Semana Santa: las recomendaciones a la hora de comer pescado y mariscos para Pascuas
Para Semana Santa, el consumo de pescado y mariscos aumenta considerablemente. Desde el Ministerio de Salud de Mendoza emitieron recomendaciones.
Recomendaciones al comer pescado en Semana Santa.
MDZEn Semana Santa y las Pascuas, el consumo de pescados y mariscos aumenta. A la hora de comerlos, se exige una refrigeración y manipulación adecuada para que dichos productos mantengan sus condiciones óptimas y así evitar trastornos o riesgos en la salud de los consumidores.
Dada la proximidad de la Semana Santa, el Ministerio de Salud y Deportes sugiere a la población medidas de prevención al comprar pescados frescos, congelados o comidas elaboradas.
Dado que el pescado se descompone más rápidamente que otros productos cárnicos, es importante mantener su refrigeración hasta su consumo, por lo cual es clave que el local de expendio cumpla las normas de higiene y manipulación del producto.
Otro procedimiento de conservación es el de ultra congelación, moderno sistema de conservación de alimentos, que no ofrece peligros para la salud humana.
Manipulación del pescado, clave en Semana Santa
Los pescados y mariscos se contaminan muy fácilmente, por lo que las personas que los preparan o manipulan deben tener en cuenta los procedimientos para hacerlo de forma correcta. Es importante que el pescado esté acondicionado correctamente con hielo en escamas asegurando el espacio necesario para facilitar el paso del aire.
Aunque suene contradictorio: el pescado en buen estado no huele a pescado, sino a mar y algas. Adicionalmente, se recomienda observar la higiene de las mesadas, los utensilios de trabajo, así como la cantidad y la condición del hielo en escamas utilizado para el mantenimiento.
Un pescado fresco tiene los ojos brillantes, las agallas rojas y no deben tener desprendimiento de escamas. Estas pautas son tanto para productos de origen marino como de agua dulce.
Al realizar las compras en un supermercado es conveniente ordenar los productos según cuán perecederos sean. Es decir que el pescado siempre debe quedar para el final, de modo que se interrumpa durante el menor lapso posible la cadena de frío. Para el traslado se debe llevar preferentemente una bolsa conservadora.
También es útil saber qué y cuánto comprar, para consumir lo justo y evitar que sobre para el día siguiente. Como se trata de un producto altamente perecedero, en esas 24 horas ya pierde calidad.
Recomendaciones para el consumo
- Adquirir los productos de la pesca en los comercios, nunca en la vía pública.
- No comprar productos de elaboración casera o artesanal que no estén debidamente registrados y autorizados.
- En caso de pesca propia, verificar con la autoridad sanitaria local la seguridad de la captura en el área. Conservarlos en hielo durante la pesca y el transporte.
- Es preferible consumir los pescados bien cocidos especialmente en individuos más susceptibles: mujeres embarazadas, niños, ancianos e inmunosuprimidos.
Los productos congelados deben conservarse en freezers (-18º C). En caso de carecer de este medio, guardarlos en el congelador y consumirlos en el día. No descongelar y volver a congelar los pescados y mariscos. Nunca descongelarlos a temperatura ambiente y, una vez preparados, consumirlos lo antes posible.
Más recomendaciones
Recomiendan adquirir pescado fresco en pescaderías habilitadas por la autoridad sanitaria. Dichos locales deben exhibir siempre al público este tipo de alimentos cubiertos de hielo.
En tanto, a aquellos comercios de barrio tales como carnicerías, pollerías o mercaditos, sólo se les está permitida la venta de estos productos en estado congelado y guardados en freezers; no así en estado fresco y exhibidos en bandejas dentro de heladeras comerciales.
Con respecto a la temperatura apropiada para mantener las condiciones organolépticas (olor, color y textura) normales del pescado fresco, ésta oscila entre los -2º y 0ºC, mientras que el congelado requiere una temperatura de -18ºC.