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Lactancia materna: entre sus beneficios y los obstáculos para sostenerla

La lactancia materna aporta grandes beneficios para el bebé y la madre, pero sostenerla no siempre es sencillo. Por qué muchas madres abandonan la lactancia al regresar al trabajo y cómo influye el entorno social.


La lactancia materna ofrece grandes beneficios tanto para el bebé como para la mamá. En los recién nacidos, previene enfermedades, reduce la mortalidad infantil, fortalece el desarrollo cognitivo y establece las bases de una vida saludable. En las mujeres, previene la hemorragia postparto y la depresión postparto. También puede prevenir patologías malignas como el cáncer de ovario.

Además de sus beneficios para la salud, la leche materna es una fuente de alimentación de bajo costo y disponible para todas las familias, lo que la convierte en una herramienta para promover la equidad y fortalecer la seguridad alimentaria.

Sin embargo, las tasas de lactancia exclusiva aún están lejos de los objetivos internacionales. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en América Latina y el Caribe solo el 43% de los lactantes reciben lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, una cifra muy por debajo de la meta global del 60% establecida para 2030.

Esta brecha obedece a múltiples factores, entre ellos las dificultades para compatibilizar la lactancia con las responsabilidades laborales y la falta de apoyo social.

Lactancia y regreso al trabajo

En Argentina, las mujeres tienen derecho a una licencia por maternidad de 90 días corridos. Al regresar al trabajo, la legislación vigente indica que toda madre debe disponer de dos descansos de media hora para amamantar a su hijo durante la jornada laboral o, alternativamente, trabajar una hora menos por día durante el período de lactancia.

No obstante, un estudio realizado por Unicef advierte que el motivo más frecuente de abandono de la lactancia es el regreso de la madre al trabajo. El 28% de las mujeres deja de amamantar al reincorporarse al trabajo, cifra que asciende al 40% entre empleadas formales y al 31% entre autónomas.

Especialistas coinciden en que, sin licencias, horarios protegidos ni espacios para amamantar o extraer leche, muchas mujeres deben interrumpir la lactancia antes de lo recomendado.

El motivo más frecuente de abandono de la lactancia es el regreso de la madre al trabajo.

En este sentido, Belén Font, tocoginecóloga (MP 11.599), sostuvo que en Argentina aún faltan políticas públicas y medidas impulsadas por las empresas que favorezcan la continuidad de la lactancia.

"Hoy las mujeres desisten o aplican leche en fórmula. También, las mujeres que pueden hacerlo, optan por pedir licencia sin goce de sueldo, entonces extienden más el tiempo que pueden compartir con el bebé", indicó la especialista en diálogo con MDZ.

"En general, sucede que en los trabajos la mujer se saca leche en el momento y en el lugar que puede, y muchas veces sin las condiciones de higiene necesarias. Actualmente depende de si la empresa se suma o no a proporcionar lo adecuado. No hay muchos espacios de lactancia segura para las mamás", agregó.

En consonancia, datos de la Encuesta de Indicadores Laborales exponen que solo el 10% de las empresas argentinas cuentan con salas de lactancia, mientras que menos de la mitad ofrece horarios flexibles o modalidades de teletrabajo.

La importancia del entorno

Más allá de las condiciones laborales, sostener la lactancia materna también requiere de una red de apoyo. Por esto, Font destacó la importancia de la consulta pre y postnatal, sumado al sostén del entorno cotidiano.

"Consideramos que dar de mamar es un acto que se va a dar naturalmente, y en realidad, yo siempre le digo a mis pacientes que es un arte. Porque ni nosotras sabemos dar la teta, sobre todo cuando es un primer bebé, ni el bebé sabe cómo tomar, ni cómo prenderse. Entonces es un conocerse y un aprender todos los días. Por eso es importante asesorarse con especialistas y sacarse dudas", destacó.

La médica también remarcó cómo el acompañamiento cotidiano puede hacer la diferencia.

"A veces el entorno se aleja porque no quiere invadir a la mujer que acaba de ser mamá, no quiere molestarla. Pero es cuando más apoyo necesita para despejarse, para charlar de otra cosa que no sea el bebé", explicó la especialista.

En el ámbito familiar, recomendó que la pareja comparta las tareas de cuidado para que ambos puedan descansar y estar en contacto con su bebé.

La leche de fórmula como alternativa

Por diferentes motivos, muchas mujeres no pueden amamantar, y en muchas ocasiones, esto genera culpa y hasta estigma. Evitar demonizar la leche de fórmula y entender que hay casos en los que es necesaria, es tarea pendiente.

La leche de fórmula es una alternativa segura para las mujeres que no pueden dar de mamar.

"Así como ponemos énfasis en que la lactancia materna tiene un montón de beneficios, no hay que demonizar a la leche de fórmula. Hay casos en los que es necesaria, ya sea por patología materna o porque se prolongó la hospitalización de la mamá o porque simplemente no sale. Los bebés no van a estar mal alimentados por la fórmula, ni tampoco van a estar más enfermos", resaltó Font.

"Hay veces que la fórmula es necesaria y hay que apoyar a la mujer. Hay que quitar esa presión desde el entorno que es el principal agente de depresión. Se ve mucho la angustia cuando la mamá no puede dar la teta. Por eso hay que desmitificar lo que gira en torno a la leche de fórmula", concluyó.