Tibio comienzo del Black Week de mayoristas en Mendoza: qué dicen desde el sector
A pesar del inicio lento del Black Week de los mayoristas, en Mendoza el sector es optimista y espera un repunte en los días que faltan. Algunos extendieron los días de promociones.
Dio inicio el Black Week, evento en el que con numerosas ofertas los comerciantes mayoristas buscan incentivar el consumo.
Marcos Garcia / MDZEl lunes dio inicio en Mendoza una nueva edición del Black Week, una iniciativa de las tiendas mayoristas impulsaron para incentivar el consumo y que en el territorio provincial ya se ha desarrollado en otras ocasiones. En un contexto económico complejo, los comerciantes buscan apuntalar un caudal de ventas que en el último tiempo se ha visto afectado.
Sin embargo, pese a las atractivas ofertas y a la difusión de la iniciativa en distintos medios de comunicación, el inicio del Black Week no mostró una reacción desmedida de los consumidores y los locales no acusaron demasiada variación en el flujo de ventas. Al menos no durante la jornada inicial. Pese al inicio lento, desde el sector muestran cierto optimismo y esperan que con el correr de los días la respuesta sea mayor.
Cabe recordar que la Cámara de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam) había anunciado el Black Week, iniciativa que esta vez tiene alcance nacional y cuenta con promociones de hasta el 40%, el cual se extiende, en principio desde el 18 hasta el próximo domingo 24 de mayo. Un dato que toma vital relevancia es que, ante la complejidad económica mayoristas de todo el país pudieron ponerse de acuerdo para llevar adelante la propuesta. Cada uno de ellos adapta las ofertas de acuerdo a sus necesidades y a las características del consumidor de cada región.
Si bien esas eran las fechas pactadas en un principio, algunos locales decidieron extenderlas. Esta última medida responde a que el momento en el que se desarrolla la iniciativa es una época en la que los consumidores no suelen disponer de poder adquisitivo como para afrontar las compras. "Nosotros todos los años lo hacemos dos años, y este año también será así. Va a durar hasta el 30 de mayo. Ahí también cobran los estatales y nos da tiempo a nosotros a seguir negociando con las empresas para que nos manden productos", detalló Rubén David, gerente de la firma Oscar David, uno de los comercios mayoristas que adhirió al Black Week.
Descuentos y promociones para impulsar un consumo retraído
Como se mencionó anteriormente, el evento tiene la particularidad de que no todos los comercios tienen las mismas promociones, ya sea en lo que se refiere al porcentaje del descuento como a los productos alcanzados por las ofertas. En ese sentido, cada firma pacta con sus proveedores el stock y alcance del descuento. También cada firma pacta con entidades bancarias algún tipo de beneficio en cuanto al financiamiento de la compra, por lo que el comprador debe tener en cuenta estos factores y estar atento a las condiciones de cada tienda.
En referencia a los descuentos, Rubén David detalló que la idea del Black Week es que los descuentos sean "reales". En esa línea, resaltó que "no sirve subir un 40% el precio para después bajarlo un 40%. Si el descuento es del 20%, es porque realmente se pudo bajar un 20%”.
Sobre la dinámica del Black Week, David resaltó que "hay más de 300 productos" incluidos. "Hay empresas que se han plegado y nos han dado una mano, y hay algunos productos que está bueno aprovecharlos. Entran y salen algunos productos, porque no te dan productos ilimitados, te dan una determinada cantidad y después tenemos que cambiar por otro. Pero bueno, hay productos que está bueno aprovecharlos", detalló.
Pese a que el Black Week ya muestra ofertas, ante la caída del consumo los establecimientos deben apelar a su ingenio e ir un paso más allá para intentar que las ventas repunten. "Hay que agilizar la mente, afinar el lápiz y ponerse a trabajar, que es lo que estamos haciendo todos", dijo David, que expuso la importancia de entender que "el sistema económico de la Argentina cambió". "Por eso hacemos esto en conjunto, pero cada uno en su local hace las actividades distintas hasta donde pueda y tenga la imaginación".
En este último aspecto, ejemplificó que en su establecimiento, además del Black Week mayorista, se han combinado promociones vinculadas al mundial de fútbol con sorteos e incluso financiamiento con tarjetas bancarias. "Tratamos de hacer todo lo que se pueda para mantener el consumo".
Un cambio en el hábito de consumo y el impacto en las ventas
Uno de los aspectos clave que analizó el empresario es el referido a los cambios en el comportamiento del consumidor argentino. “Las unidades no han bajado tanto, pero sí bajó el ticket promedio, al menos en Mendoza”, expresó al ser consultado por MDZ si sus ventas habían caído. La respuesta de David tiene una explicación: el comprador sigue adquiriendo el mismo volumen de productos, pero debido a que cuentan con menor poder adquisitivo se decantan por marcas menos costosas. Según detalló David, el fenómeno es una tendencia que se traslada a distintos rubros.
Según detallan desde el sector, productos premium o presentaciones grandes comenzaron a perder terreno frente a alternativas más económicas. Incluso artículos cotidianos, como papel higiénico, pañales o productos de limpieza, muestran migraciones hacia versiones más básicas o formatos reducidos.
Otro aspecto que David remarca es que "antes la gente compraba para abastecerse y ya no lo hace". En esa línea, destaca que el consumidor actualmente realiza las compras del "día a día".
Este comportamiento de la demanda impacta de lleno en las arcas de los mayoristas, que en lo que va de año y teniendo en cuenta el aumento de la inflación, su recaudación ha caído 7%. "Todo esto es un combo, pero bueno... estamos trabajando para salir", reconoce David, que a su vez se esperanza con "alguna reactivación" y "alguna mejora con la llegada de inversiones".
El aumento de los costos y su impacto sobre los precios
A la retracción del consumo se suma otro problema que preocupa al sector: el aumento sostenido de costos logísticos y de producción. En este aspecto David señaló que la guerra en Medio Oriente provocó un encarecimiento del transporte internacional y demoras en la llegada de insumos, situaciones que generaron nuevas presiones sobre los precios. “El flete aumentó casi un 50% y el combustible cerca de un 60%”, aseguró.
Según explicó el gerente de Oscar David, durante gran parte del año pasado muchas empresas productoras y proveedoras absorbieron parte de esos aumentos para no trasladarlos completamente al a los precios. Sin embargo, afirmó que ese margen ya prácticamente desapareció. “Hoy los precios van prácticamente al ritmo de la inflación. Ya no hay espalda para seguir absorbiendo costos”, indicó.
Para ejemplificar la situación, el empresario detalló que durante 2025 el rubro de alimentos aumentó por debajo del Índice General de Precios (IPC) debido a que "se hizo un ajuste para tratar de seguir vendiendo. Pero ahora ya no se puede hacer y van a la par de la inflación". En esa línea puso sobre la mesa el reciente aumento en las harinas, el cual provocará "aumento en panificado, te provoca aumento en los fideos, te provoca aumento en todos los derivados de la harina, del trigo".
Si bien el empresario dijo que desde la Cámara promueven reuniones para elevar propuestas, reconoce la importancia de que el Estado mantenga superávit, por lo que ve difícil que se puedan bajar impuestos para reducir costos. "Los costos de los impuestos van a parar a los precios", resaltó.
La importancia de los comercios de barrio
Uno de los ejes centrales del Black Week también apunta a fortalecer a los comercios de cercanía, que siguen teniendo un rol importante en el consumo diario. Según explicó David, almacenes, kioscos y pequeños supermercados continúan siendo una vía fundamental de abastecimiento para muchas familias. “Entre el 30% y el 35% del consumo de los hogares pasa por negocios de cercanía”, detalló
Por ese motivo, varias promociones fueron diseñadas específicamente para comercios de barrio, con descuentos en packs cerrados, productos por volumen y ofertas orientadas a reventa. En un contexto en el que varias familias optan por compras pequeñas y casi de carácter diario, desde el sector mayorista entienden la relevancia que tienen para el mercado este tipo de locales.
"El negocio de barrio tiene un rol preponderante en esta época. Así que hay que tratar también de apoyarlo y darle herramientas para que subsista. Es uno de los medios de subsistencia más grandes de la Argentina en cuanto al empleo", aseguró David, que puso en relieve la importancia de que este tipo de emprendimientos puedan ser competitivos ante las grandes cadenas que ha proliferado en los últimos años con sus modalidades exprés.