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Guardaparques relocalizaron un ejemplar de un poco conocido felino americano en peligro de extinción

Además de la relocalización de este felino por depredación avícola, se devolvió a coatíes a su hábitat natural.


Guardaparques relocalizaron un ejemplar de margay (Leopardus wiedii) en el Paraje San Alberto, municipio misionero de Comandante Andresito, ubicado a unos 320 kilómetros de la capital provincial y a unos 120 kilómetros al este de las Cataratas del Iguazú, luego de que fuera señalado este felino como responsable de la depredación de aves de corral en una chacra de la zona.

El operativo se enmarca en las acciones de manejo de fauna que buscan reducir conflictos entre la producción rural y la conservación de especies nativas. La situación comenzó cuando productores locales alertaron al Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de la provincia sobre la presencia de un felino que estaba causando pérdidas en la producción avícola.

Ante esta situación y lejos de tomar medidas drásticas, la comunidad confió en las autoridades, activando un protocolo clave para la conservación. Tras el llamado, la Dirección de Áreas Naturales Protegidas coordinó una rápida respuesta, enviando al lugar a un equipo de guardaparques especializados.

Características de este felino

El margay es un animal de hábitos nocturnos, un extraordinario trepador y un cazador sigiloso, lo que dificulta su avistamiento y manejo. Sin embargo, la pericia del equipo permitió localizar al ejemplar y proceder a su captura de manera segura, garantizando tanto el bienestar del animal como la tranquilidad de los vecinos.

Más que un simple rescate, esta intervención representa un modelo a seguir en la gestión de conflictos entre humanos y fauna silvestre. La relocalización del margay en una zona segura y alejada de asentamientos humanos no solo salvó la vida del felino, sino que también resolvió el problema para los productores locales de forma pacífica y sostenible.

Cabe acotar que los guardaparques actúan como mediadores y protectores en la delicada frontera entre el desarrollo y la conservación.

Rescate de coatíes

El operativo fue ejecutado por personal de la Dirección General de Ecología y el Departamento de Fauna provincial. La intervención se originó tras recibir múltiples reportes de ciudadanos preocupados por el contenido de un video que mostraba la presencia de coatíes en la comunidad guaraní.

Las autoridades se presentaron en la comunidad guaraní ubicada en el norte de la provincia para constatar los hechos y tomar las medidas correspondientes, siguiendo los protocolos establecidos para casos que involucran fauna silvestre y comunidades originarias, un escenario que requiere un abordaje sensible y respetuoso. El objetivo principal fue garantizar el bienestar de los animales y recabar información sobre las circunstancias del suceso denunciado.

Habitante clave de la selva paranaense

Coatí (Nasua nasua) Selva Misionera

El coatí (Nasua nasua) es una especie emblemática de la selva misionera. Estos mamíferos, conocidos por su curiosidad y su característica cola anillada, cumplen un rol ecológico fundamental. Actúan como dispersores de semillas y controladores de poblaciones de insectos, contribuyendo a la salud y el equilibrio del ecosistema. Como parte de la fauna silvestre protegida de la provincia, cualquier acto de caza, tenencia o maltrato está penado por la ley.

El caso pone sobre la mesa la compleja interacción entre las leyes de protección ambiental y las prácticas culturales. Mientras la investigación sigue su curso para determinar las responsabilidades, la rápida respuesta de las autoridades subraya el compromiso de la provincia con la conservación de su invaluable biodiversidad. El destino de los dos coatíes dependerá de la evaluación veterinaria y de la decisión de los expertos sobre su posible rehabilitación y reinserción en su hábitat natural.

Cabe acotar, por último, que Misiones es considerada la Capital Nacional de la Biodiversidad al albergar el 52% de las especies de flora, fauna y funga de toda la Argentina, concentrando esta inmensa riqueza en solo el 1,1% del territorio nacional. Esta selva paranaense protege más de 3.150 especies de plantas vasculares y 1.150 de vertebrados, y es un refugio clave para especies amenazadas como el yaguareté.