Qué es el graupel, el fenómeno que puede caer en varias provincias
Con la llegada de una ola polar, crecen las chances de que aparezca un fenómeno conocido como "graupel", según dijo el Servicio Meteorológico Nacional.
Se llama graupel, y aunque pocos lo conocen, cada tanto sorprende en los inviernos más crudos.
ShutterstockEl frío no da tregua. Desde el martes, una masa de aire polar comenzó a cubrir gran parte del país, y con ella llegó una posibilidad poco frecuente para Buenos Aires: la aparición de graupel. Se trata de un fenómeno meteorológico, que se da cuando hay una combinación muy precisa de frío y humedad. Algunos lo conocen como “granizo blando”.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el ingreso de aire helado desde el océano Atlántico generó nubes con chaparrones en el este de la provincia. Y en algunos sectores, también puede caer graupel. No es algo que se vea todos los inviernos. De hecho, en la ciudad de Buenos Aires es bastante raro. Pero en jornadas como estas, en pleno avance de la ola polar, todo es posible.
¿Qué es el graupel y por qué no es ni nieve ni granizo?
El graupel se forma a partir de pequeñas gotas de agua que, al encontrarse con temperaturas bajo cero dentro de las nubes, se adhieren a cristales de hielo. El resultado es una especie de bolita blanca, blanda y frágil. A diferencia del granizo común, no es dura. Y tampoco tiene la estructura de copo que tiene la nieve. Son como perlas de escarcha que caen del cielo de forma irregular.
Tiene hasta cinco milímetros de diámetro y suele deshacerse fácilmente al tocar el suelo. No genera daños ni ruido fuerte. Por eso muchas veces pasa desapercibido o se lo confunde con otra cosa. Pero no es lo mismo. De hecho, la Organización Meteorológica Mundial lo diferencia claramente del granizo pequeño, aunque en la práctica, mucha gente use los términos de forma indistinta.
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Qué se necesita para que caiga graupel
No es común que se den las condiciones necesarias para que aparezca este tipo de precipitación en Buenos Aires. Se necesita aire muy frío no solo en la superficie, sino también en altura. Además, tiene que haber bastante humedad y movimientos dentro de las nubes que permitan que se formen cristales de hielo. Todo eso no ocurre todos los días. Pero ahora, con esta irrupción polar, puede pasar.
Por eso, el SMN mencionó al graupel en su pronóstico, como una posibilidad puntual en ciertas zonas del este bonaerense. En esas áreas, el cielo está cargado, hay aire helado y humedad suficiente como para que se dé este fenómeno poco habitual. No es algo masivo ni extendido. Pero quienes estén atentos pueden llegar a verlo.
Las temperaturas seguirán bajando en los próximos días. En la Ciudad de Buenos Aires no se esperan lluvias fuertes, pero sí cielos nublados, viento sur y mínimas que rondarán los 5 °C. Según el parte especial emitido por el SMN el 26 de mayo, el frío se instalará con fuerza en todo el país al menos hasta el domingo 1° de junio.
En la Patagonia, las mínimas podrían alcanzar los -10 °C, y en el centro del país bajar hasta -5 °C. Más al norte, el frío se hará sentir a partir del miércoles 28, con temperaturas mínimas de 0 °C y máximas que no superarán los 18 °C. En este contexto, el graupel es una rareza posible dentro del escenario climático actual.
Un espectáculo helado para mirar al cielo
Aunque no causa daños ni representa ningún riesgo, el graupel llama la atención por lo inusual. En un invierno que empezó con fuerza, ver caer estas pequeñas bolitas de hielo puede convertirse en una postal distinta para quienes viven en Buenos Aires. No es algo que ocurra todos los años, pero sí puede aparecer como consecuencia directa de estas masas de aire polar.
Si llega a caer, probablemente sea por la tarde, cuando se combinan los chaparrones intermitentes con el aire gélido. Será una oportunidad para mirar al cielo y ver algo distinto: una precipitación que no se parece ni a la lluvia, ni a la nieve, ni al granizo. Se llama graupel, y aunque pocos lo conocen, cada tanto sorprende en los inviernos más crudos.