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Por qué el papa Francisco nunca vino a la Argentina y qué razones frenaron su regreso en 12 años de papado

La llegada de León XIV reabrió el interrogante sobre la ausencia de Bergoglio y los obstáculos del viaje que no fue.

El papa León XIV, pese a ser muy distinto a Francisco en las formas, sigue la senda reformista de Francisco.

El papa León XIV, pese a ser muy distinto a Francisco en las formas, sigue la senda reformista de Francisco.

Vatican Media via Vatican Pool/Getty Images

Jorge Bergoglio salió de Buenos Aires en 2013 para participar del cónclave que terminó con su elección como sucesor de Benedicto XVI, desde entonces, Francisco condujo la Iglesia católica durante 12 años y visitó más de 60 países, pero nunca regresó a la Argentina como Papa. El pontífice recorrió Brasil, Bolivia, Paraguay y Chile, cuatro de las cinco naciones limítrofes, viajó por Cuba, Ecuador, México y Perú, pero Argentina no.

La confirmación del viaje de León XIV entre el 8 y el 11 de noviembre volvió a instalar la pregunta sobre aquella ausencia: ¿Por qué el León XIV sí y Bergoglio, que era argentino, no? El nuevo Papa recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján como parte de una gira que también incluirá Uruguay y Perú. El anuncio del Vaticano expuso otra vez una decisión que Francisco nunca explicó con una respuesta definitiva.

Jorge Bergoglio -más tarde papa Francisco I- y Robert Prevost -actual papa León XIV-.

Jorge Bergoglio -más tarde papa Francisco I- y Robert Prevost -actual papa León XIV-.

La grieta argentina que condicionó cada intento de regreso

Francisco reconoció su deseo de viajar al país durante una conferencia de prensa en septiembre de 2024. “Yo querría ir. Es mi pueblo, pero no está decidido. Hay varias cosas que resolver antes”, afirmó el pontífice tras una gira por Asia y Oceanía. La frase dejó en evidencia la existencia de obstáculos, aunque Bergoglio evitó precisar cuáles eran, jamás existió una fecha tentativa antes de su muerte en 2025.

Gustavo Vera, referente de La Alameda, activista contra la trata de personas y amigo personal de Jorge Bergoglio, explicó que el pontífice quería llegar cuando su presencia ayudara a la unión nacional. Bergoglio pretendía colaborar con el reencuentro de los argentinos y evitar que algún sector partidario se apropiara de su figura. La polarización política alejó esa posibilidad a medida que avanzaron los años.

La figura de Francisco también generó miradas enfrentadas dentro de la sociedad argentina. Los sectores conservadores cuestionaron sus posiciones y lo acusaron de afectar tradiciones de la Iglesia. Los grupos reformistas reclamaron decisiones más profundas durante su conducción. Parte de la dirigencia política, además, lo vinculó con el kirchnerismo por sus encuentros con funcionarios, dirigentes y referentes sociales.

En su momento, Bergoglio rechazó las acusaciones que lo ubicaron como militante peronista y afirmó que nunca estuvo afiliado al Partido Justicialista ni participó como simpatizante de ese espacio. Francisco también recibió en el Vaticano a representantes de distintas fuerzas, entre ellos Mauricio Macri y Javier Milei, sin embargo su figura siempre continuó ligada a la discusión política nacional.

La salud y la logística

Jorge García Cuerva sostuvo que Francisco tuvo la intención de volver, aunque las condiciones políticas y organizativas impidieron el viaje. El arzobispo de Buenos Aires afirmó que Bergoglio mantuvo una presencia permanente pese a la distancia física. El religioso recordó su compromiso con los migrantes, la cuestión ambiental y una Iglesia austera. García Cuerva resumió ese vínculo al señalar: “El Papa no vino a la Argentina, pero siempre estuvo”.

Los problemas de salud redujeron las posibilidades durante la última parte del pontificado. Las dificultades en una rodilla afectaron la movilidad de Francisco y obligaron a adaptar sus actividades. Así, sumado a sus complicaciones respiratorias recurrentes, la gira nacional jamás ocurrió.

Gustavo Vera aseguró que Bergoglio sostuvo una relación cotidiana con la Argentina desde Roma. El Papa recibió durante sus 12 años de gestión a numerosos fieles, dirigentes y referentes del país, también siguió las noticias nacionales y conservó su interés por el fútbol, el tango y los asuntos culturales. Vera afirmó que el pontífice mantuvo siempre “su corazoncito en Argentina”.

León XIV reabrió ahora aquella historia con un viaje que comenzará en Uruguay el 6 de noviembre. El pontífice llegará a territorio argentino dos días después y permanecerá hasta el 11, en una gira que continuará luego por Perú hasta el 17 de noviembre.