Ruta gourmet de invierno: 10 coordenadas imperdibles para comer y beber en Buenos Aires
Desde joyas ocultas con recomendaciones Michelin hasta cocina china y bares de tragos de autor, una selección con lo mejor de la escena gastronómica porteña para los locales y el turismo que recibe la Ciudad durante todo el año.
Un enorme salón, una terraza que mira al dique y una parrilla gigante vidriada.
GentilezaBuenos Aires duerme mucho menos que cualquier otra ciudad del resto del país y en los días cortísimos de invierno invita a refugiarse en sus mesas y barras. En este invierno, la Ciudad despliega un mapa gastro tan diverso como vibrante, impulsado por una escena que se renueva todo el tiempo.
Para los que buscan descubrir sabores nuevos, la propuesta porteña va mucho más allá de la clásica parrilla: hoy conviven sofisticados menús de raíces asiáticas y europeas, la calidez de los recomendados de cada barrio y espacios con coctelería que valen una noche larga. En este circuito pensado para disfrutar sin prisa, la clave está en el contraste. Estos elegidos prometen una gran temporada.
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Cabaña Las Lilas
Las carnes de este restaurante se volvieron un clásico para el turismo de todo el mundo y del interior del país. Abrió sus puertas en 1995, cuando comenzó la historia de Puerto Madero, uno de los barrios más nuevos de la Ciudad de Buenos Aires, y cuando una parrilla que tuviera un servicio y carnes premium no era tampoco común de ver. Estiman que llegaron a sus mesas a pedir ojo de bife y entraña, entre tantos otros cortes, unos 6 millones y medio de comensales entre los que se incluyen Bill Clinton, Roger Federer y los U2.
Un enorme salón, una terraza que mira al dique y una parrilla gigante vidriada acompañan a la cava de 7 mil etiquetas de vinos. Es parte de las recomendaciones de la famosa Guía Michelin, que destaca la variedad y calidad de sus carnes, el nivel de las guarniciones y el espacioso local.
¿Los más elegidos por todos? El ojo de bife, el asado de tira y la picaña. El sector pescados se sumó para ofrecer una pesca del día, merluza negra del sur argentino, pulpo español y salmón rosado. ¿Un imperdible? La moza divina que pasa por cada mesa varias veces durante cada comida dando a elegir trozos de una panera variada y enorme.
En Av. Alicia Moreau de Justo 516, Puerto Madero.
Allenby
Este nuevo lugar ubicado en la cercanía de los cines del complejo Village Recoleta explora la cocina mediterránea y sus productos, técnicas y sabores, cruzando la frescura de los vegetales, la profundidad de las especias, la presencia del fuego, el valor de las fermentaciones y el protagonismo de algunas harinas.
Casi todas las preparaciones se resuelven íntegramente en sus cocinas, desde el yogur griego, los falafels, los pickles, los panes y las salsas. El trabajo se completa con una selección cuidada de materias primas como el cordero, el pollo de campo y los huevos pastoriles.
Hay varios imperdibles de la mano del reconocido chef Alejo Waisman: el hummus con pickles y laffa, la shakshuka con queso feta y los falafels con coleslaw, hummus y tahini; la burrata con granada y babaganoush; las alitas de pollo laqueadas y el pollo especiado con arroz marroquí, y el cordero con labne tzatziki, ají vinagre y especias. Un párrafo aparte se merece el pastrami que se presenta tanto en formato de sándwich como en versiones más elaboradas, acompañado por papas crocantes, manzanas y cebollas asadas.
En Vicente López 2050, Recoleta.
Il Quotidiano
Esta cadena de bares de pastas es un referente popular de Buenos Aires cuando se piensa en una cocina italiana artesanal, fresca y sin pretensiones. La propuesta combina lo cálido que puede resultar un clásico café de barrio con la alta calidad de un restaurante de pasta fatta a mano como rezan sus paredes. Así, sus pastas se elaboran diariamente a la vista en cada local utilizando sémola de trigo candeal y huevos.
Sin embargo, su carta no se limita a las harinas y tiene ensaladas como la de tabulé con langostinos que puede salir fría o tibia, convirtiéndose en un plato pedido todo el año. En estos días fríos los pappardelle con ragú de costilla Angus en cocción lenta de 16 horas, los gnocchi negros con frutos de mar y los ravioles de cordero son tres elegidos. Tiene, además, una de las cartas de postres más largas de la gastronomía, con unas 15 riquísimas opciones.
Lo mejor de Il Quotidiano es romper con la idea de que para comer pastas hay que ir a un bodegón tradicional, cada local está armado como un espacio moderno, luminoso y joven.
Hay sucursales en Recoleta, Palermo, Belgrano, Caballito y Nordelta.
Sottovoce
Si Il Quotidiano es la versión fresca e informal de la pasta italiana en Buenos Aires, Sottovoce es todo lo contrario en el mejor de los sentidos: es el templo de la alta cocina clásica del país europeo, el servicio de mantel largo y la elegancia porteña. Un lugar ideal para coronar las vacaciones o para celebrar una fecha especial. El salón recrea la atmósfera de los grandes comedores de la Italia clásica con un fuerte arraigo en la cultura porteña. Un detalle icónico de su mística es que sus cartas están ilustradas con dibujos del recordado escritor, humorista y crítico gastronómico Miguel Brascó, quien era un habitué indiscutido del lugar y siempre tenía su mesa reservada.
Su cocina se enfoca en los sabores mediterráneos más puros, cuidando al extremo los puntos de cocción y la calidad del producto. Son muy famosas sus berenjenas alla parmigiana como entrada; los tagliatelle verdi con frutti di mare y sus platos de pescados como el lenguado. El tiramisú es un postre obligado, pero los helados artesanales italianos son considerados los mejores de la Ciudad.
En Av. del Libertador 1098, Recoleta.
Tony Wu
A principios del 2025 se inauguró esta cantina china moderna con mucho respeto por la tradición y una mirada que trae los sabores más populares del comfort-food de ese país asiático.“Queremos recuperar esos sabores milenarios tan conocidos alrededor del mundo y ofrecerlos en platos bien hechos, con ingredientes de calidad y a precios accesibles”, le cuenta a MDZ On Line, su dueño, José Delgado.
El menú de Tony Wu es amplio e incluye recetas de diferentes regiones de China, con ese distintivo equilibrio entre frescura e intensidad y un juego de sensaciones dulces, agrias y picantes. Vegetales, tofu y distintas carnes se combinan con especias, hierbas y salsas caseras, y se trabajan al vapor en cestas tradicionales de bambú, en frituras, en salteados al wok y en hornos tipo barbacoa hongkonesa.
El banquete se acompaña con vinos seleccionados por la sommelier Zoe Cohen Rúa, cervezas artesanales y chinas, diferentes tipos de sake y una interesante gama de cócteles en línea con la oferta culinaria. Sin alcohol hay té frío del día, bebida de yerba mate con tónica, “cokita” y soda Morgade.
En Loyola 851, Villa Crespo.
Barragán
Nació como la primera lonchería de Buenos Aires con una propuesta de platos típicos de la cocina callejera mexicana, pastelería artesanal y café de especialidad. Tiene tres sedes en Caballito, Palermo y Saavedra que ofrecen un “menú brunchero” disponible de 8:30 a 20 horas. El café se realiza con granos de Colombia y Brasil, seleccionados por el tostador Drupa exclusivamente para la marca. Mientras tanto, la carta combina platos mexicanos adaptados al paladar local, tentaciones dulces y algunos íconos de ese almuerzo tardío que tanto les gusta a los porteños.
Algunos favoritos son el burrito de pollo con mix de quesos, huevo, palta, pico de gallo con mango, pickles y crema ácida; las quesadillas de hongos y espinaca, y los tacos de alambre con tiras de carne, chimichurri mexicano, cebolla morada, lima y cilantro. Otras recetas muy pedidas son el tostón de palta y maíz, el waffle chipá y la french toast de la casa con mantequilla de maní, frutas frescas y chantilly de lima, miel y praliné de maní.
En Superí 4301, esquina Ruiz Huidobro, Saavedra (y otras dos sucursales en Palermo y Caballito)
Uptown BA
Esta nota necesitaba un lindo bar de tragos. Este es original y único, con una ambientación que recrea los túneles del metro de Nueva York incluidos graffitis, luces tenues, detalles industriales y una estética que mezcla lo sofisticado con lo callejero. Inspirado en el Bronx, transforma cada noche en un viaje a otra ciudad que también duerme poco.
La barra ofrece una selección de cócteles clásicos y para picar hay sabores internacionales y guiños a la cocina neoyorquina, desde hamburguesas hasta opciones más elaboradas. Con DJ sets y eventos especiales, Uptown BA atrae a un público diverso de locales y turistas en busca de una noche diferente.
En Arévalo 2030, Palermo.
Picarón
Inaugurado en diciembre del 2020, fue uno de los pioneros en la actualmente poblada Avenida Dorrego del barrio de Chacarita. Con los años, su espíritu contemporáneo y su oferta de recetas icónicas como los buñuelos de boniato con miel especiada o su famoso tonnato maiale - la adaptación con cerdo del vitel toné - lo convirtieron en un nuevo clásico.
Recomendado en la Guía Michelin 2024 y 2025, es el escenario donde el chef Maximiliano Rossi experimenta con productos locales de estación e influencias del mundo al servicio de una cocina “que busca ser rica por sobre todas las cosas", según sus propias palabras. Preparaciones con carácter, de sabores definidos e intensos, incitan al juego de combinar unas con otras en una experiencia sin formalidades.
Entre los platos de estación, en esta temporada fría se ofrecen hongos salteados con huevo a baja temperatura, espuma de reggianito y papas pay; cigarros de cordero con babaganoush, yogur y granada; palta con crocante de arroz, tamarindo y mizuna; provoleta madurada con peperonata, tomate de árbol y carpaccio de alcaucil, y bife de coliflor asado con demiglace de vegetales, avellanas y puré ahumado.
Un dato interesante para los turistas que llegan en estos días a Buenos Aires: tiene una buena relación precio - calidad que bien vale alejarse un poco de los polos gastronómicos más tradicionales.
En Av. Dorrego 866, Chacarita.
Coronado
Desde su apertura en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, este restaurante se consolidó con una identidad propia que combina cocina, estética y atmósfera en un entorno icónico como el del museo.
Despliega una operación de gran escala: 330 m² cubiertos, una terraza con deck al aire libre y una dinámica de servicio que acompaña el pulso del día completo, incluyendo las cenas, algo bastante inusual en los restaurantes o bares de los museos del mundo.
La cocina está liderada por Martín Lukesch, quién pone su mirada en la estacionalidad y el respeto por el producto. Hay raciones de hummus, trucha curada, chipirones, trillas y varias opciones con vegetales; principales de pesca, carrillera, ojo de bife y unos capelettis de alcaucil tentadores. Un recomendado para el postre: la tarta de membrillos. Y un muy buen dato: los jueves a la noche, la barra se transforma en el Coronado Martini Club con martinis a precios subsidiados y música en vinilo.
En el Malba, Av. Pres. Figueroa Alcorta 3415, Palermo.
Casa Dingo
Si hay algo que tiene Buenos Aires es esa sensación de estar en un lugar multicultural. Este restaurante y café tiene inspiración australiana y una carta de invierno de sabores reconfortantes, técnicas de cocción lenta y preparaciones pensadas para los meses más fríos del año. Con una linda vista a la Plaza Armenia, la idea de este lugar la trajo Germán González, un chef que desarrolló muchos años de su carrera entre Australia e Inglaterra, junto a su socio Gonzalo Krenz, arquitecto y amante de la cocina.
“Renovamos nuestra carta dos veces al año. Más que un cambio de platos, es una forma de mantener viva nuestra creatividad, acompañar la estacionalidad y seguir explorando la identidad gastronómica que nos inspira desde nuestros inicios: la cultura de cafés y pubs australianos, atravesada por influencias de todo el mundo”, le cuenta González a MDZ On Line. Hay que probar los “Winter Treats”, pequeños platos calientes para compartir. Allí se destacan el hummus de zanahoria, con zanahorias rostizadas, queso de cabra y garbanzos crocantes; los repollitos de bruselas con gravy vegetal o el “Oink Oink”, una panceta fresca braseada con crackling crocante, acompañada de puré de papas y gravy elaborado durante tres días a partir de fondos y reducciones.
Armenia 1908, Palermo.
* Mariana Rolandi Perandones