La noche en que se cometió un crimen en el circo de Quico

La noche en que se cometió un crimen en el circo de Quico

El popular actor mexicano Carlos "Quico" Villagrán pasó por Cuyo hace unos años. En una de las funciones que estaba dando en la capital sanjuanina, un hecho inesperado obligó a suspender la función. Conocé cómo fue uno de los peores momentos en la vida de este artista.

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Carlos Villagrán es uno de esos rostros emblemáticos de la cultura latinoamericana. Pero nadie lo conoce con ese nombre: todos lo llaman Quico, por el personaje de la serie El chavo que lo hizo famoso. A partir de esa popularidad, el actor mexicano construyó una exitosa carrera y recorrió buena parte del continente actuando en diversos circos donde se presentaba con su nombre artístico.

Sin embargo la noche del 4 de mayo de 1997 pasó algo terrible. El "Circo Australiano" se presentaba en San Juan, con Quico como estrella principal. Todo estaba listo: las butacas, la gente expectante, los niños ilusionados

Y la función comenzó. Mientras tanto, afuera, dos delincuentes estaban lejos de sentir la magia que hacía vibrar el escenario. El mendocino Alberto Santos Mirabile (38) y el cordobés Mauricio Gustavo Ferrando (25) se preparaban para hacer jirones la ilusión de los chicos. 

El ataque

El circo estaba lleno, y el objetivo de los criminales era "reventar" la boletería, donde estaba la recaudación. Al concretar su ataque, de hecho, se hicieron con 30 mil pesos que -en época de la paridad peso/dólar- eran una verdadera fortuna.

Con la música circense como irónico fondo, el dueño del circo, Juan Carlos Iovanovich, intuyó que algo no andaba bien.

Se acercó al trailer de donde salían extraños gritos y vio a los dos atacantes que amenazaron con liquidar a su mujer si Iovanovich no les entregaba el dinero extra que -ellos insistían- había en una caja de caudales. El dueño del circo se enfrentó con los delincuentes y en un forcejeo recibió varios tiros, aunque siguió luchando. 

Y tanto luchó, que Ferrando y Mirabile terminaron escapando, no sin antes herir también a la mujer. A todo esto, dentro de la carpa, el show continuaba. Cuando le avisaron a Quico lo que había pasado, pronunció una frase que para muchos sanjuaninos que estaban ahí será inolvidable:

—Vamos a suspender la función. Han matado al dueño del circo.

Una foto de la fatídica velada. Foto: Diario de Cuyo.

Las condenas

El mendocino y el cordobés fueron atrapados en Mendoza y trasladados a San Juan, donde los condenaron. Mirabile falleció privado de su libertad, tras ser sentenciado a perpetua. Ferrando, por su parte, recibió 24 años.

Quién sabe. Después de una carrera llena de éxitos, es posible que de tanto en tanto, cuando está desvelado o simplemente nostálgico, Carlos Villagrán, Quico, recuerde aquella noche cuyana en la que la alegría se tiñó de rojo sangre.

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