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El día que el agua arrasó Mendoza: se cumplen 56 años del aluvión de 1970

El 4 de enero de 1970 un aluvión devastador dejó decenas de muertos, barrios destruidos y una marca imborrable en la memoria de Mendoza.

Una tormenta en Potrerillos desató el aluvión más trágico de Mendoza, con víctimas, pérdidas millonarias y una ciudad arrasada.

Una tormenta en Potrerillos desató el aluvión más trágico de Mendoza, con víctimas, pérdidas millonarias y una ciudad arrasada.

Mendoza Antigua

El 4 de enero de 1970 quedó grabado en la memoria colectiva de Mendoza como uno de los días más trágicos de su historia. Un aluvión devastador sorprendió a la provincia en plena tarde de verano y dejó un saldo de 24 personas muertas, más de un centenar de heridos y pérdidas millonarias. Fue una catástrofe causada, paradójicamente, por aquello que en Mendoza suele escasear: el agua.

La jornada había sido sofocante, con temperaturas elevadas y una humedad poco habitual. Cerca de las seis de la tarde, una tormenta intensa descargó su furia en la zona de Potrerillos y la precordillera. En cuestión de minutos, el fenómeno desbordó todos los cálculos y expuso la fragilidad de las defensas hidráulicas existentes.

El colapso del dique Frías, también conocido como dique Pardo, marcó el inicio del desastre. La estructura, precaria y mal mantenida, no resistió la presión del agua acumulada y se rompió. A partir de ese momento, una masa violenta de agua, barro y escombros comenzó a descender sin control hacia el Gran Mendoza.

La ciudad convertida en un río

Imagenes Aluvión Mendoza 1970

El aluvión avanzó con una velocidad inusitada y encontró salida por los zanjones urbanos. El zanjón Frías se desbordó y la corriente buscó pendiente hacia la ciudad. En pocos minutos, calles y avenidas se transformaron en verdaderos ríos marrones.

La avenida San Martín, eje central de Mendoza, fue uno de los puntos más impactados. Testigos de la época relataron cómo el primer frente de agua se llevó mesas y sillas de las veredas, mientras que minutos después los autos comenzaron a flotar y chocar entre sí. La escena era de caos absoluto.

Barrios enteros quedaron bajo el agua. Villa del Parque fue uno de los más castigados, con viviendas destruidas por completo. También se registraron graves daños en Godoy Cruz, Las Heras y sectores del centro mendocino, donde el aluvión ingresó con una fuerza que nadie pudo frenar.

El aluvión, el Puente Olive y las imágenes imborrables

Aluvión Mendoza 1970 Puente Olive - Mendoza Antigua
El agua que bajó sin control en 1970 marcó un antes y un después en la historia urbana de Mendoza.

El agua que bajó sin control en 1970 marcó un antes y un después en la historia urbana de Mendoza.

Uno de los símbolos del desastre fue la destrucción total del Puente Olive, en Godoy Cruz. Esa estructura clave, que conectaba con Luján de Cuyo, fue arrancada por la corriente como si fuera de papel. Las imágenes del puente colapsado se convirtieron en un emblema del aluvión.

El agua arrastró autos, heladeras, postes, árboles y todo lo que encontraba a su paso. Por eso, el episodio quedó bautizado en la memoria popular como “el aluvión de las heladeras”. Electrodomésticos y muebles flotando por las calles reflejaban la magnitud del desastre.

Incluso edificios públicos resultaron afectados. El agua ingresó a los sótanos de la Casa de Gobierno y anegó zonas del barrio Cívico. En la Cuarta Sección, calles como Montecaseros, Ituzaingó y Coronel Díaz se volvieron intransitables durante horas.

La cifra de víctimas: un número que varió con el paso de las horas

Aluvión Mendoza 1970 - El Diario de Mendoza
El colapso del dique Frías provocó una avalancha de agua y barro que dejó muerte, destrucción y una lección histórica para Mendoza.

El colapso del dique Frías provocó una avalancha de agua y barro que dejó muerte, destrucción y una lección histórica para Mendoza.

Las cifras oficiales sobre la cantidad de víctimas fatales del aluvión de 1970 no fueron unánimes en los días posteriores a la tragedia. Algunos medios gráficos de la época, titularon que el desastre había causado 28 muertos.

Sin embargo, otros diarios y registros posteriores sostuvieron la cifra de 24 víctimas fatales, número que con el tiempo quedó como el más citado en documentos oficiales, investigaciones técnicas y reconstrucciones históricas. Incluso hay fuentes que mencionan 23 fallecidos, lo que da cuenta del contexto caótico de aquellas horas, con personas desaparecidas, heridos graves y recuentos que se fueron ajustando a medida que avanzaban las tareas de rescate y confirmación de identidades. Esta diferencia en los números no contradice la magnitud del desastre, sino que refleja las dificultades propias de una emergencia sin precedentes en la Mendoza de 1970.

Vidas marcadas para siempre

Dique Frias - Mendoza Antigua - Aluvión Mendoza 1970
El dique Frías no resistió y provocó un desastre que terminó en tragedia para Mendoza.

El dique Frías no resistió y provocó un desastre que terminó en tragedia para Mendoza.

Más allá de las cifras oficiales, el aluvión dejó miles de historias personales. Vecinos que vieron cómo el agua entraba a sus casas en segundos, familias que perdieron todo y personas que salvaron su vida de milagro. Muchos mendocinos recuerdan aún hoy dónde estaban esa tarde.

Algunos lograron escapar subiendo a techos o árboles, otros fueron rescatados con sogas improvisadas. La solidaridad espontánea fue una de las pocas luces en medio de la tragedia. Vecinos ayudando a vecinos, sin distinción, en una ciudad completamente desbordada.

Los registros de la época hablan de al menos 24 víctimas fatales, en su mayoría habitantes de viviendas precarias ubicadas cerca de los cauces. Las pérdidas materiales se estimaron en más de 23 millones de dólares de aquel momento, una cifra enorme para la provincia.

Un antes y un después para Mendoza

Mapa Mendoza Aluvión 1970 - Mendoza Antigua

El impacto del aluvión trascendió las fronteras provinciales. El entonces presidente de facto, Juan Carlos Onganía, viajó a Mendoza para interiorizarse de la situación. Incluso desde Chile llegó ayuda aérea, en una muestra de solidaridad internacional.

La tragedia expuso con crudeza la falta de planificación y mantenimiento de las obras hidráulicas. Durante años, los vecinos habían advertido sobre el mal estado del dique Frías, pero las alertas no fueron atendidas. El desastre dejó en evidencia una desidia estructural.

A partir de 1970, Mendoza comenzó a repensar su sistema de defensas aluvionales. Se reforzaron diques, se planificaron nuevas obras y se avanzó en canales como el Cacique Guaymallén. También se fortaleció la conciencia sobre el riesgo hídrico en el piedemonte.

Memoria, aprendizaje y futuro

Aluvión Mendoza 1970 - Mendoza Antigua (2)

A 56 años del aluvión, Mendoza es una provincia mejor preparada, pero no exenta de riesgos. Las lluvias intensas en la precordillera siguen siendo una amenaza latente, especialmente con el crecimiento urbano hacia zonas vulnerables.

Recordar lo ocurrido el 4 de enero de 1970 no es solo un ejercicio de memoria histórica. Es una forma de entender por qué ciertas obras existen, por qué se habla de prevención y por qué la planificación no puede postergarse.

El aluvión marcó a varias generaciones de mendocinos. Mantener vivo ese recuerdo es también una manera de construir un futuro más consciente, donde la historia sirva como advertencia y como guía.