La planta que recomienda el Iscamen para alejar la chinche del arce
La chinche del arce es el eje de un dossier técnico que difundió el Iscamen con medidas para viviendas y espacios verdes.
El documento sobre la chinche del arce reúne consejos para prevenir su presencia en casas, veredas y espacios verdes.
ShutterstockEl Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) presentó un dossier técnico de divulgación sobre la chinche del arce, un insecto que en los últimos años empezó a ganar visibilidad en la provincia y que ya genera consultas y quejas. El material fue elaborado junto con áreas provinciales de ambiente y salud, y propone un abordaje general basado en el manejo integrado de plagas.
El documento no se limita a describir al insecto. También explica su comportamiento, su ciclo biológico, los momentos del año en los que suele aparecer con más fuerza, las diferencias con otros insectos y las prácticas que pueden aplicarse tanto en viviendas como en espacios verdes. Por eso, dedicarle unos minutos puede ser útil para conocer mejor esta especie y entender qué medidas conviene tomar. A la vez, deja en claro que la preocupación actual no pasa por un riesgo sanitario directo, sino por las molestias que provoca su presencia masiva y por el uso inadecuado de insecticidas como respuesta apurada frente al problema.
Dentro de ese esquema, el dossier reúne varias medidas activas para reducir la presencia de la chinche del arce cerca de las casas. Una de ellas es mantener limpias las veredas y el frente de la vivienda, sobre todo en otoño, cuando se acumulan hojas y semillas debajo de los árboles. Ese material funciona como fuente de alimento y favorece el desarrollo posterior del insecto, por lo que retirarlo con frecuencia ayuda a limitar tanto la alimentación como los posibles refugios durante el invierno.
Otra recomendación apunta a reforzar las barreras físicas. El Iscamen advierte que, cuando bajan las temperaturas, los adultos buscan lugares protegidos para pasar el frío y pueden meterse en grietas, hendijas o pequeños espacios de las construcciones. Por eso, el dossier aconseja sellar aberturas, colocar telas mosquiteras y sumar recursos simples que dificulten el ingreso al interior del hogar.
La planta que el Iscamen destacó para disuadir a la chinche del arce
Pero entre las medidas mencionadas hay una que sobresale por su perfil más pasivo y sencillo: la incorporación de especies vegetales con propiedades repelentes. En ese punto, el dossier menciona de manera puntual a la lavanda como una herramienta complementaria dentro del manejo sostenible de la chinche del arce.
Según el material, estas aromáticas pueden actuar como barrera disuasoria frente al insecto y, al mismo tiempo, colaborar en el control de otras plagas urbanas, como polillas, pulgas o mosquitos. En ese marco, el Iscamen sostiene que la selección adecuada de especies para los espacios verdes cumple un rol estratégico tanto en la prevención como en la mitigación de este problema.
El informe aclara, además, que esta alternativa no aparece como una solución aislada, sino como parte de una estrategia más amplia. En la misma línea, plantea que la planificación urbana también cumple un papel importante: evitar nuevas plantaciones de arces y fresnos como ornamentales en el arbolado público ayudaría a reducir las fuentes de alimentación y reproducción disponibles para la especie. En paralelo, sumar aromáticas repelentes en plazas, parques y otros espacios verdes aparece como una decisión que puede aportar al manejo preventivo.
Así, el dossier del Iscamen ordena en un mismo documento varias respuestas posibles frente a un insecto que viene despertando inquietud en Mendoza. Desde la limpieza de hojas y semillas hasta el sellado de grietas y la incorporación de lavanda, el planteo oficial busca correr el eje de las reacciones improvisadas y llevarlo hacia medidas de prevención, monitoreo y manejo más cuidadoso.
Para leer el informe completo del Iscamen hacé clic acá.