Las pequeñas casas ucranianas que transforman tradición rural en diseño moderno
Con 50 m², techo de junco y muros vidriados, estas casas reinterpretan la mazanka ucraniana con diseño eco-minimalista.
Pequeñas casas de 50 m2 ofrecen una reinterpretación contemporánea de la tradicional mazanka ucraniana.
Hata-Mazanka / Under the Reed Roof Guesthouses.Pequeñas casas de 50 m2 ofrecen una reinterpretación contemporánea de la tradicional mazanka ucraniana, la construcción rural moldeada por los materiales locales. Una propuesta que nos recuerda cómo podemos construir desde la propia identidad.
Lo más particular de la arquitectura ucraniana es su capacidad para construir una identidad propia absorbiendo y transformando influencias muy diversas (bizantina, cosaca, barroca, austrohúngara, soviética), sin perder un sello propio. Dentro de esa identidad destaca la mazanka (del ucraniano mazaty: embadurnar o enlucir), la vivienda rural tradicional surgida en zonas con escasez de madera. Su tecnología constructiva consiste en un armazón de madera con un espacio que se rellenaba o tejía con broza, cañas o terrones de arcilla y junco. Esta masa se amasaba con los pies o con caballos, agregando estiércol como plastificante. Tras el secado, los muros se enlucían con arcilla y se encalaban con cal, tiza o arcilla blanca. Siglos después, este arquetipo rural ya dejó de ser una respuesta a la escasez para convertirse en una expresión de diseño moderno. “Hata-Mazanka” la Casa de huéspedes bajo techo de junco que diseñó el YOD Group tienen una superficie de 50 m² y están ubicadas en una propiedad privada en el centro del país.
Concepto
Las viviendas rurales tradicionales de Ucrania se caracterizaban por su expresividad y simplicidad, basadas en muros gruesos encalados, techos de junco y un mantenimiento periódico que simbolizaba el esmero por el orden. En esta versión contemporánea de la Hata-Mazanka, esa herencia se transforma de esta manera: la necesidad de luz se resuelve con fachadas vidriadas sin límites visuales, y la cubierta adquiere una escala monumental para consolidarse como la pieza de diseño central del proyecto. Su forma escultórica define una silueta fuerte e instantáneamente reconocible, que evoca tanto a un sombrero alto tradicional como a un hongo gigante que emerge del paisaje.
"Nuestra filosofía de terroir design va más allá de trabajar con materiales locales o formas familiares. Se trata de descubrir la esencia de un lugar y decodificar sus significados culturales. Estudiamos la imagen de la casa tradicional ucraniana, destilamos sus características fundamentales y las reinterpretamos a través de nuestra propia mirada para crear un objeto arquitectónico contemporáneo", señala Volodymyr Nepiyvoda, copropietario y socio gerente de YOD Group.
Límites transparentes entre el interior y el paisaje
Según información del estudio, la distribución espacial se organiza en torno a un núcleo funcional: un bloque central de hormigón que contiene el baño. A ambos lados se ubican el dormitorio y el área de estar. El estar cuenta con una chimenea minimalista, una referencia contemporánea a la tradicional estufa ucraniana.
Durante el día, las fachadas completamente vidriadas se disuelven visualmente, creando la impresión de que la enorme cubierta de junco flota sobre el paisaje. Tanto en el interior como en el exterior, el solado está resuelto con una superficie continua de stone-carpet (alfombra de piedra), agradable al tacto.
El acristalamiento ininterrumpido potencia la sensación de inmersión en la naturaleza. Esto permite que el paisaje se transforme en parte integral de la experiencia emocional. Cuando se requiere privacidad, los huéspedes pueden cerrar cortinas (densas pero visualmente ligeras) que se operan de forma automatizada mediante un panel de control ubicado junto a la cama.
El acristalamiento ininterrumpido potencia la sensación de inmersión en la naturaleza.
Eco-minimalismo con acento local
El interiorismo sigue los principios del eco-minimalismo moderno. Una paleta de colores neutros y naturales, superficies táctiles y piezas de diseño de marcas ucranianas se encuentran para crear un ambiente calmo y cohesivo.
El espacio cuenta con mobiliario diseñado por Kateryna Sokolova para Noom, objetos decorativos en cerámica negra de Guculiya y elementos de madera texturada en todo el espacio. Uno de los acentos del dormitorio es una gran lámpara de pie hecha a medida, fabricada en cerámica y fibras naturales, que aporta calidez y presencia escultórica.
Ingeniería integrada a la arquitectura
La superficie interna de la cúpula del techo está revestida con tejas de madera que hacen referencia a las tejas tradicionales utilizadas históricamente en las cubiertas ucranianas. Al elevarse hasta una altura de 10 metros en su punto más alto, la cúpula potencia la sensación de apertura y verticalidad, al tiempo que permite que todos los sistemas de instalaciones e ingeniería queden completamente ocultos, manteniendo los muros visualmente limpios y continuos.
Un sistema de bomba de calor mantiene un clima interior confortable durante todo el año. El acondicionamiento de aire oculto se integra con la ventilación mecánica de inyección, operando a través de discretas ranuras lineales en rejillas verticales y bocas de extracción embutidas en la cúpula y en el núcleo central.
Las viviendas rurales se caracterizaban por su expresividad
El junco, la arcilla, la cal. Materiales humildes que, reinterpretados, son contemporáneos sin dejar de ser ucranianos y quizás por eso invitan a quedarse. De hecho el proyecto alcanzó un gran reconocimiento internacional: de entre más de 1.100 postulaciones de productos y proyectos, fue elegido ganador en la categoría Beyond Hospitality en la 22.ª edición anual de los Hospitality Design Awards.