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Urbanización desordenada, diques viejos y deforestación, el combo que pone en riesgo a Mendoza ante una gran tormenta

Desde el Instituto Nacional del Agua advierten la necesidad de obras integrales para hacerle frente a una gran tormenta como la de 1970. Las tareas que se realizan desde la Dirección de Hidráulica.
En enero de 2025, una tormenta colapsó calles de Luján de Cuyo. Cómo enfrenta hoy Mendoza un posible aluvión.

En enero de 2025, una tormenta colapsó calles de Luján de Cuyo. Cómo enfrenta hoy Mendoza un posible aluvión.

Alf Ponce Mercado/MDZ

En el marco de la catástrofe por la inundación de Bahía Blanca, surge la pregunta: ¿Mendoza está preparada para una gran tormenta? En el recuerdo de muchos vecinos todavía persiste la tarde del 4 de enero de 1970, cuando un aluvión colapsó el dique frías y el agua bajó por las calles de Godoy Cruz e inundó la Ciudad. Murieron 24 personas, los electrodomésticos flotaban por las calles y cientos de familias quedaron con sus casas anegadas. 

Mendoza tiene características particulares, una temporada seca (de abril a octubre) en la que pueden ocurrir nevadas esporádicas y otra húmeda (primavera y verano). En la temporada de lluvias se registran entre el 95% y 98% de las precipitaciones anuales totales. “Son precipitaciones intensas en un muy corto período de tiempo, el cual oscila entre los 20 a los 90 minutos con intensidades muy altas, en que se han registrado hasta un máximo de cinco milímetros por minuto”, explica un informe del Instituto Nacional del Agua. 

Los factores de riesgo

Desde el Instituto Nacional del Agua señalaron algunos de los factores que ponen en riesgo a la provincia ante una gran tormenta como la de 1970. Los especialistas señalan al menos tres puntos: crecimiento urbano desordenado, obras de más de 50 años de antigüedad y la deforestación por la ampliación del campo cultivado y los recientes incendios. 

Tormenta de enero de 2025

“Hay una serie de amenazas aluvionales a partir del crecimiento desordenado, sobre todo en la zona urbana hacia el piedemonte. La impermeabilización de algunos cauces, la construcción de barrios, la expansión de la zona urbana, la frontera agrícola y los incendios impactan en la deforestación”, explicó en MDZ Radio Santiago Ruiz del Instituto Nacional del Agua.

Mendoza tiene un promedio anual de no más de 200 mm de precipitaciones, pero si caen más de 100 mm en un corto periodo de tiempo sería una situación de altísimo riesgo. Y esto puede suceder, aunque no tengamos mar, por nuestra topografía y la cercanía del piedemonte”, agregó.

Zonas críticas

Según Ruiz, las zonas más complicadas ante un eventual aluvión son el Challao, San Isidro y Chacras de Coria. En Luján de Cuyo hace falta una presa más que está proyectada pero que no se ha construido. 

El Challao. 

Por su parte, el piedemonte tiene un gran desnivel lo que genera una riesgo aluvional importante ante lluvias torrenciales. “Hay muchos barrios construidos sobre cauces aluvionales. El agua tiene memoria y cuando caigan 100 mm ojalá no haya pérdidas de vidas humanas como pasó en el ´70”, detalló

Soluciones

En cuanto a la recomendaciones para mitigar el riesgo aluvional de Mendoza, desde el Instituto Nacional del Agua propusieron un análisis de vulnerabilidad urbana, un estudio pormenorizado de las presas y una planificación integral de la provincia.

Por otro lado, Ruiz sugiere evitar los canales impermeabilizados que solo trasladan el riesgo a las zonas aguas abajo y construir trampas de agua, trincheras y pequeños reservorios naturales.

Las obras de Hidráulica

Mendoza tiene un complejo sistema de defensa aluvional compuesto por cuatro diques de atenuación de crecidas (Maure, Frías, Papagayos y Campo Espejo), tres colectores principales de trasvase (Blanco Encalada, Las Heras y El Álamo), siete colectores aluvionales primarias y cuatro secundarios.

Mendoza está en la parte baja del piedemonte y para hacerle frente a este riesgo la provincia cuenta con un sistema robusto de obras de defensa hídrica. En la provincial no tenemos inundaciones como tiene la pampa húmeda o la región mesopotámica que son zonas con poca pendiente”, explicó el director de Hidráulica, Pablo Rodríguez.

Obras hidráulicas de Mendoza. (MDZ)

“En 1970 cayó una tormenta muy grande en el piedemonte mendocino, se concentró en la cuenca de Frías y vino una crecida tremenda que hizo colapsar el dique Frías que había en esa época. Entonces, se generó una onda de crecida que se metió en la Ciudad de Mendoza. Esa crecida no fue una inundación, fue una crecida de agua, barro, palo y material de arrastre”, agregó.

Por otro lado, Rodríguez aseguró que el sistema funciona y ha dado respuesta a las tormentas severas de los últimos años. El último antecedente que tiene registro la dependencia provincial, es la tormenta de 2020 cuando cayeron 70 mm y el sistema respondió de acuerdo a las pautas de diseño.

Además, remarcó las tareas planificadas de la Dirección de Hidráulica que se hacen durante todo el año para mantener el sistema en condiciones como la tareas de desembanque, limpieza de canales, desmalezado y reparación del hormigonado. Por último, Rodríguez llamó a la comunidad a cuidar la limpieza de los canales.