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"Los españoles ya saben cómo somos": el creador del festival del asado en Barcelona contó cómo se vive la clasificación del otro lado del mapa

Adrián Schvartz sobre el lugar que ocupan las costumbres nacionales en el extranjero en tiempos mundialistas y el nacimiento de "Brasa y Fuego" como punto de encuentro para los argentinos.

El Festival del Asado Brasa y Fuego es un punto de encuentro para los argentinos en Barcelona.

El Festival del Asado "Brasa y Fuego" es un punto de encuentro para los argentinos en Barcelona.

Gentileza Festival del Asado

Argentina y España, dos culturas divididas por un sentimiento fuerte de pertenencia y colonialismo, dos países que les toca enfrentarse en la final de la Copa del Mundo. En este marco, miles de argentinos buscan la forma de mimar ese sentido de pertenencia, ese latir nacionalista. Entre esos miles está Adrián Schvartz, un argentino que vive en España desde hace 26 años y organiza Brasa y Fuego, un festival que reúne parrilla, tango, folclore, rock, cumbia, banderas y productos típicos en un mismo espacio. La verdadera cultura argentina puesta del otro lado del mar para sentirse “como en casa”.

Clasificación tras clasificación, la distancia intensifica la manera de vivir cada triunfo. Entre nostalgia, recuerdos de su país y la identidad nacional que corre por las venas, el organizador definió como prácticamente ciega su fe en la Selección. “La confianza, pese a esos sobresaltos, nunca quedó en duda. Siempre confío en que Argentina va a ganar y va a ser campeón”, afirmó Schvartz.

Festival del Asado

Festival del Asado

La distancia transforma cada triunfo en una forma de recuperar el vínculo con la Argentina. “Celebrar lejos es completamente diferente. Te agarra nostalgia y se levanta el sentimiento de arraigo que uno tiene por Argentina, que acá, con los años, se puede diluir”, señaló y agregó: “Me gusta vivir acá, soy muy feliz en España, hay muchos de los nuestros y los españoles ya saben cómo somos festejando”.

El Mundial fortalece el sentido de pertenencia entre quienes emigraron y vuelve más visible la distancia con los afectos: “Un triunfo refuerza el arraigo a mi país y a lo que extraño. Se vive de una manera muy intensa y también nostálgica”, explicó. Los partidos multiplican los encuentros entre argentinos en Barcelona y modifican la rutina de la comunidad durante cada presentación de la Selección.

Festival del Asado

Festival del Asado

Un argentino para otro argentino

El asado ocupa un lugar en el corazón de este país, y dentro de esos encuentros funciona como una referencia directa a la vida cotidiana. Schvartz lo definió como uno de los símbolos más fuertes de la identidad nacional. “El asado, por sí solo, ya te transporta. El asado y el tango son cosas que identifican absolutamente a la Argentina. Uno dice asado y dice Argentina”, aseguró y destacó: “Cuando hay un asado durante un partido se cierra el círculo: asado, fútbol, vino y empanadas. Todo simboliza a la Argentina”.

La cultura argentina no depende del calendario futbolístico para mantenerse activa entre quienes residen afuera. Brasa y Fuego nació con el objetivo de sostener esas costumbres durante todo el año. “El asado y la cultura argentina se tienen que mantener vivos siempre, sea cual sea el país donde uno esté”, remarcó. “Brasa y Fuego busca que todos aquellos que se sienten lejos de casa, encuentren un pedacito de Argentina en Barcelona, porque el argentino tiene que estar con otro argentino para ver el Mundial y abrazarse cuando entra un gol o cuando se gana un partido”, concluyó Schvartz.

Y al igual que en cada partido, el himno se hace presente en el cierre de cada edición del festival. “Al final de todos los festivales quedamos prácticamente todos juntos. De las cien personas que hay quizá cincuenta están llorando”, relató Schvartz y agregó: “Cuando vivía en Argentina no le daba demasiada importancia al himno. Estando afuera me provoca lágrimas”.