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Un feriado en julio genera un fin de semana largo inesperado para millones de personas en Argentina

El mes sumará un día no laborable que, junto al feriado nacional, ofrece una pausa extra para quienes vivan en Mendoza.

Este fin de semana largo invita a detener el ritmo habitual y a conectar con tradiciones que perduran hace casi cinco siglos.

Este fin de semana largo invita a detener el ritmo habitual y a conectar con tradiciones que perduran hace casi cinco siglos.

En julio de 2025 los argentinos tendrán dos días de asueto que animan a planificar escapadas. El primero es el 9 de julio, fecha patria que este año cae en miércoles. El segundo feriado, está previsto en Mendoza y alcanza a sus dos millones de habitantes: el viernes 25 de julio.

Aunque el 9 de julio no se puede mover en el calendario, el feriado provincial por el día de Santiago Apóstol sí cae en viernes, gracias a la Ley Nº 4.081 sancionada en 1976. De este modo, el receso se extenderá desde el viernes 25 hasta el domingo 27 de julio. Serán tres días para recorrer bodegas, visitar cerros o descubrir rincones de la ciudad de Mendoza sin prisas.

Santiago Apóstol es el patrono de Mendoza y la creencia popular indica que protege a la provincia de temblores y desastres naturales. Foto: MDZ
Santiago Apóstol es el patrono de Mendoza y la creencia popular indica que protege a la provincia de temblores y desastres naturales.

Santiago Apóstol es el patrono de Mendoza y la creencia popular indica que protege a la provincia de temblores y desastres naturales.

Historia y devoción al patrono de Mendoza

Santiago fue uno de los doce apóstoles de Jesús. Lo llamaban “el Mayor” o “hijo del trueno” por su carácter decidido. Murió en el año 44 d. C., tras ser decapitado por orden del rey Herodes Agripa I. La tradición dice que sus restos viajaron hasta Galicia, en España, y allí se convirtió en el santo protector de la reconquista.

Con el paso de los siglos, Santiago se ganó el título de Patrón de España. Luego, al llegar los conquistadores al Virreinato del Río de la Plata, llevó su advocación a las nuevas ciudades. En 1561, al fundarse Mendoza, el acta original destaca a San Pedro como primer patrono. Sin embargo, los documentos de los primeros años se perdieron. Para 1566 ya se menciona al apóstol en ceremonias religiosas, y para 1575 un texto oficial lo nombra “Patrón de las Españas y a quien esta Ciudad tiene por Patrón y Abogado”.

Con los años, la tradición arraigó. Cada 24 y 25 de julio se celebraba el juramento del Alférez Real, que portaba el estandarte del santo. La fiesta incluía procesiones y misas solemnes. Hasta que, en 1976, la legislatura mendocina fijó el 25 de julio como feriado inamovible en homenaje permanente a Santiago Apóstol.

Por qué es feriado en Mendoza

En Mendoza circula el mito de que, si alguien trabaja en el día del Patrono, podría producirse un temblor. La región se asienta en una zona sísmica y el vínculo entre fe y fenómeno natural se mezcló con el paso del tiempo. Cada 25 de julio, cientos de fieles participan de la procesión que sale de la parroquia “Santiago Apóstol y San Nicolás”, en Peatonal Sarmiento, llevando la imagen del santo por las calles del centro.

La imagen de Santiago Apóstol en la peatonal mendocina. Foto: Maximiliano Ríos / MDZ
La imagen de Santiago Apóstol en la peatonal mendocina.

La imagen de Santiago Apóstol en la peatonal mendocina.

Más allá de las creencias, el fervor se vive con intensidad. Es una jornada para reforzar la identidad local. Familias completas acuden al templo, acompañan la marcha y comparten una rutina que une historia, religión y comunidad. El colorido del estandarte, las bandas de música y la algarabía brindan un contraste con la seriedad del invierno.

Para quienes planean un viaje, el puente permite descubrir rutas cercanas: las termas de Cacheuta, el corredor de los Andes o bodegas en Valle de Uco. También hay quienes enfatizan la gastronomía regional: empanadas mendocinas, vinos de altura y platos con productos de la montaña.

Este fin de semana largo invita a detener el ritmo habitual y a conectar con tradiciones que perduran hace casi cinco siglos. El feriado nacional y el provincial se alinean para ofrecer un descanso cada vez más escaso en el calendario. Así, los mendocinos y los visitantes tendrán la excusa perfecta para disfrutar del paisaje, la cultura y la devoción que define a Mendoza.