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Ile Rippel habla de su oficio: "Aprendí a enseñar a actuar, que no es lo mismo que dirigir un actor"

De actriz tímida a referente del casting, Ile Rippel hoy enseña su método con foco en verdad, lenguaje audiovisual y autogestión.


Con más de dos décadas de experiencia en el mundo audiovisual, Ile Rippel construyó una carrera clave en un área muchas veces invisible: la dirección de casting. Desde sus inicios vinculados al teatro hasta su trabajo en cine, televisión y plataformas, su recorrido combina formación, práctica y una mirada propia que hoy también traslada al terreno de la enseñanza.

Con el tiempo, esa experiencia acumulada en sets, audiciones y rodajes se transformó también en una vocación pedagógica. Hoy, Rippel canaliza ese saber en una técnica propia con la que busca enseñar a actuar desde la comprensión del lenguaje audiovisual, la preparación del material y la construcción de escenas atravesadas por la verdad interpretativa.

Mirá la entrevista completa a Ile Rippel

Entrevista Ile Rippel

-Tenes una trayectoria muy larga en cuanto a la dirección de casting. Un rubro particular en el cine ¿No? ¿Vos empezaste como actriz? ¿Cómo fue un poco ese paso de actriz al mundo del casting?

-Mira, a los 16 años era una niña muy tímida, introvertida, me la pasaba leyendo y escribiendo, y de mis padres me decían salí, al revés de todos mis viste mis amigas que les decían no salgas tanto de noche. Yo era muy tímida. Y me invitaron, un día a ver al padre de una amiga, al teatro que actuaba. No había ido yo al teatro hasta esa edad. Y me fascinó y dije yo quiero hacer esto. Y me pareció aparte, qué bueno esto de vivir otras vidas. O sea, vivir un montón de otras vidas, como lo que yo escribí o como lo que yo leía en los libros. Y así, bueno, llegué al taller de Agustín Alezzo insisto, era súper tímida, era de la que pasaba a la improvisación y no hablaba ni me movía. Al principio empecé el taller con Lizardo Laphitz en su momento hice varios años con Lizardo, después hice con Agustín Alezzo, me quedé muchos años porque era muy autoexigente y nunca me sentía lo suficientemente buena actriz. Al mismo tiempo, hice un montón de cursos con Augusto Fernández, con Bartís, con Joy Morris, porque nunca sentí lo suficiente buena actriz. Y siempre apasionada por la actuación. Iba mucho al teatro. Me hice ese grupo de amigos que me dieron 16 años el día de hoy son mis amigos. Algunos trabajan como actores más o menos, otros no. Y el tema es que mi hermano Walter el mayor habido ido a estudiar cine en Nueva York. Y ahí había conocido a Juan José Campanella. Cuando volvió para acá, que también volvió, empezó a trabajar como asistente de dirección en sus películas. Después terminó haciendo el casting. En los 90 no había director de casting acá, era algo más europeo o de Estados Unidos. Entonces Walter, mi hermano mayor, empezó a ayudar a directores a hacer el casting antes de llegar al set. Fue uno de los primeros. Acá había dos o tres más directores que recién empezaban y así fue como Walter me pidió ayuda. Sabía que yo conocía actores, que vivía en el teatro. Y así fue como terminé trabajando por primera vez en una película, en un peliculón que fue Pizza, Birra y faso de Caetano y Stagnaro. Si hasta mi mamá actuó de extra, Y ahí yo lo ayudé a hacer ese casting, inclusive actúa una chica, una compañera mía, Pamela Jordan, una compañera de Alezzo, la que en el rodaje estuvo embarazada y no se terminaba de filmar y tenía miedo ella porque ya iba a tener al bebé. Así que bueno, así fue como empecé. Lo ayudé ahí con Pamela, con hacer casting y terminó siendo mi profesión. Terminé asistiendo a Walter en muchísimas películas, en producir el casting. Yo hacía de coach, entonces yo que ya en ese momento actuaba en teatro, pero no me animaba a la cámara, empecé a actuar del otro lado haciéndole de coach en todos los castings, haciendo la otra parte de la escena. Ahí está buenísimo para el actor, es un muy buen entrenamiento, estás a disposición del actor, pero como la cámara no está sobre vos, estás mucho más tranquilo, más suelta. Y así trabajé con Walter muchos años en muchísimas películas para afuera. Entre ellas tuvimos una de las grandes experiencias, ya que yo cobré, como asistente de casting y productora fue la que hicimos para Walter Salles; Diario de motocicleta y después inclusive tuve el gran placer, hermoso, increíble y fue una aventura increíble que fue trabajar como asistente de mi hermano en el casting de Francis Ford Coppola para la película Tetro. Fue todo increíble. Hasta nos robaron, entraron en la casa a robar pasó de todo en esa película. Fue una gran experiencia. Aprendí un montón y otra gran experiencia que fue Vientos de agua de Campanella que también dirigió un capítulo Bruno Stagnaro, otro Paula Hernández, otro Sebastián Pivoto, con el que trabajé después en Pol-Ka varios años. Así fue como trabajé mucho como asistente produciendo casting y ya en el 2009 2010 empecé a trabajar sola como directora de casting en el 2010, entre a Pol-Ka y trabajé diez años como directora de casting dentro del departamento de casting de Pol-Ka y ahí generalmente trabajé con muchas series y algunas novelas o llamándolas telenovelas, de muchos capítulos como: Guapas, Farsantes, Esperanza mía, El Tigre Verón de las series, que fue la última antes de pandemia.

-Y ahora estás dando clases. ¿Cómo pasó eso? Digo de laburar un montón en la industria a decir bueno, quiero compartir este conocimiento con otros actores, actrices que se están formando.

-Mira, me pasó de ver tantos miles y miles de casting, Y de hecho me pasaba con mi hermano. Yo cuento que cuando Walter estaba dirigiendo y yo ayudaba al actor, no hacía la otra parte. Me paraba hablarle y así a explicarle la escena y Walter me decía: Ile es un casting, no es una clase. Me pasaba estas ganas de comprender la escena, de cómo estudiarla, cómo y tratar de ayudar al actor. Y justamente en el casting la idea es que vos tenes que ya tener todo resuelto, tiene que estar ahí, no tenes tiempo, si no tendrías que entrenar a todos los actores que van a actuar. Tenes que mostrar el director una de las primeras tomas, dirigir. laa dirigís una vez, dos y listo. Tiene que resolverlo solo. Y así fue que hace ya diez años, porque cumplí diez años desde que empecé a armar los seminarios. Estaba en Pol-Ka todas las semanas y aparte trabajaba y trabajo también para el CIC, dando dirección para actores, para directores de actores y ahí fue cuando dije bueno, quiero armar clases. Y empecé a armar unos grupitos de 12 alumnos con seis escenas, hacia un fin de semana por mes, y esto lo sigo haciendo hace diez años. Pero bueno, ahora hay muchos, muchos tipos de seminarios. Y ahora lo que lo que hice fue armar mi propia técnica y crear la técnica.

Empecé trabajando en un peliculón

Empecé trabajando en un peliculón

-¿El método Ile Rippel?

-La técnica Ile Rippel que la llamo así, porque la verdad que una de las cosas más lindas que me pasó es que aprendí a enseñar a actuar, que no es lo mismo que dirigir un actor, eso ya lo sé, Eso fue siempre mi fuerte, dirigirlos y ahora encontré la manera didáctica de enseñarles a ellos actuar, cómo preparan el material, o sea, pensando que todo empieza con un casting. Entonces, desde armar el material para el casting. Y por qué También. Entender que es mejor las fotos, el currículum, el reel, la presentación, ¡cómo armar eso! Y por qué es mejor. Y después aprender, estudiar una escena y comprender. Yo digo que hay cuatro fundamentos de mi técnica que son fundamentales, que me apoyo en eso constantemente y creo fervientemente. Una es que el lenguaje audiovisual es diferente al teatral. Es otro lenguaje porque podemos hacer listas y listas por las cuales el lenguaje audiovisual es diferente al teatral. Y uno simple es el plano. Si vos en un teatro no ves planos cortos y yo digo a veces en un teatro grande ni siquiera ves los ojos del actor. En audiovisual sí, todo pasa, pasa acá, excepto según una película, aventuras o no, si es una comedia de enredos donde necesitas más ver cuerpos y los planos son más general, entonces el lenguaje audiovisual diferente al teatral. Otro fundamento que digo, que es el personaje que llevas en la vida, es el que mejor te sale. Y vos misma querías hacer teatro para hacer otros personajes Ile. Bueno, hace teatro, en audiovisual tenes muy poco tiempo para armar un personaje, entonces te conviene que ayudes al director de casting a que te elija para un personaje que te sale fácil, no es que vos tenes que construirlo y que armarlo con la forma de hablar, de vestirse. Bueno, todo, todo lo que lo que se estila más hacer cuando armas un personaje en teatro, que es más de la forma que es el ser. Otro fundamento es lo importante, es lo que pasa. Lo que pasa mucho es que los actores les cuesta comprender, estudiar una escena, qué pasa en la escena que sucede en la escena. Qué es lo que estás contando en esa escena. Porque lo que sucede en cine es que viste cada escena podés separarlas como un rompecabezas que vas armando escena por escena, sin continuidad como en el teatro. La escena final de la película la podés filmar el día uno. Yo digo siempre va como en la vida, porque también es lo que pasa. Entonces lo importante es lo que pasa. Y el cuarto fundamento no repitas la letra como un loro, que eso lo digo mucho, porque cuando estudian la escena, estudian la letra. los actores suelen aprender un cantito, una forma y lo repiten mil veces y pretenden cuando vas a un set, vas a un casting, que no sabes cómo te van a dirigir, no sabes el otro actor cómo te va a responder, cómo el estudio él si se olvida la letra. Entonces. bueno, no repitas como un loro es algo que repito siempre yo como un loro. Entonces eso lo vemos en las clases. ¿Cómo acercarnos a las escenas? ¿Cómo estudiarlas para no repetir la letra como un loro?, sino que parezca que es verdad, que sucede en el momento.

-Bueno, eso es muy importante porque el actor en cine, no como en el teatro, que tiene todo muy ensayado, se puede encontrar con un montón de escenarios, Son estos que decís vos. Bueno el director hoy quiere cambiar algo, cambiar algo de la letra o tu compañero no te da bien el pie o en las cosas que suceden ¿no?es interesante ese concepto. el otro concepto que me decías vos de tu personaje, es el que mejor te sale. Hay algo de clown también hay que un. Para mí cuando vos buscas tu clown internamente, esto de buscar tu personaje en la búsqueda del clown, no el clown como figura teatral o figura payasesca si se quiere, sino la búsqueda, esa búsqueda, encontrar algo que realmente después termine siendo fácil.

-Claro, es en realidad el personaje qué a vos te dicen, che Migue gracioso, mi es tímido, mi es, digo eso es lo que se ve, lo que el otro ve de vos, que tus amigos y que alguien apenas al toque, enseguida, como dicen los chicos ven de vos. Esa energía, Eso que yo digo uno es mucho más de lo que muestra en la vida, pero por diferentes razones sean socioeconómicos, no sé, religiosos, familiares, por lo que sea. Uno sale a la vida con un personaje, una forma de ser, que es con la que se lleva, con la que se siente más cómodo. Bueno, ese sería tu perfil, el que vos das de una, que no tenés que buscar o sacar de dentro tuyo, que está ahí porque salís a la vida a trabajar de lo que trabajes, ya sea actor o lo que sea, porque muchos factores también trabajan de otras cosas. Entonces yo siempre digo, está bueno que ayudes. Por ejemplo, yo tengo actores que tienen un montón de diferentes profesiones o trabajos, ponelo en tu currículum, decilo. Tengo miles de ejemplos que me ha pasado. Miles, miles de ejemplos. No sé, una chica que había hecho un curso conmigo que era asistente en un juzgado, y en El Lobista me tocó una secretaria de un juzgado y la llame a ella. Claro me llama después el director y me dice Ile, que genia. La chica que mandaste ayudó en el guion, corrigió esto corrigió, porque ella lo hacía todos los días y encima era actriz. Entonces eso, el personaje que llevas en la vida es el mejor te sale y también eso hay gente que es más dramática, entonces seguramente el que es más dramático en la vida le va a costar menos actuar drama, así como el que es gracioso menos el humor. Hay gente que no sé, Adam Sandler, él decía que es gracioso y claro ya lo ves y es gracioso. Y en el mismo reportaje Robert De Niro dice yo no soy gracioso como él. Yo construyo una situación cómica con un buen director, un buen guión, pero lo ves es más dramático. No es una persona que te da gracia ya.

-Y de bueno Ile como para cerrar: ¿Porque estudiar con vos? es una pregunta interesante y la otra, no son siempre tan bienvenidos estar diciendo tips pero tres cositas que vos le puedes recomendar así, a alguien que vea esta nota, que sea un actor, una actriz o que quiera empezar a estudiar tres cositas, que le puedas recomendar.

Entrenar con Ile Rippel primero. Hay que juntarse, también está bueno juntarte, autogestionar, hacer, porque la verdad que esto es arte y yo inclusive, mira, mira como me contradigo, así como te digo vení a estudiar conmigo al mismo tiempo, le digo a todos los alumnos hagan, júntense a hacer. Hoy en día hay muchas facilidades. Yo les decía que cuando yo empecé no había internet, cuando yo tenía 20 años. Es una locura pensar eso hoy en día para un pibe de esa edad que viene a mis clases, entonces está bueno, me parece juntarse a hacer, está bueno ir a buscar casting para poder laburar, porque una vez que uno es actor, es cuando uno está en set, uno es actor, cuando se sube a un escenario y actúa para otros al mismo tiempo que entrena.

Aprendí a enseñar a actuar

Aprendí a enseñar a actuar

-¿Y las otras dos?

La otra autogestionar y hacer en donde se pueda hacer arte, actuar, juntarse, hacer. Y otra que te diría es, actúa con verdad, actúa como actuar con verdad. Depende del tono de la escena que tenés que actuar, digamos.

En una industria atravesada por la urgencia, Ile Rippel eligió detenerse en lo esencial: la formación. Su legado no se mide solo en los proyectos que ayudó a construir, sino en las herramientas que transmite a nuevas generaciones de actores. Allí, en ese cruce entre experiencia y vocación, aparece una certeza que atraviesa toda su carrera: formar actores desde la comprensión del lenguaje y la verdad interpretativa configura un legado que excede lo técnico. Enseñar, en su caso, no es solo transmitir herramientas, sino dejar una huella: la de un camino posible donde el conocimiento se comparte y el oficio se transforma en comunidad.