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Jóvenes endeudados: el crédito a un clic y los riesgos de las billeteras virtuales

Los jóvenes son el grupo con mayor nivel de mora en créditos en billeteras virtuales. Especialistas advierten sobre la facilidad de acceso, el costo del financiamiento y la falta de educación financiera.


Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), los jóvenes son los más endeudados a través de las billeteras virtuales. La tasa de mora más alta se registra entre quienes tienen de 20 a 24 años, con 41,4% de irregularidad en neobancos, frente al 29,5% en bancos tradicionales. Le siguen los chicos de 18 a 19 años, con una mora del 37,6% en billeteras virtuales y del 27,2% en bancos. Recién a partir de los 40 años los indicadores muestran una desaceleración más clara.

Irregularidad según entidad y rangos de edad.

En diálogo con "MDZ Club" de MDZ Radio, la contadora pública Eliana Pervieux señaló que la "educación financiera llegó después de las herramientas". La especialista sostuvo que las herramientas digitales pueden ser buenas o malas según el uso que se haga de ellas y puso el foco en el concepto de "dismorfia financiera", que puede distorsionar entre los jóvenes la percepción sobre su capacidad de gasto y endeudamiento.

El acceso a un préstamo está hoy a pocos clics de distancia, pero la facilidad para obtenerlo no siempre está acompañada por una mayor comprensión de sus costos. Mirar solamente el valor de la cuota, advirtió Pervieux, puede llevar a subestimar cuánto se terminará pagando por una deuda.

Crédito en un clic y jóvenes endeudados

Distintos informes coinciden en que los jóvenes son los más endeudados. Según datos de la consultora Analytica, la irregularidad entre los jóvenes de 18 a 30 años llega casi al 40% y es la más elevada entre todos los rangos etarios.

En la misma línea, un informe de Provincia Microcréditos señala que casi el 40% de los jóvenes de entre 18 y 21 años que tomaron un crédito no pueden pagarlo. El fenómeno más crítico se produce con las billeteras virtuales. Además, 1 de cada 3 jóvenes que accedieron a un crédito por primera vez en 2025 terminaron en mora.

"La educación financiera llegó después que las herramientas. O todavía no llegó como debería. Entonces, las herramientas por sí mismas son buenas o malas en función de cómo las administramos", explicó Pervieux.

La facilidad obtener un crédito no siempre está acompañada por una mayor comprensión de sus costos.

"De pronto cualquiera puede bajarse una aplicación y tener en uso una billetera virtual y acceder a créditos. Sabemos que en las billeteras virtuales, el mayor porcentaje de endeudados son jóvenes. Cuando nosotros tratamos con una billetera virtual, con un banco o con una financiera, son empresas, están haciendo negocios, no son un ente de beneficencia. Entonces, esto va a tener un costo y eso lo tenemos que entender", agregó.

La facilidad de acceso es, precisamente, uno de los factores que puede encarecer estos préstamos. Según explicó la especialista, las entidades realizan un análisis individual del riesgo de cada usuario y, en función de su comportamiento financiero, ingresos y antecedentes, pueden ofrecer distintas tasas.

Dismorfia financiera

La dismorfia financiera es una alteración en la forma en la que una persona percibe su propia situación económica. Pervieux utilizó el concepto para referirse a aquellos casos en los que existe una percepción distorsionada sobre la capacidad real de gasto y endeudamiento.

"Muchas veces distorsionamos nuestras propias finanzas, y creemos que podemos más de lo que realmente podemos. Para no tener ese estrés financiero hay que tratar de vivir acorde a la vida que nos corresponde, la que podemos sostener, no la que imaginamos", detalló la contadora.

En este contexto, uno de los primeros pasos consiste en conocer con precisión cuánto dinero ingresa y cuánto se destina a los distintos gastos. La especialista recomendó diferenciar entre gastos fijos, variables y los denominados "gastos hormiga", para conocer cuál es realmente el margen disponible antes de asumir una nueva deuda.

¿Cuándo una deuda se convierte en un problema?

Pervieux señaló que una de las principales señales de alerta es cuando las obligaciones financieras comprometen más del 30% o 35% de los ingresos.

Para evitar llegar a esa situación, recomendó realizar un presupuesto y conocer cuánto dinero entra y cuánto sale cada mes. De esa manera, es posible determinar qué margen existe realmente para asumir una nueva deuda.

Cuando los pagos comienzan a incumplirse, aparece la mora. Esta situación puede generar intereses adicionales y también afectar el historial crediticio, lo que puede dificultar el acceso a nuevos financiamientos en el futuro.

"Si yo gasto más de lo que me ingresa, voy a entrar en un problema. Y después viene la mora, que es el incumplimiento de esa deuda, del pago pactado", explicó.

En tanto, la experta recomendó hacerse una pregunta antes de solicitar un préstamo: "¿Para qué me estoy endeudando? ¿Realmente necesito lo que me estoy endeudando?". La respuesta puede ayudar a establecer si el crédito representa una herramienta para alcanzar un objetivo o si, por el contrario, sostiene un nivel de gasto innecesario que no coincide con los ingresos.