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El tortugo Jorge incomunicado: los tres motivos por los que se rompió el rastreador

Los investigadores pudieron seguir el comportamiento del tortugo Jorge hasta el 29 de julio. Qué pasó con el rastreador.


Los especialistas confirmaron que no reciben más señal del tortugo Jorge desde el 29 de julio. El reptil vivió en cautiverio durante 40 años, la mayor parte en el acuario municipal de la Ciudad de Mendoza y los últimos en el centro de rehabilitación de Mar del Plata. Fue liberado en mar abierto el 11 de abril.

Por qué dejó de funcionar el rastreador del tortugo Jorge

Antes de liberar al tortugo Jorge, los científicos le colocaron un rastreador para conocer su ubicación y analizar su comportamiento en mar abierto. Desde el principio sabían que tenía una vida útil porque lleva baterías y que podía dejar de funcionar en cualquier momento.

“La vida útil del rastreador varía mucho en relación a tres factores fundamentales. Por un lado, la duración de las baterías del instrumento que no es recargable, con lo cual dependiendo de cómo fue seteado el instrumento, del comportamiento del tortugo Jorge o de cuántas veces salió a la superficie, se agotan antes o después”, explicó la bióloga e investigadora del Conicet, Mariela Dassis.

El rastreador del tortugo Jorge

El rastreador del tortugo Jorge

“Otra posibilidad que hizo para la transmisión es la rotura de la antena y por último la acumulación de biofouling, la acumulación de organismos incrustantes”, agregó.

Además, la especialista dijo que se dio finalizado el monitoreo y que a partir de ahora harán un análisis más fino de los resultados.

La liberación del tortugo Jorge

Desde su liberación el 11 de abril de 2025, el tortugo Jorge fue monitoreado vía satélite durante 109 días, lo que permitió registrar con precisión su comportamiento en el mar, su desplazamiento y permanencia en zonas de alimentación. El dispositivo no volvió a emitir señal tras su ingreso a la bahía de Guanabara, el 29 de julio a las 00:58.

“El monitoreo de Jorge no sólo cumplió su objetivo, sino que superó ampliamente las expectativas: aportó información inédita sobre los movimientos marinos de un macho de tortuga verde, etapa muy poco documentada ya que, a diferencia de las hembras, los machos no regresan a tierra para anidar”, explicaron desde la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza.

“Su recorrido migratorio, su velocidad de desplazamiento y su rápida llegada a la costa de Brasil en apenas 18 días dan cuenta de su óptima salud, capacidad de orientación y readaptación a la vida silvestre”, añadieron.