Vacunación infantil en baja: riesgo de rebrotes en Argentina
La vacunación infantil cayó a niveles críticos en Argentina. Las coberturas están por debajo del 85% y crece el riesgo de rebrotes de enfermedades prevenibles.
La vacunación infantil cayó a niveles críticos en Argentina.
MDZLa vacunación infantil atraviesa uno de sus momentos más delicados en la última década. Las coberturas nacionales se ubican muy por debajo del 95% necesario para garantizar inmunidad colectiva, lo que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades que el sistema sanitario argentino había logrado controlar.
Los últimos datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación muestran una tendencia descendente sostenida en los últimos diez años. En 2025, las coberturas promedio oscilaron entre el 70% y el 85%, con notables diferencias entre provincias.
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El patrón se repite en casi todas las vacunas: a medida que avanza el esquema, disminuye la cantidad de niños que lo completan. Muchos inician la vacunación, pero no reciben todas las dosis o refuerzos indicados, lo que debilita la protección individual y colectiva.
Vacunación infantil y caída en el Calendario Nacional
“Argentina cuenta con uno de los calendarios de vacunación más completos de la región. El desafío actual es el cumplimiento. Para que la protección sea efectiva, es fundamental que las familias y los equipos de salud revisen el carnet de vacunación y aprovechen cada consulta médica para verificar que las dosis estén al día”, advirtió Fernando Burgos, médico pediatra, jefe de la Sección Ambulatoria de Pediatría del Hospital Austral y miembro del Departamento Científico de la Fundación Vacunar.
La caída se evidencia al comparar las distintas etapas del calendario. En vacunas como rotavirus, quíntuple/séxtuple, poliomielitis (IPV), la cobertura desciende varios puntos entre la primera dosis y las siguientes. El fenómeno es aún más marcado en los refuerzos, donde en algunos casos los niveles bajan del 70%.
El punto más crítico aparece en la segunda infancia. A los cinco años, las coberturas de refuerzo de triple viral —sarampión, rubéola y paperas— y varicela rondan apenas entre el 45% y el 47%. Esto implica que más de la mitad de los niños no recibe las dosis necesarias para prevenir enfermedades que siguen circulando.
Vacunación contra el VPH: impacto en adolescentes
A medida que los chicos crecen, disminuyen las consultas pediátricas y quedan dosis pendientes, lo que genera una falsa sensación de protección. La inmunidad plena solo se alcanza cuando el esquema está completo.
El mismo patrón se replica en la adolescencia y afecta la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH). Según datos oficiales, entre 2015 y 2024 la cobertura de la vacuna contra el VPH descendió del 87% al 55% en mujeres y del 71% al 51% en varones.
El VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo: se estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento. La infección no genera inmunidad a largo plazo, por lo que la protección sostenida se logra únicamente a través de la vacunación.
VPH y cáncer: prevención y desafíos sanitarios
Se estima que el 99% de los casos de cáncer cervicouterino están vinculados al VPH. En Argentina, es el tercer cáncer más frecuente en mujeres y la cuarta causa de mortalidad por cáncer en mujeres jóvenes.
La transmisión ocurre principalmente por contacto piel a piel durante relaciones sexuales. No se transmite por compartir objetos ni por el uso de baños públicos, un mito frecuente que aún persiste.
“La información y la prevención son fundamentales”, señaló la Dra. María Cecilia Torroija, directora asociada de Asuntos Médicos en Infectología de MSD Argentina.
Entre las herramientas clave para prevenir consecuencias graves se destacan el uso de preservativo, los controles médicos de rutina y la vacunación.
En el marco del Día Internacional de la Concientización sobre el Virus del Papiloma Humano, los especialistas coinciden en que la caída en la vacunación infantil no es un fenómeno aislado. Forma parte de un deterioro más amplio en la adherencia al Calendario Nacional de Vacunación, que expone a niños y adolescentes a quedar sin protección y aumenta el riesgo sanitario para toda la comunidad.

