La visita del Papa León XIV a Argentina: el desafío de humanizar la tecnología y reconstruir el diálogo social
El Pontífice llegará al país con un mensaje centrado en la paz, la educación y la necesidad de poner la dignidad humana por encima de la tecnología.
El papa León XIV realizará una visita oficial y pastoral a la República Argentina.
EFEEn lo que promete convertirse en uno de los acontecimientos pastorales e históricos más trascendentales de las últimas décadas, el papa León XIV realizará una visita oficial y pastoral a la República Argentina. Durante su estadía, el Santo Padre desplegará una intensa agenda centrada en la urgencia de desarmar la palabra, humanizar el mundo moderno y refundar las bases del diálogo social.
El desafío de esta era: La tecnología al servicio del hombre
En un contexto global dominado por la automatización acelerada y el avance de la inteligencia artificial, León XIV pone en el centro de la discusión el valor insustituible de la condición humana. El pontífice enfatiza con firmeza que la tecnología debe ser una herramienta subordinada al bien común y jamás un fin que condicione la libertad ni subyugue la dignidad de la persona: "Lo verdaderamente magnífico, extraordinario e insustituible no es la tecnología en sí misma, sino la humanidad y su infinita capacidad creadora. La tecnología debe estar, sin excepciones, al servicio del hombre, y no el hombre al servicio de la tecnología." Con su ampliación de Pacto Educativo Global el Papa tiene el propósito de convertir las intenciones en acciones pedagógicas y culturales concretas, cada uno de los lineamientos está identificado con un verbo rector diseñado para inspirar a escuelas, familias e instituciones de todo el planeta:
El primer pilar invita a humanizar, poniendo de forma decidida a la persona en el centro de todo proceso formativo y restituyendo su valor absoluto e inalienable. A su vez, la propuesta insta a escuchar con atención y empatía a las jóvenes generaciones, abriendo canales reales de diálogo donde sus voces y aspiraciones tengan un protagonismo efectivo en la construcción del futuro. En el plano de los derechos y la equidad social, el pontífice llama a impulsar a la mujer, promoviendo de manera activa el respeto irrestricto a sus derechos y su plena dignidad en todos los ámbitos. Asimismo, la hoja de ruta busca empoderar a la familia, reconociéndola y fortaleciéndola como el núcleo fundamental y primer espacio de responsabilidad en la transmisión de valores humanos.
La dimensión solidaria se concreta en la necesidad de acoger, promoviendo una apertura sincera hacia la recepción e inclusión de los más vulnerables, marginales y descartados de la sociedad. A esto se suma el compromiso de servir, una llamada directa a renovar los fundamentos de la economía y la política para poner las estructuras de poder y los recursos al servicio del bien común y la justicia social. La mirada integral sobre nuestra existencia requiere también cuidar la Casa Común, promoviendo una ecología integral y una responsabilidad ética con la preservación del planeta. En el ámbito personal, se busca ser, educando la vida interior, el pensamiento crítico y la dimensión espiritual para fortalecer la integridad moral de cada individuo.
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Finalmente, el Pacto Educativo Global afronta los retos contemporáneos al proponer dignificar el ámbito tecnológico, generando un mundo digital más humano donde las plataformas y redes virtuales respeten la verdad y promuevan la empatía. Todo este andamiaje desemboca en la misión suprema de construir, apelando a la responsabilidad colectiva de edificar la paz a través de la reconciliación, el diálogo sincero y la no violencia activa.
Desarmar las palabras para edificar una paz duradera
El papa León XIV ha convocado a "desarmar las palabras". El obispo de Roma advirtió muchas veces sobre los peligros de la polarización extrema, la crispación social y la violencia verbal que infecta los discursos públicos y las redes sociales, señalándolos como la antesala de la fractura social y las guerras. Nos recuerda que la grandeza de una civilización se mide por su capacidad de cuidar a los más débiles, educar en valores y mantener a la humanidad como el centro y motor del futuro.
* Mg. Juan Manuel Ribeiro, especialista en educación.



