Denunció que patovicas le fracturaron la mandíbula en un conocido boliche

Exequiel Mendoza de 24 años está internado en el Hospital Central con cuatro fracturas en la mandíbula y golpes en el cráneo tras la agresión que denunció haber sufrido el sábado pasado en un boliche de Rodeo del Medio.

Pablo Villarruel

El joven agredido cuando fue trasladado al Hospital Central

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Un joven de 24 años denunció que fue salvajemente agredido por patovicas en un boliche de Rodeo del Medio y se encuentra internado en el Hospital Central con múltiples fracturas en la mandíbula y golpes en el cráneo.

El pasado sábado 27 de julio, junto a su novia y un amigo, Exequiel Mendoza fue a un conocido boliche de la zona este de Maipú como casi todos los sábados. Según Mendoza, en un momento mantuvo una discusión con otro joven y cuando le pidió al personal de seguridad que intervenga, lo terminaron sacando a él de forma agresiva.

"Cuando ya estábamos en la puerta del boliche el patovica me empezó a provocar, me dijo cosas y yo le respondí, pero con palabras nomás. Ahí me agarró de atrás empujándome y haciendo que caiga con la cara al piso", aseguró a MDZ, dificultosamente, el joven desde el Hospital Central.

Tras el golpe, Mendoza perdió el conocimiento por unos minutos y reaccionó con la cara totalmente ensangrentada hasta que llegó la ambulancia. "Por el golpe me desmayé, me quedé tirado y el patovica se fue, me dejó solo. Al rato se acercaron otros de seguridad que le decían al que me sacó ¿cómo le vas a hacer eso al pibe?", detalló.

Exequiel Mendoza se encuentra en la sala 305 del tercer piso del Hospital Central, con cuatro fracturas en su mandíbula y golpes en el cráneo. Allí deberá aguardar hasta el viernes la decisión de los médicos para saber si va a tener que ser operado o no.

La violencia del hecho y el estado de salud no le permitieron acercarse hasta la Policía para radicar la denuncia, algo que, según él, hizo su padre el lunes siguiente al episodio en la Comisaría 49° de Rodeo del Medio, lugar donde se encuentra el boliche.

"Ayer me llamó el jefe de seguridad del boliche porque quería arreglar las cosas conmigo, decía que ellos no tuvieron la culpa, que se arrepentían, pero mi viejo le dijo que no, que ya pusimos un abogado", finalizó el joven oriundo de Palmira.

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