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Qué es la nueva Pensión de Protección Social de Anses y quiénes pueden recibirla

Anses confirmó una nueva Pensión de Protección Social. De qué se trata, a quiénes está dirigida y cómo acceder al beneficio.

Pensión de Protección Social de Anses.

Pensión de Protección Social de Anses.

El Gobierno nacional impulsa una reforma en el sistema de pensiones por discapacidad que introduce un cambio clave: la creación de la denominada “Pensión para Protección Social”, el nuevo nombre que reemplazará a las actuales pensiones no contributivas por invalidez en Anses.

La iniciativa, promovida en el marco de una modificación de la normativa vigente, busca reorganizar el esquema de asistencia destinado a personas con discapacidad que no cuentan con ingresos suficientes. El beneficio seguirá siendo administrado por la Anses y estará dirigido a quienes posean el Certificado Único de Discapacidad (CUD).

El cambio de nombre que propone Anses

Según el proyecto, la nueva Pensión para Protección Social funcionará como la continuidad del sistema actual, aunque con modificaciones en su implementación y control. Entre sus principales características, se establece que el monto del beneficio equivaldrá al 70% de la jubilación mínima, lo que hoy ronda los $275.000 aproximadamente.

Además, se contempla la incorporación de una asignación adicional vinculada al salario mínimo vital y móvil, así como el acceso a programas de salud y rehabilitación para los beneficiarios.

PESOS
Cambia de nombre una pensión de Anses.

Cambia de nombre una pensión de Anses.

Uno de los ejes centrales de la reforma es el reempadronamiento de quienes ya perciben la pensión. En ese marco, se prevé que más de un millón de titulares deban volver a acreditar su condición médica, situación socioeconómica y antecedentes laborales.

El proceso forma parte de una estrategia oficial orientada a reforzar los controles y garantizar que el beneficio llegue a quienes cumplen con los requisitos establecidos.

El nuevo esquema mantiene una condición clave: la incompatibilidad con el empleo formal. Es decir, quienes tengan trabajo en relación de dependencia o estén inscriptos en regímenes laborales no podrán acceder o mantener este beneficio.

La reforma se inscribe en un proceso más amplio de transformación del sistema de pensiones, que incluye la conversión automática de las prestaciones actuales al nuevo régimen, sin necesidad de trámites adicionales por parte de los beneficiarios.