Juicio por jurados: tres mitos que la evidencia derrumba

Juicio por jurados: tres mitos que la evidencia derrumba

Las películas y ciertos prejuicios han consolidado algunas ideas sobre este tipo de procesos. El Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) realizó este jueves una jornada de capacitación en la que aclaró varios puntos. Claves para no quedarse con la versión del cine.

Facundo García

Facundo García

Las películas de juicios son un género en sí mismo. Y si a eso se le suma la desconfianza que suele existir respecto a los procesos por jurados, se vuelve patente que existe un cúmulo de preconceptos sobre el tema. Este jueves, el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP), junto a la Embajada de Estados Unidos en Argentina y el Fuero Penal Colegiado de la Suprema Corte de Justicia organizaron una jornada de capacitación para discutir algunos mitos y creencias a partir de investigaciones que se vienen realizando desde hace años.

La encargada de exponer fue Aldana Romano (licenciada en Ciencias Políticas y Directora Ejecutiva del INECIP), quien enumeró ejes "conflictivos" sobre los juicios por jurados. Y por cada asunto, dio respuestas basadas en la evidencia.

Sus apreciaciones son importantes, ya que en Mendoza la modalidad sigue siendo novedosa y muchos de los crímenes más resonantes de los últimos tiempos -como el caso Gil Pereg o la muerte a tiros del médico jubilado "Mingo" Burela- se resolverán mediante esta modalidad, que en la provincia se reserva para los homicidios agravados

1) ¿Puede la gente común entender la Ley?

Hay profusos análisis sobre este punto. En EE.UU hace al menos 60 años que se busca saber si los jurados comprenden lo que están juzgando, y en Argentina también hubo avances. En Neuquén, por ejemplo, un estudio de los últimos 25 procesos demostró que el 84% de los jurados manifiesta no haber tenido problemas para sopesar las pruebas, y más del 86% declaró no haber sentido dificultades a la hora de comprender los testimonios. Vale decir que las personas "comunes" no manifiestan inconvenientes en ese sentido.

Alguien podría alegar: "bueno, pero que afirmen entender no significa que entiendan". Lo cierto es que el sistema confía en la voz de la ciudadanía, como cuando se realizan elecciones. Es uno de los riesgos -y los méritos- de la democracia.  

"Doce hombres en pugna" (1957), el clásico de los juicios por jurados.

2) ¿Pueden los medios tener un peso determinante sobre el veredicto de los jurados? 

Los estudios indican que tanto en Mendoza como en Neuquén menos del 10% de los miembros de los jurados declararon saber mucho sobre el caso en el que tenían que trabajar. El peso mediático, en ese aspecto, no parece gravitar. "Que nosotros prestemos atención a ciertos temas no significa que todo el mundo lo haga", señaló Romano. 

Respecto a la inocencia o culpabilidad de los imputados, es interesante subrayar que la gran mayoría de estos procesos se decide por la culpabilidad. En general, ni los fiscales ni los jueces sienten que los jurados hayan optado por veredictos reñidos con las pruebas. Y cuando hay discrepancia entre los magistrados y los miembros del jurado, suele ser por una absolución. En criollo: los jurados suelen condenar, pero funcionan con estándares altos a la hora de considerar que alguien es culpable

3) En un país tan "discutidor" como Argentina, ¿es posible llegar a la unanimidad de los jurados?

Para que exista un veredicto válido, todos los miembros del jurado deben estar de acuerdo. Con uno solo que plantee su discrepancia, el jurado se "estanca" y hay que volver a empezar con otro. Por eso algunos sostienen que en Argentina el método representa un problema: seríamos, según esta perspectiva, gente discutidora y con "grietas".

La empiria muestra otra cosa, al menos en lo que a juicios se refiere. Los jurados estancados son minoría, y la tendencia suele ser similar a lo que se registra en Estados Unidos, donde entre el 94 y el 98% de los jurados alcanza acuerdos unánimes. Es más: en los casos en que eso no ocurre, no es porque una sola persona se oponga al resto, sino porque una facción de 3 o más individuos no coincide con el criterio de la mayoría. 

Si la pandemia finalmente pasa, se espera que el 2021 sea "el año" de los juicios por jurados en Mendoza. Le puede tocar casi a cualquier persona, así que mejor estar al tanto.

  • ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com
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