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El Paso a Chile continúa abierto y prepara una apertura total para el fin de semana

El Cristo Redentor mantiene el tránsito de cargas este viernes y habilitará todos los vehículos el sábado y domingo. El clima vuelve a ser una amenaza en el horizonte.


El Paso Internacional Cristo Redentor continúa habilitado este viernes, aunque durante esta jornada el tránsito sigue restringido exclusivamente al transporte de cargas desde Chile hacia Argentina. La circulación se mantiene entre las 9.00 y las 21.00 del lado argentino y de 8.00 a 20.00 en Chile.

Después de varios días de operativo especial, el movimiento de camiones continúa por el corredor internacional. Durante el jueves ingresaron 1.580 camiones a Mendoza sin que se registraran novedades, según informaron las autoridades de alta montaña.

La principal novedad es lo que ocurrirá durante el fin de semana. Este sábado 22 y domingo 23 de agosto el Cristo Redentor tendrá tránsito habitual en ambos sentidos y estará habilitado para todo tipo de vehículos, siempre sujeto a las condiciones de transitabilidad.

El paso recupera el movimiento habitual

La apertura del fin de semana permitirá que vuelvan a circular por el corredor vehículos particulares, colectivos y transporte de cargas en ambos sentidos. Se trata de un nuevo avance en la normalización del paso luego del cierre que se extendió durante 34 días.

Este viernes, en cambio, continuará el esquema de una sola dirección para los camiones que llegan desde Chile. Los vehículos circularán desde Guardia Vieja hasta Uspallata, mientras que desde ese punto la ruta 7 mantendrá el tránsito normal en ambos sentidos.

También estará habilitado el turismo interno hacia la alta montaña, aunque con restricciones. Los vehículos que asciendan no podrán estacionar sobre la ruta ni en las banquinas y deberán utilizar exclusivamente las playas habilitadas.

Dónde podrán estacionar los turistas

El paso internacional sigue abierto para cargas desde Chile y permitirá el ingreso de particulares durante el fin de semana, con horario invernal.

Los espacios disponibles para el turismo interno estarán ubicados en Las Cuevas, Puente del Inca, Los Puquios y Penitentes. La capacidad de esos estacionamientos será determinante para definir hasta dónde podrán avanzar los vehículos particulares.

Cuando las playas alcancen su capacidad máxima, se suspenderá el ascenso de turistas desde Uspallata. La medida busca evitar que los vehículos particulares interfieran con el movimiento del transporte internacional por la ruta 7.

En cuanto a las condiciones actuales, las temperaturas continúan siendo bajas en alta montaña: Uspallata registra 0°, Punta de Vacas -5°, Puente del Inca -8° y Las Cuevas -9°. Además, la portación de cadenas continúa siendo una exigencia para quienes circulen en el corredor.

El clima vuelve a poner el foco en el Paso

La apertura durante el fin de semana llega mientras las autoridades siguen mirando con atención el pronóstico. Según la información de alta montaña, desde el lunes por la noche y hasta el 30 de agosto se esperan condiciones climáticas adversas.

El mayor foco de atención está puesto en el martes 25, cuando se anticipan precipitaciones de nieve en alta montaña. Si las condiciones previstas se mantienen, el tránsito podría volver a interrumpirse por falta de seguridad para circular.

Por eso, aunque el Cristo Redentor tendrá una apertura general durante sábado y domingo, la normalización podría ser transitoria. Las autoridades mantendrán el monitoreo de la cordillera y cualquier cambio en la habilitación dependerá del estado de la ruta y del clima.

El Paso Pehuenche continúa cerrado

Mientras el Cristo Redentor avanza hacia la circulación habitual, el Paso Pehuenche permanece cerrado. Por ahora, el corredor internacional por Horcones y Las Cuevas concentra el movimiento entre Mendoza y Chile.

La recomendación para quienes tengan previsto viajar durante el fin de semana es tener en cuenta que la situación puede cambiar de acuerdo con el clima. La apertura de sábado y domingo permitirá recuperar el tránsito habitual, pero la llegada de un nuevo período de inestabilidad vuelve a poner a la cordillera bajo vigilancia.