La Anmat autorizó un nuevo tratamiento para pacientes con mieloma múltiple
La Anmat autorizó el uso de un nuevo medicamento para el tratamiento del mieloma múltiple en pacientes adultos con enfermedad en recaída o refractaria.
El tratamiento aprobado por Anmat se administra mediante inyección subcutánea y requiere controles médicos periódicos.
ArchivoLa Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó un nuevo medicamento para el tratamiento de pacientes adultos con mieloma múltiple en recaída o refractario.
Se trata de talquetamab, un anticuerpo biespecífico que representa una nueva alternativa terapéutica para personas que ya atravesaron al menos tres líneas de tratamiento y no lograron una respuesta sostenida, según un informe de la Agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo con ese reporte, la aprobación se basa en datos de ensayos clínicos que evaluaron la eficacia y seguridad del tratamiento en más de 300 pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario. En estos estudios se observaron tasas de respuesta global del 74 por ciento en pacientes que no habían recibido terapias previas similares y del 67 por ciento en aquellos que ya habían sido tratados con mecanismos comparables.
El medicamento se administra mediante inyección subcutánea y está sujeto a un esquema de dosificación que incluye una fase inicial de escalado progresivo y luego una pauta quincenal. Esta modalidad permite que, en muchos casos, el tratamiento pueda realizarse de forma ambulatoria, con controles médicos periódicos para monitorear posibles efectos adversos.
Qué es el mieloma múltiple
El mieloma múltiple es un tipo de cáncer que afecta a las células plasmáticas, un tipo de glóbulo blanco que se encuentra en la médula ósea y que cumple un rol clave en el sistema inmunológico.
En esta enfermedad, las células plasmáticas se multiplican de manera descontrolada y producen proteínas anormales que pueden provocar distintos problemas de salud. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran daños en los huesos, anemia, infecciones recurrentes y problemas renales.
Si bien se trata de una enfermedad que actualmente no tiene cura definitiva, los avances en los tratamientos en los últimos años permitieron mejorar la calidad de vida de los pacientes y prolongar la supervivencia a través de nuevas terapias dirigidas y medicamentos innovadores.