Un viaje que no se realizó: millonaria condena contra una aerolínea y una conocida plataforma
La Justicia federal falló a favor de una familia cordobesa que no pudo viajar a Brasil. Hubo cancelaciones reiteradas y el viaje nunca pudo concretarse.
Un viaje que no se realizó: millonaria condena contra una aerolínea y una conocida plataforma.
Lo que comenzó como un proyecto familiar para vacacionar en Brasil terminó convirtiéndose en un largo derrotero judicial. Seis años después de aquel viaje frustrado, la Justicia federal de Córdoba condenó a la aerolínea GOL y a la plataforma Despegar a indemnizar con más de 10 millones de pesos a una familia cordobesa.
La resolución fue dictada por el Juzgado Federal N°1 de Córdoba, que consideró acreditados los daños materiales y morales sufridos por el grupo familiar compuesto por un abogado, su esposa y sus dos hijos, tras una seguidilla de cancelaciones, reprogramaciones y falta de información en torno a los pasajes aéreos contratados para viajar a la ciudad brasileña de Maceió.
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El viaje a Brasil que no fue
El paquete turístico había sido adquirido en diciembre de 2019 e incluía vuelos de ida y vuelta desde Córdoba, alojamiento por 11 noches, traslados y asistencia al viajero. El viaje estaba previsto para abril de 2020, pero a fines de enero comenzaron los primeros cambios en horarios y escalas, antes de que la pandemia del Covid-19 terminara de impedir la salida.
Durante casi dos años, la familia recibió decenas de correos electrónicos con reprogramaciones dispuestas de manera unilateral, nuevos vouchers y posteriores anulaciones, sin obtener una solución definitiva. Según informó el diario La Voz del Interior, el abogado intimó luego a las empresas para que reintegraran el dinero actualizado, al entender que el incumplimiento contractual había frustrado por completo el viaje.
En 2022, y tras rechazar una devolución no actualizada, aceptaron reprogramar solo los vuelos. A una semana de la nueva fecha, GOL canceló nuevamente el servicio aéreo. Más tarde, la familia supo que ese vuelo había sido dado de baja meses antes y que la notificación debió haber sido realizada por la agencia de viajes.
Ante la falta de respuestas y tras reiteradas dificultades para comunicarse con Despegar, el abogado inició una demanda por daño material y moral. Si bien la Justicia provincial se declaró incompetente, el caso avanzó luego en el fuero federal.
Una condena millonaria
En su fallo, el juez subrogante Ochoa condenó a ambas empresas a pagar de manera concurrente $8.835.103 por daño material y otros $2 millones por daño moral, más intereses. Si bien rechazó el reclamo por daño punitivo, sostuvo que la aerolínea canceló el vuelo en 2022 sin previo aviso y que incumplió de forma clara el deber de información.
El magistrado también atribuyó responsabilidad a Despegar, al considerar que, como intermediaria profesional, debía haber verificado la existencia del vuelo y garantizar información adecuada al cliente.
De ese modo, concluyó que tanto la aerolínea como la agencia contribuyeron al incumplimiento que derivó en la frustración definitiva del viaje.

