Inclusión: dos mendocinas idearon ropa en Braille y ahora les llegan pedidos de todo el mundo
Silvina y Noelia son de San Rafael y crearon un alfabeto que combina braille y lengua de señas para fomentar la inclusión de las personas con discapacidad.
El proyecto "Hacé tu parte" surgió con un buzo y hoy genera productos únicos.
Silvina Estrella - Hacé tu parte
El 15 de mayo de 2024 nació en San Rafael el proyecto Hacé tu parte, una iniciativa liderada por Silvina Estrella, docente especializada en discapacidad visual, y Noelia Barahona, intérprete de lengua de señas. Todo comenzó con un buzo que incluía el alfabeto braille y la lengua de señas argentina para fomentar la inclusión.
“El objetivo era que las personas vean que hay otras formas de comunicarse, y que todos podemos aprenderlas”, explicó Silvina a MDZ. Con el primer diseño en circulación, las repercusiones no tardaron en llegar. “Nos empezaron a escribir de otras provincias y hasta de otros países”, contó Silvina. Así, lo que fue una prenda con significado personal, se transformó en una herramienta didáctica que hoy se utiliza para enseñar y sensibilizar sobre la comunicación accesible.
El logo del proyecto es un diente de león, una planta que, según explicó Silvina, “anuncia la llegada de la primavera y esparce sus semillas con el viento hasta a 100.000 kilómetros de distancia, igual que nosotros con este mensaje”. La idea es que cada persona pueda hacer su parte en la construcción de una sociedad más empática y con inclusión real. “Queremos que todos puedan aprender a mirar desde otro lugar”, concluyó.
Hacé tu parte, discapacidad e inclusión
El proyecto no tiene sede física y funciona a través de redes sociales. Con el tiempo, fueron sumando productos como la tabla periódica y la tabla pitagórica en braille impresas en 3D, mapas táctiles encastrables y llaveros con los seis puntos generadores del sistema braille. “La gente quiere aprender, quiere participar, y eso nos motiva a seguir”, afirmó Silvina. Hoy, sus productos llegan a ferias, escuelas, familias, centros médicos, industrias textiles y hasta restaurantes que buscan incorporar menús accesibles.
Noelia Barahona es quien diseña cada pieza, desde las fichas braille hasta las remeras personalizadas con nombres en distintos sistemas de escritura. “En las escuelas donde voy, los chicos empiezan a deletrear sus nombres con entusiasmo”, detalló Silvina, y agregó: “Se genera una chispa, una conversación. Eso es lo que queremos provocar: encuentro y curiosidad”. Así, el diseño inclusivo se transforma en conversación y aprendizaje.
Además de buzos y remeras, “Hacé tu parte” produce reglas, escuadras, transportadores y fichas 3D para que cualquiera pueda escribir y leer en braille. “No es solo para personas con discapacidad visual, es para todos. Porque la sociedad es la que tiene que cambiar y aprender”, explicó Silvina con convicción. La propuesta apunta a generar herramientas para que más personas se familiaricen con estos lenguajes y puedan aplicarlos en su entorno cotidiano.
Para llevar a cabo sus creaciones, cuentan con el apoyo de Adrián y Jennifer, quienes tercerizan las impresiones 3D y las estampas. Gracias a esa colaboración, han logrado producir materiales de calidad que se utilizan tanto en contextos educativos como en espacios familiares. “Nos piden desde etiquetas para ropa hasta señaléticas para locales”, remarcó la docente.
Para más información, se puede contactar el proyecto a través de sus instagrams: @silvina.estrella o a su teléfono 2604341770 y a Noelia Barahona en @noeliabarahona3 o a su teléfono 2614683965.
Acciones que generan verdadera inclusión
Uno de los proyectos más recientes de Hacé tu parte fue la creación de una sala de espera inclusiva en la Policlínica San Rafael, junto a la pediatra Silvia Cámara. La idea surgió cuando la doctora, quien ya venía trabajando en un espacio respetuoso para la atención infantil, compró uno de los buzos del proyecto y se interesó en profundizar la propuesta.
Junto a Silvina y con el apoyo de un laboratorio, diseñaron un entorno que respondiera a las necesidades sensoriales y comunicativas de todas las infancias. La sala incluye materiales concretos como estetoscopios, gasas y bajalenguas para que niños ciegos puedan anticipar lo que sucederá en la consulta, cuentos en distintos formatos (braille, pictogramas, lengua de señas y tinta), una "cajita de la calma" con elementos sensoriales como pop-its y mantitas con peso, así como alfombras y anticipadores con pictogramas para explicar los pasos de la atención médica. Todo pensado para promover una experiencia menos invasiva, más amigable e inclusiva.
El proyecto también avanza en el diseño de juegos accesibles y lonas de gran formato que permiten a los niños (incluso aquellos que se movilizan en sillas de ruedas) jugar, saltar, explorar el espacio o comunicarse con llaveros que integran braille y lengua de señas argentina. “Avanzamos con juegos que fomentan la participación de todos, porque la inclusión también se da en el movimiento, en el juego, en lo cotidiano”, expresó Silvina. Estas propuestas lúdicas se transforman en una herramienta más para fomentar el encuentro, la exploración y el aprendizaje compartido desde la infancia.
Reconocimiento especial
El proyecto ya fue reconocido por el Honorable Concejo Deliberante de San Rafael, y sigue sumando adhesiones. En el reciente aniversario de la Escuela Nuestra Señora de Luján de Ortofonía y Sordos, presentaron sus productos y recibieron una excelente respuesta por parte de docentes y familias. “Lo que más me emociona es ver a los chicos apropiarse de estos recursos, usarlos, jugar, preguntar”, señaló Silvina.



