El atentado mormón: qué riesgos implica la construcción del "mega templo"
Especialistas advierten que el templo mormón en el Microcentro porteño destruirá el Convento de Santa Catalina de Siena.
Render del "mega templo" mormón planificado junto al Convento de Santa Catalina de Siena.
Iglesia de los Santos de los Últimos DíasParte del patrimonio nacional está en riesgo a partir de una impensada obra de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días junto al Convento de Santa Catalina de Siena en el Microcentro porteño. Además de arriesgar este icónico edificio, el "mega templo" mormón atenta contra la armonía arquitectónica de Buenos Aires.
Además de lo llamativo que resulta que una religión minoritaria maneje tantos fondos para semejante obra y planee construir un gigantesco templo en pleno Microcentro, la decisión de seguir adelante a pesar del riesgo que significa su construcción habla no solo de ajenidad con la comunidad sino también de desprecio por el convento que destruirán, como si esto se tratara de un mero "daño colateral".
La preservación del patrimonio cultural
En diálogo con MDZ, el arquitecto Martín Orduna señaló: "Hoy en el mundo se trata de preservar las áreas históricas, sobre todo para que conserven su identidad, su historia. En este sentido el patrimonio arquitectónico de una ciudad es la forma más concreta y visible de expresar su historia, y esto hay que resguardarlo, porque los pueblos que no cuidan su historia pierden su identidad más valiosa, como en nuestro caso, hubiera pasado con la iglesia y el convento de Santa Catalina de la primera parte del siglo XVIII, en pleno centro porteño".
En este mismo sentido, Orduna explicó que el riesgo de derrumbe del antiguo edificio religioso "se comprobó a raíz de una obra mucho menor que está ejecutando el Gobierno de la Ciudad, la peatonalización de la calle Viamonte, que desde hace meses se está trabajando, desde la Av. 9 de julio hacia el río. Estamos ante la presencia de edificios que no tienen cimientos, es importante tomar conciencia de la debilidad que tienen por su antigüedad".
En este sentido remarcó que "el pronunciamiento en contra de todo proyecto en este lugar, no tiene nada que ver con lo religioso, su entorno linda con dos monumentos históricos nacionales, que son bienes de toda la nación y que deben ser preservados".
El templo mormón que arriesga el patrimonio
En cuanto a las características de la construcción mormona, Orduna señaló que "el estilo arquitectónico y la morfología de los conjuntos, hacen a la identidad del lugar. Ellos tienen un estilo característico propio que puede replicarse como muchas otras obras, pero en todos los casos hay que respetar las normas urbanísticas propias de cada lugar".
En lo que respecta a la estructura del histórico convento, la reconversión de la calle Viamonte, "una obra que requiere de mínimas perforaciones en profundidad sobre la calle, se produjeron hace unos días decenas de rajaduras en la iglesia y el convento", el impacto del "mega templo" destruirá completamente el edificio fundado en el Siglo XVIII.
Este caso también es un atentado contra un barrio "eminentemente paradigmático de un estilo colonial que le dio nombre al barrio; y que fue escenario nada menos que de la gesta contra el invasor inglés, que forjó los primeros destinos de la patria que culminaron en la revolución de mayo. Estamos a pocas semanas de celebrar los 220 años de la reconquista de la Ciudad de Buenos Aires ocurrida el 12 de agosto de 1806, en la cual los primeros patriotas dieron su vida para llegar por estas calles a reconquistar la Plaza Mayor".
Qué dice el Código Urbanístico de Buenos Aires
Martín Orduna explicó también que "hay que tener en cuenta que la arquitectura no es sólo de la línea municipal para adentro, sino que trasciende los límites de la parcela: la cuestión aquí, es que nos encontramos en un área de protección histórica (APH) con normativa muy específica del código urbanístico (CUR) que resguarda al predio con Protección Especial Ambiental (9.1.3.2.1. del CUR)".
Esta define: "En función del grado de homogeneidad tipológico espacial, de la presencia en cantidad y calidad de edificios de valor histórico y de las condiciones espaciales y funcionales ofrecidas para el uso social pleno, se establecen tres niveles de calidad ambiental deseada".
Orduna, explicó entonces que "el predio en cuestión según el plano del CUR está considerado entre los 'ámbitos preconsolidados', definidos de por sí como 'aquellos espacios públicos que carecen de alguno de los rasgos esenciales, definidos en el Nivel 1 Ámbitos consolidados, o que los presenta en forma incompleta o con ciertas indeterminaciones, especialmente en el aspecto del uso social pleno. Tienen una clara vocación de estructurarse hacia el nivel ambiental consolidado, pero requieren de elementos y actuaciones complementarias que la afirmen como una propuesta integral.”
En este sentido marca entonces que, tal como marca el CUR, son "aquellos espacios públicos que presentan situaciones espaciales de interés (pública y socialmente reconocido), en cuanto a sus proporciones, textura, escala, vistas y tensiones; que poseen un conjunto patrimonial de significantes arquitectónicos con referencias individuales de valor histórico-cultural; y que tienen un uso social pleno con lugares de encuentros y de lectura de los símbolos urbanos que alimentan la memoria colectiva del lugar y de la ciudad".