Quién es Soledad Palameta Miller, la científica argentina detenida en Brasil por el robo de un virus
La investigadora fue arrestada en San Pablo en el marco de una causa por la desaparición de material biológico peligroso.
La científica de 36 años fue detenida en Brasil y luego puesta en libertad mientras continúa la investigación.
La científica argentina Soledad Palameta Miller, de 36 años, fue detenida en Brasil en una investigación por el robo de un virus peligroso en un laboratorio de alta seguridad en la Universidad de Campinas. Aunque recuperó la libertad bajo condiciones judiciales, continúa imputada mientras avanza la investigación de la causa.
Su rol dentro de la institución estaba vinculado a áreas sensibles de investigación, particularmente en el manejo y análisis de virus asociados a alimentos y agua, lo que la ubicaba en un entorno de alta exigencia en términos de bioseguridad.
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Detienen a una científica argentina en Brasil por robo de material biológico
Quién es la científica argentina detenida en Brasil
Soledad Palameta Miller se graduó como licenciada en Biotecnología en la Universidad Nacional de Rosario. Gran parte de su carrera profesional la desarrolló en Brasil, donde participó en proyectos científicos de relevancia.
Entre sus antecedentes se destaca su paso por el Laboratorio Nacional de Biociencias, donde trabajó en investigaciones relacionadas con vectores virales, inmunomodulación, anticuerpos monoclonales aplicados a terapias contra el cáncer. Además, realizó un posdoctorado en virología y colaboró en estudios vinculados al desarrollo de vacunas y pruebas diagnósticas.
En la actualidad, la científica coordinaba un laboratorio enfocado en vigilancia epidemiológica, desarrollo de diagnósticos e investigación de terapias asociadas a virus transmitidos por alimentos y agua. Estas tareas se desarrollaban en la Facultad de Ingeniería de Alimentos, dentro de la misma universidad brasileña.
Su detención tras el presunto robo
El hecho que desencadenó la investigación ocurrió el 13 de febrero, cuando se detectó la desaparición de material biológico en un laboratorio de nivel 3, una categoría que implica altos estándares de bioseguridad.
Este tipo de instalaciones trabaja con agentes capaces de provocar enfermedades graves o mortales, incluso con potencial de transmisión aérea, lo que elevó la preocupación de las autoridades.