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Unidad turística de Embalse: "Por primera vez en la historia echaron a todo el personal"

Mientras avanza el cierre de la unidad turística de Embalse, ATE denunció que el Gobierno sigue recaudando impuestos específicos para el turismo social.

 El gremio ATE denunció el despido de la totalidad del personal de la unidad turística de Embalse
 El gremio ATE denunció el despido de la totalidad del personal de la unidad turística de Embalse

El conflicto por el futuro de las unidades turísticas de Embalse y Chapadmalal sumó un nuevo capítulo tras las declaraciones de David Salto, delegado de ATE Río Tercero, quien denunció un “vaciamiento” del sistema de turismo social por parte del Gobierno nacional y advirtió sobre despidos masivos en los históricos hoteles estatales.

El dirigente gremial sostuvo que el Gobierno Nacional avanzó en los últimos días con notificaciones de desvinculación para trabajadores contratados y con el pase a disponibilidad del personal de planta permanente. Según afirmó, se trata de una situación inédita desde la creación del turismo social en la década del 40.

“Por primera vez en la historia despiden a la totalidad del personal”, remarcó Salto, quien aseguró que la medida busca “poner fin a la resistencia” de los trabajadores para facilitar una futura privatización o venta de los predios.

En ese marco, apuntó contra las decisiones adoptadas por la Agencia de Administración de Bienes del Estado y recordó que tiempo atrás ya se había eliminado el turismo social, además de impulsar el traslado del área desde la Secretaría de Turismo hacia otra órbita administrativa.

Movilizaciones

Salto advirtió sobre el riesgo de deterioro y saqueo de los edificios al quedar sin personal. En contraposición, afirmó que varios hoteles fueron reacondicionados en los últimos años y se encuentran en buenas condiciones edilicias.

El titular de ATE Río Tercero también cuestionó que el Estado continúe cobrando impuestos específicos vinculados al turismo mientras, según denunció, deja de invertir en el mantenimiento de los complejos. “No es un problema fiscal, sino una decisión ideológica”, sostuvo.

En paralelo a las medidas gremiales, que incluyeron cortes de ruta y protestas, ATE prepara nuevas movilizaciones en Buenos Aires y acciones judiciales para reclamar la reincorporación de trabajadores y frenar el desmantelamiento del sistema.

Salto indicó además que comenzaron gestiones políticas con legisladores nacionales y provinciales para defender los complejos turísticos como patrimonio histórico.

De 700 trabajadores a ninguno

De acuerdo al relevamiento realizado por ATE, el achique en el área de turismo nacional se profundizó de manera marcada desde el cambio de gestión. Mientras en diciembre de 2023 el sistema contaba con unos 700 trabajadores distribuidos entre Embalse, Chapadmalal y la sede central, actualmente quedarían menos de 100 empleados en funciones.

En el caso puntual de Embalse, el gremio indicó que de los 44 trabajadores que continuaban desempeñando tareas, 14 contratados recibirán la desvinculación inmediata, mientras que otros 30 agentes de planta permanente fueron pasados a disponibilidad.

Sobre esta situación, David Salto advirtió que el panorama para esos empleados también es incierto, ya que el período de disponibilidad tiene plazos que van de seis a doce meses, dependiendo de la antigüedad. Según explicó, una vez cumplido ese tiempo podrían concretarse las desvinculaciones definitivas.

El dirigente además sostuvo que las señales sobre el futuro de los complejos turísticos comenzaron a quedar expuestas en anuncios públicos del vocero presidencial Manuel Adorni y en posteriores resoluciones de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, donde —según denunció— se ratifica la intención de avanzar con la venta de los predios.