Expensas: subas moderadas en julio y señales de alivio en la lucha contra la inflación
El relevamiento de Octopus PropTech revela un aumento moderado en comparación con el año pasado, aunque advierten sobre riesgos por futuros ajustes en tarifas y salarios.
El mes de julio reflejó un leve aumento en las expensas
En julio, las expensas registraron un incremento del 7,62%, con un valor promedio de $218.178, según un relevamiento de Octopus PropTech sobre más de 130.000 hogares. Aunque el ajuste anual frente a julio de 2024 sigue siendo alto (63,94%), el acumulado entre enero y julio de 2025 es de apenas 20,02%, muy por debajo del 99,76% que se registraba a la misma altura del año pasado.
El principal factor de aumento en el mes fue el pago del aguinaldo, que impulsó el rubro sueldos y cargas sociales (30,56% de incidencia). También hubo un ajuste del 14,29% en servicios públicos, con impacto del consumo de gas en plena temporada invernal. Otros gastos relevantes fueron mantenimiento (17,57% del total), administración (5,99%) y seguros (3,69%).
Para Octopus, la diferencia interanual muestra un cambio de escenario que acompaña la desaceleración inflacionaria, en línea con la suba de julio del 1,9% que anunció este miércoles el INDEC. Sin embargo, advierten que la estabilidad es frágil y que nuevos ajustes en tarifas o paritarias podrían volver a presionar al alza. Recomiendan a los consorcios anticipar mantenimientos, optimizar el uso de recursos y mantener una comunicación transparente con los vecinos para sostener el orden actual en las cuentas.
El nuevo rol de la expensas ante la inflación
En este contexto, la evolución de las expensas se convierte en un termómetro adicional para medir el pulso de la inflación en los gastos cotidianos de los hogares. La contención de los incrementos no solo beneficia la economía familiar, sino que también reduce tensiones en los consorcios, donde el retraso en los pagos suele aumentar cuando las subas son bruscas.
El desafío para los próximos meses será mantener la tendencia a la baja en el ritmo de aumentos sin descuidar los servicios esenciales y el mantenimiento de los edificios. Los administradores coinciden en que una inflación más controlada brinda margen para planificar mejor las inversiones y evitar parches de emergencia que, a largo plazo, resultan más costosos.