Mes Internacional del Alzheimer: el examen neuropsicológico

Es una evaluación que permite conocer cómo funciona el cerebro. Seguí leyendo y te contamos más. 

cecilia ortiz

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Setiembre ha sido designado como el mes internacional de la Enfermedad de Alzheimer, dado que el 21 se conmemora su día. MDZ se une a la tendencia mundial que busca concientizar y conocer más acerca este mal, abordando temáticas relacionadas.

El diagnóstico de la enfermedad implica, en primer lugar, una consulta con un especialista. Luego, siguen los denominados estudios complementarios, que, según criterios internacionales son: imagen (TAC, RMN, PET), análisis de laboratorio (incluyendo dosajes de vitamina B12 y ácido fólico) y evaluación neuropsicológica.

Esta última, a través de entrevistas, cuestionarios y técnicas específicas, nos permite conocer cómo está trabajando el cerebro, cuantificando las funciones cognitivas (como atención, memoria, lenguaje, habilidades visuoconstructivas, razonamiento y capacidad ejecutiva), el nivel de autonomía para las actividades de la vida diaria y las emociones y afectividad.

La historia de esta ciencia se remonta a fines del año 1800, pero recién desde la década del 50 ha comenzado a tomar auge, y hoy, ocupa un lugar de relevancia para abordar el diagnóstico de patologías asociadas a daño cerebral. La neuropsicología intenta responder al cuestionamiento acerca de qué síntomas del paciente pueden ser explicados en términos de daño cerebral, entonces, se parte del supuesto básico de que toda conducta humana tiene origen en la dinámica de funcionamiento de nuestro cerebro.

¿En qué casos hay que realizar un estudio neuropsicológico?

- Alteraciones de atención, memoria, lenguaje

- Sospecha de enfermedad de Alzheimer o alguna otra causa de demencia

- ACV

- Esclerosis múltiple

- Epilepsia

- Traumatismo encéfalo craneano

Los objetivos de la evaluación consisten en:

- Describir cómo funciona desde la actividad cognitiva cada sujeto

- Diferenciar capacidades alteradas de capacidades conservadas

- Contribuir a determinar la fase evolutiva de la alteración

- Establecer un pronóstico de los déficits

- Dimensionar el compromiso cognitivo debido a trauma de cráneo o ACV

- Planificar, en caso de ser necesaria, una rehabilitación neuropsicológica

- Evaluar la eficacia del tratamiento farmacológico

- Investigación

En el caso puntual de los trastornos de memoria, la evaluación neuropsicológica es de suma importancia a la hora de realizar el diagnóstico diferencial entre olvido benigno, alteración de memoria asociada a la edad, deterioro cognitivo leve y enfermedad de Alzheimer. A tal punto llega esta importancia, que el instituto de salud de Estados Unidos aconseja a hacerlo anualmente a partir de los 50 años.

La evaluación debe ser conducida por un profesional formado en neurociencias, con pruebas estandarizadas, normatizadas y fiables.

En el mes de Mayo de este año, se llevó a cabo la presentación del proyecto de ley para “incorporar a la atención primaria de salud mental, el mini mental status examination (MMSE)”. Este proyecto pretende que el uso de este test (que es una técnica básica dentro de la evaluación neurospicológica), sea obligatorio en la práctica diaria en salud. Un avance de suma importancia.

Sabemos que la enfermedad de Alzheimer, debido al aumento en la expectativa de vida, ha aumentado significativamente su frecuencia de aparición. Si bien aún no hay cura, la información y el diagnóstico precoz resultan sumamente útiles para poder manejar eficazmente el avance de la sintomatología.

El tomar conciencia es importante. El ocuparse, indispensable. Los encuentro en el próximo tema. 

Por: Lic. Cecilia Ortiz / neuropsicóloga / licceciortizm@gmail.com

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