Fito Páez: entre la frustración y una fiesta inolvidable
El cambio de show abrió una discusión sobre fidelidad, escucha y derecho a frustrarse, pero la noche terminó en celebración.
Fito Páez se presento esta semana en el Movistar Arena
Gentileza.Saber, con certeza absoluta, que lo que estás viviendo va a ser la noticia del día siguiente es una sensación extraña de ADN periodístico. Eso me pasó el miércoles pasado en el Movistar Arena apenas terminó el recital de Fito Páez.
Fito decidió despedir Novela en un tiempo en el cual todos esperábamos “otra cosa”. Y eso se extendió, para el gusto de muchos, demasiado, trayendo la sorpresa de no tener aquello por lo que se pagó. Fue un sube y baja de emociones constantes. Para Fito —que lo dijo— y también para nosotros, su público fiel que (en mi caso, por lo menos), quedamos en esa época de otro tipo de canciones. Sin embargo, la situación me dejó pensando: ¿ser fiel es decir a todo que sí? ¿Ser fiel implica comprar una entrada para ver un show determinado, que el artista decida cambiarlo 24 horas antes, y aceptarlo solo porque el artista lo decidió? ¿Tuvo en cuenta Fito que muchos de los que estábamos ahí fuimos a cantar sus éxitos, a despejarnos un miércoles a mitad de semana y a gritar sus canciones, las de siempre? ¿Registró que además la gente hizo un esfuerzo económico comprando esa entrada mucho tiempo antes?
Sentimientos encontrados
Fito describió un momento actual: la dificultad de escuchar al otro, la necesidad de dopamina, de scrolear sin parar hasta que algo consiga nuestra atención. Su público le tuvo respeto y paciencia durante largo rato a pesar de haber ido al Movistar por otro show (que luego el rosarino brindó con creces). Dicen que algunos se fueron antes. Yo me quedé. Y creo que fuimos muchos más los que nos mantuvimos firmes y escuchando. Fito también debería entender que puede suceder que su arte no guste tanto como las “que sabemos todos”. No todo es lineal, ni en el Movistar del miércoles ni en la vida en general.
Fito Páez en el Movistar Arena
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El derecho a la frustración
Fito tiene razón, nos cuesta escucharnos, soportar la espera, entender que al final se va a dar lo que queremos. Su público tiene razón. Se le “vendió” otra cosa y comprar algo y que no te lo den (aunque sea al principio), es frustrante y enoja. Acá nadie tiene la verdad porque no hay verdad sino sentimientos en medio de la vida misma. Sucedió esto y por suerte la gente tuvo empatía durante 1 hora y Fito pudo revertir su enojo.
Buenos Aires es zarpada y loca, como vos Fito… como todos en alguna forma. Al final, fue una fiesta. Una de las buenas, en las que saltamos, cantamos. Lo dimos todo, la gente, la banda y él. y en medio de tiempos muy hostiles del país, en tiempos donde la cultura es fast como dijo el artista, se escuchaban voces saliendo del predio que susurraban.. “dale alegría, alegría a mi corazón, es lo único que te pido al menos hoy”
* Liliana Wartenberger. CEO Warten Pr Agency.

