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¿Por qué tiembla en Mendoza? La explicación científica

En los últimas horas se registraron dos movimientos sísmicos en la provincia. Por qué Mendoza es una de las zonas de mayor riesgo sísmico del país y qué dice la ciencia sobre la posibilidad de anticipar el evento natural.


Dos sismos sacudieron a los mendocinos en las últimas horas. El primero ocurrió a las 22.37 de este lunes y el segundo se registró cinco horas después, a las 3.18 de este martes 28 de julio.

Los movimientos volvieron a poner sobre la mesa una pregunta recurrente: ¿por qué tiembla con tanta frecuencia en Mendoza y es posible anticipar un terremoto?

Dos temblores se registraron en las últimas horas en Mendoza.

Aunque el estudio de la actividad sísmica ha permitido avanzar en el conocimiento de estos fenómenos, todavía no existe una forma de predecir con exactitud cuándo o dónde ocurrirá un sismo. Así lo explicó años atrás Carlos Frau, ingeniero en Construcciones y especialista en Ingeniería Estructural Sismorresistente, durante una conferencia sobre el riesgo sísmico en la provincia.

El especialista señaló que no es posible determinar el momento en que una falla tectónica se activará. Lo que sí puede hacerse es reducir los riesgos mediante construcciones sismorresistentes, protocolos de emergencia y una adecuada preparación de la población.

Por qué tiembla en Mendoza

Mendoza está ubicada en una de las regiones con mayor actividad sísmica de la Argentina. En esta zona convergen la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana: la primera se introduce por debajo de la segunda en un proceso conocido como subducción, que genera una acumulación constante de tensiones en la corteza terrestre. Cuando esa energía se libera, se producen los terremotos.

A este fenómeno se suma la presencia de fallas geológicas activas en la precordillera, entre ellas la Falla La Cal, que también pueden originar movimientos sísmicos al liberar la energía acumulada durante años.

Además, gran parte de la provincia está asentada sobre sedimentos y depósitos aluviales que tienden a amplificar las ondas sísmicas. Por ese motivo, incluso sismos de magnitud moderada pueden sentirse con mayor intensidad en la superficie.

Debido a estas características geológicas, Mendoza está catalogada como una provincia de alto riesgo sísmico. Cada año se registran decenas de sismos de magnitud moderada en la región, aunque la mayoría son de baja intensidad o pasan inadvertidos para la población.

El detalle de los últimos temblores

Según la información del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el primer sismo ocurrió a las 22.37 del lunes y tuvo una magnitud de 4,1 y una profundidad de 8 kilómetros. Su epicentro se ubicó a 48 kilómetros al sur de la Ciudad de Mendoza.

Cinco horas después, a las 3.18 de este martes 28 de julio, el organismo detectó un segundo movimiento telúrico. En este caso, la magnitud fue de 3,8 y la profundidad alcanzó los 9 kilómetros, por lo que el fenómeno tuvo una intensidad menor al registrado durante la noche.

De acuerdo con los datos oficiales del Inpres, el segundo sismo tuvo su epicentro 12 kilómetros al este de Cacheuta, 23 kilómetros al sudoeste de la Ciudad de Mendoza y 36 kilómetros al noroeste de El Carrizal. Además, se localizó muy cerca del río Mendoza, en la zona del Dique General San Martín.