Por qué mientras los combustibles suben con fuerza en el mundo, en Chile el aumento es mínimo
Mientras los combustibles trepan en todo el mundo por el impacto de la guerra con Irán, Chile contiene mejor las subas gracias a un mecanismo que hoy quedó bajo revisión por su alto costo fiscal.
Mientras los combustibles suben con fuerza en gran parte del mundo, en Chile el Mepco amortigua el impacto y evita saltos bruscos en el precio de la bencina.
Santiago Tagua/MDZDesde que estalló la guerra con Irán, el precio de los combustibles empezó a recalentarse en buena parte del mundo y el impacto ya se siente con fuerza en los surtidores. En Europa, donde varios países dependen de la energía importada, la tensión sobre el mercado empujó a la gasolina a valores cercanos a los 2 euros por litro e incluso llevó a grandes petroleras a fijar topes temporales para contener el malestar social. En la Argentina, en tanto, las naftas también quedaron bajo presión y en las últimas semanas acumularon aumentos de entre 10% y 16%, según la empresa y el tipo de combustible.
Chile aparece, por ahora, como una excepción parcial dentro de ese mapa. Sin ser un país petrolero, logró contener mejor que otros el traslado inmediato de la suba internacional al precio de la bencina, con un esquema que alivió el impacto sobre los bolsillos. Pero ese sistema, que volvió a cobrar relevancia en medio de la crisis, también enfrenta un escenario de incertidumbre con la llegada de José Antonio Kast a la presidencia de Chile, en un contexto en el que ya asoman cuestionamientos sobre su costo fiscal y su continuidad.
Qué es el Mepco y desde cuándo rige
El MEPCO, sigla de Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, fue creado por la Ley Nº 20.765, publicada el 9 de julio de 2014, con el objetivo de amortiguar las variaciones bruscas en los precios internos de los combustibles cuando el valor internacional del petróleo sube o baja con fuerza. En concreto, el sistema alcanza a la gasolina automotriz, el diésel, el gas licuado de petróleo de uso vehicular y el gas natural comprimido, y funciona a través de ajustes sobre el impuesto específico a los combustibles.
Dicho de una manera más simple, cuando el petróleo se dispara en los mercados internacionales, el MEPCO reduce parte de la carga impositiva para que el aumento no llegue de golpe al surtidor. Cuando los precios internacionales bajan, en cambio, el mecanismo puede hacer el movimiento inverso para compensar esas oscilaciones. La Comisión Nacional de Energía es la encargada de realizar los cálculos y ajustar semanalmente los valores de referencia, por eso en Chile las subas no suelen trasladarse de manera tan abrupta como en otros países.
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Por qué está en peligro
Ese rol volvió a quedar en evidencia en medio de la guerra con Irán. Tras el primer consejo de gabinete, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, advirtió que en la última semana el precio del petróleo había subido 34% en los mercados internacionales, en una magnitud que, según dijo, no se veía desde 1985. Aunque remarcó que Chile no está inmune a ese shock externo, sostuvo que el Mepco amortigua las alzas, aunque no las elimina por completo, ya que tarde o temprano los precios internacionales terminan trasladándose al mercado local.
El problema es que esa contención tiene un costo fiscal cada vez más alto. Quiroz sostuvo que, si el petróleo continúa en estos niveles y no se introducen cambios, mantener este esquema podría implicar para el Estado un gasto de unos 200 millones de dólares por semana. En ese marco, el ministro planteó que el Gobierno analizará modificaciones y convocará a especialistas para evaluar una salida, en medio de una discusión que ya se instaló en la política chilena.
Por eso, el debate no pasa solo por cuánto protege hoy el bolsillo de los chilenos, sino también por cuánto tiempo puede seguir haciéndolo bajo las actuales condiciones. Distintos análisis advierten que, sin un mecanismo de este tipo, los combustibles podrían reflejar de manera mucho más directa los saltos del mercado internacional, con alzas inmediatas mucho más bruscas en pocos días.
Medios chilenos ya pusieron números sobre la mesa para dimensionar lo que está en juego. Con el MEPCO activo, la próxima suba rondaría el 2,4%, con aumentos de unos $28 por litro en la gasolina de 93 octanos y de $30 en la de 97. Sin ese esquema, en cambio, las bencinas podrían pegar un salto mucho más fuerte, con alzas de entre 25% y 30%: entre $290 y $350 por litro en la de 93 y entre $310 y $375 en la de 97.
Los valores internacionales ayudan a entender por qué Chile quedó en el centro de la discusión. Mientras en Alemania la nafta súper ya ronda los 2,12 euros por litro y en España se mueve cerca de los 1,70 euros, en Estados Unidos la gasolina regular promedia el equivalente a US$ 1,05 por litro. En México, en tanto, la Magna cotiza en torno a 23,67 pesos mexicanos por litro y la Premium supera los 27 pesos. En ese mapa, el caso chileno aparece como una rareza, no por ser un productor petrolero, sino por contar con un mecanismo que le permitió amortiguar mejor el golpe.