la acequia. En los ingresos a unas casas también había materia fecal. No quise acercarme mucho a ellos por miedo”, contó.
“Otros pusieron una mesa en medio de la vereda para reunir todo el alcohol que estaban tomando”, advirtió. De hecho, aclaró que esa reunión dejó mucha basura. Latas, botellas, etc. Al otro día -señaló- el lugar era un “desastre”.
Por otro lado, la mujer criticó el extenso despliegue de fuegos artificiales que se ejecutó en el inicio del partido. “Para nosotros, los ciudadanos comunes, está prohibida la pirotécnica. No se pueden tirar petardos, nada. Pero para ellos no rige esa ley, parece. Cuando tiran una bomba siento que me mueven la cama”, señaló.
Esa mujer aseguró que fue a la municipalidad para asesorarse y poner el reclamo. Le informaron que debe presentar una carta con una junta de firmas y confesó que iba a iniciarla para presentarla al Centro de Atención Unificada (CAU) de Godoy Cruz.
Otro vecino, del otro lado de la cancha, sobre calle Flores, advirtió sobre los problemas para circular. “En un momento no se podía ni salir ni entrar. Había vallas en las esquinas. Al principio no podían pasar personas por mi cuadra pero al final liberaron todo. La gente caminaba por la calle. Nosotros tuvimos que ponerle llave a una puerta que suele quedar abierta en el complejo”, expuso.
El vecino también advirtió que teme por la inseguridad y dejó sujeto todo a la posibilidad de que el partido genere violencia, que no fue el caso del sábado. De hecho, no solo confesó que para la próxima piensa dejar el lugar para evitar inconvenientes sino que hasta analiza abandonar la zona. “Yo soy propietario, pero podría alquilar e irme a alquilar a otro lado. No vivís tranquilo, no se puede hacer vida normal”.
Cómo fue el operativo y la respuesta a las quejas
El operativo policial contó con unos 340 efectivos policiales para las dos fechas. Ambos fueron muy similares entre sí. Hubo cortes de calle en unos 7 tramos de distintas arterias y el Metrotranvía no se detuvo en la estación Mitre desde las 15 hasta las 22, en lo que se constituye como otra afectación negativa para el vecino.
La policía estuvo en permanente coordinación con la Municipalidad de Godoy Cruz a través de la Dirección de Tránsito y Convivencia Ciudadana, que es encabezada justamente por un exjefe de la Policía de Mendoza: Roberto Munives.
Munives hizo un balance positivo de lo que fue el operativo para los entre 15 y 18 mil hinchas que estuvieron en el Gambarte. “Cuando hablamos de seguridad, siempre lo hago sobre lo que ocurre. Si no ocurre nada, pareciera que no hubo seguridad y en realidad fue eso. Yo no tengo reportes ni de robos de vehículos, ni en vehículos, ni de daños. No hubo denuncias”, reconoció. También dijo que se normalizó la situación de los trapitos y los puestos de comida ambulante.
En ese sentido, se refirió a si la experiencia sirve para que se implementen de la misma manera a futuro. “Fueron similares y se seguirán planificando sobre la base de lo que venimos haciendo, pero naturalmente vamos a seguir ajustando algunos puntos, como es el tema de los vecinos”.
Sobre el reclamo específico de la higiene en las zonas aledañas, el director municipal reconoció que ya hay gestiones para que se puedan ubicar baños químicos en la zona donde los hinchas se reúnen en la previa al ingreso.
Además, una cuadrilla de Servicios Públicos inmediatamente después del partido trabajó para la limpieza de la zona. Contó con contenedores de 1.000 litros en los alrededores del estadio (al momento del partido), refuerzo con cestos papeleros y canastos de residuos en espacios verdes y alrededores. Reconocieron contactos con el club para seguir coordinando acciones.
Hernán Amat, director general de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad de la provincia, acaso el principal responsable del operativo, también hizo un balance positivo. “Funcionó muy bien el operativo. No hemos tenido grandes problemas”, advirtió.