Lactancia materna: una herramienta para revertir la desnutrición infantil en el Norte argentino
En la Semana Mundial de la Lactancia, una ONG destaca que informar y acompañar a las madres mejora la nutrición y la salud de los bebés.
En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, Haciendo Camino, una ONG que desde 2006 trabaja para romper el círculo de la pobreza, repasa por qué amamantar sigue siendo uno de los pilares en su trabajo territorial.
Archivo.En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, Haciendo Camino, una ONG que desde 2006 trabaja para romper el círculo de la pobreza y la desnutrición infantil en Santiago del Estero, Chaco y Salta, repasa por qué amamantar sigue siendo uno de los pilares en su trabajo territorial.
La lactancia materna es, según coinciden la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la forma de alimentación que mejor protege a un recién nacido, ya que reduce la mortalidad infantil por enfermedades como la diarrea o la neumonía, fortalece sus sistema inmune y favorece un vínculo temprano entre la madre y su hijo. Por eso se recomienda sostenerla de forma exclusiva hasta los seis meses de vida y, junto a otros alimentos, hasta los dos años como mínimo. En los Centros de Haciendo Camino, esta es una de las primeras charlas que el equipo tiene con las mamás a la hora de darles las primeras recomendaciones antes de que nazca el bebé.
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La lactancia materna es la que mejor protege a un bebe
Ese acompañamiento empieza desde el embarazo. Muchas mamás llegan a los Centros sin saber, por ejemplo, que la primera bajada de la leche, conocida como el calostro, ya alimenta y protege al recién nacido, fortaleciendo su sistema inmune, o que la leche materna va cambiando sola, según lo que el bebé necesita en cada etapa o momento del día. Despejar esas dudas antes del parto es parte del trabajo diario de los equipos de Haciendo Camino. Amamantar, además, es una técnica que se aprende y no siempre es fácil al principio. El correcto agarre del pecho es determinante para que la lactancia no duela y sea efectiva, y suele requerir acompañamiento profesional en los primeros días. Para eso están los profesionales de Haciendo Camino, acompañando el puerperio, resolviendo dudas en el momento y ayudando a que la lactancia se sostenga en el tiempo, incluso cuando aparecen complicaciones.
En los territorios donde trabaja la organización, la voluntad de amamantar está presente en la mayoría de las familias. Sin embargo, ese deseo se enfrenta a una realidad de vulnerabilidad, ya que las madres tienen poca confianza a la hora de amamantar, no por falta de ganas sino por falta de información, y sobre todo porque muchas veces el sistema de salud al que pueden acceder es limitado o nulo. A eso se le suma también la desinformación o mitos sobre la calidad de la leche, sobre la necesidad de preparar los pezones durante el embarazo, sobre qué alimentos cortan la leche o sobre el uso de mamaderas y chupetes en los primeros días de vida. Frente a eso, el trabajo de
Haciendo Camino consiste en desarmar esas ideas con información clara y en estar cerca de cada mamá para que no tengan que atravesar en soledad esas dudas. A través de sus 15 Centros de Desarrollo Infantil y Fortalecimiento Familiar en el Norte argentino, los equipos de la Asociación Civil acompañan a las familias a través de diferentes Programas, entre ellos Embarazadas y Desarrollo Infantil en Familia (DIF), con consultas profesionales tanto en la etapa prenatal como en el puerperio y un seguimiento personalizado de cada mamá y su bebé. Ese acompañamiento es fundamental en un contexto donde, muchas veces, ni el acceso al agua segura está garantizado ni la alimentación complementaria es la ideal. Por eso, sobre todo en esas condiciones, la lactancia materna funciona como una de las principales protecciones para la salud, la nutrición y el desarrollo de los niños.
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En ese contexto, acompañar a cada mamá desde el embarazo, resolver sus dudas sobre la lactancia y sostenerla en los momentos difíciles es una forma concreta de darle a cada chico, desde sus primeros días de vida, las herramientas para crecer con salud.