Presenta:

Marcia Schvartz una artista heterogénea y heterogenia. Algo más que dar vuelta a la manzana...

Un nuevo domingo y llega "Arte que motiva", la columna que hoy nos presenta a Marcia Schvartz, una mujer, una artista y su obra, con el estilo de Juan Barros.

Sus retratos no retienen en imágenes. La identidad es fluir.

Sus retratos no retienen en imágenes. La identidad es fluir.

Ilustración de Lisandro Ruiz.

Sus retratos no retienen en imágenes. La identidad es fluir. Uno es como fue “con”. Y como nadie permaneció indiferente a lo que es… Más la exuberancia es el hábitat. Hay paisajes tardíos a la noción temporal de lo urbano. Hay trazos ensimismados liberándose. Una mujer incontenible. Su obra es el espejo en el que mejor se alcanza a ver.

“Soy otras” fue mucho más que la contemporaneidad. El tiempo es transparentado de frente y perfil.

Es un título… Y el de propiedad de su esencia:

“Puedo ser una pintora y hacer retratos, pero a veces puedo ser la que hace esculturas o una artista que hace tapices truchos”

Su militancia y su exilio en el porvenir de legitimar la mirada es el filtro del sistema y del arte como tal sin excepción. Su obra es el “nosotros” que trasciende al “yo”. El “lugar del otro” sin enaltecer.

El espejo es lo grotesco de los sobrevivientes a la idealización. La negación nos pone en evidencia. Es la sensatez de lo decrépito más que su sensacionalismo.

Sus obras tituladas en serie “El tren fantasma”, presentadas en su retrospectiva en la Colección Fortabat, resaltan así en la expresión de Roberto Amigo: “El tren fantasma despliega la ficción de los sueños y pesadillas argentinos, un preámbulo del horror que es el horror en sí mismo, un teatro de títeres fantasmal, un retablo barroco popular entremezclado con los despliegues de un rito esotérico. Hay una decisión estética hacia la teatralidad, resultado de pensar la obra para un público amplio –no para simple conocimiento erudito de la crítica–. También es comprender la política como teatro”.

¡Es la resistencia!

Ilustración de Juan Barros
Una artista que hace tapices truchos

Una artista que hace tapices truchos

Sus retratos son autobiografías

Que se resisten a las imágenes.

La noche es su noche. No es una metáfora…

Es la visibilidad errante.

En sus pinturas y esculturas, en los óleos y la cerámica, la materialidad adviene “algo más” que inmediatez. Y convive con lo que es tan propio como lo que es. Un arte sin poseer. Es el desenlace de la mirada alternativa. Y la alternativa de la mirada…

Y el collage de lo abrupto.

Más ese grito que es su humor.

La realidad es un pedido de disculpas.

¡Realidad, haces que me mire mejor!

Lo que nos hace creer es tal como nos hace creíbles.

Y como creemos imaginamos…

El temple impregna el lugar del otro.

A la vez cada uno está muy expuesto a lo que es. No solo hay que cuidarse de la exposición al sol… Su obra es un protector.

Un signo nos hace ver.

Juan Barros