El alerta por Comodoro Rivadavia y el riesgo geológico que también mira a Mendoza
Tras los deslizamientos en Comodoro Rivadavia, advierten que Mendoza no tiene el mismo riesgo, pero sí fallas sísmicas y zonas donde no debería construirse.
El desastre geológico de Comodoro Rivadavia y el riesgo que existe en Mendoza.
La emergencia geológica en Comodoro Rivadavia reabrió el debate sobre la posibilidad de que fenómenos similares puedan registrarse en otras provincias. En diálogo con MDZ Radio, el geólogo Andrés Folguera analizó si un escenario comparable podría darse en Mendoza y aclaró que, aunque las causas no serían idénticas, existen riesgos geológicos concretos asociados a la urbanización en zonas no aptas.
Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:
Qué diferencias y riesgos existen entre Comodoro Rivadavia y Mendoza
Al referirse específicamente a la provincia, Folguera sostuvo que “quizás en Mendoza, la ciudad de Mendoza, tienen otras problemáticas geológicas”, y explicó que no se trata de un escenario de deslizamientos por arcillas como en Comodoro Rivadavia, sino de una región “sísmicamente activa, con fallas activas que pueden provocar una destrucción muy importante”. En ese marco, advirtió sobre “una alta densidad de población y una construcción muy descontrolada en la parte sur, en la zona de los yacimientos de Barrancas y Borbollón”.
Te Podría Interesar
El especialista señaló que esas áreas presentan condiciones conocidas desde hace décadas y que “se sabe dónde hay que construir y dónde no”. Según indicó, en Mendoza “se conocen perfectamente dónde están las fallas activas, la falla de La Cal, el anteclinal de Barranca, de Borbollón, todas estas activas muy estudiadas”, lo que diferencia a la provincia por el nivel de información técnica disponible.
No obstante, Folguera planteó que, pese a contar con estudios de alta calidad, existen indicios de ocupación de zonas sensibles. “Basta ir hacia la parte sur, cuando uno sale por la precordillera hacia el Paso Internacional, para ver la cantidad de barrios construidos sobre zonas que todos sabemos los geólogos que producen sismos y tienen fallas activas”, afirmó, aunque aclaró que no puede “ser responsable al respecto” sin datos oficiales sobre la habilitación de esos desarrollos.
En comparación con Comodoro Rivadavia, remarcó que “la situación no es la misma”, ya que allí la ciudad “está asentada sobre rocas formadas por arcillas que en presencia de agua patinan”, mientras que en Mendoza el riesgo está vinculado principalmente a la sismicidad y a procesos asociados al avance urbano. Sin embargo, advirtió que podrían existir “procesos parecidos” en términos de “venta de tierras que no son lícitas para construir” y de urbanización impulsada por “presión demográfica y falta de control”.
Folguera subrayó que la información sobre riesgos está disponible para la población y las autoridades. “Son décadas de estudios, el Servicio Geológico Minero Argentino tiene mapas de riesgo volcánico y sismológico, y el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) se encarga de la parte sísmica”, explicó, y agregó que Mendoza “es uno de los lugares del país que tiene mejor información”.
Finalmente, señaló que la posibilidad de un desastre no depende solo de la geología, sino del uso que se haga de ese conocimiento. “Se conoce muy bien la sismicidad y dónde están las fallas activas”, afirmó, y concluyó que el eje central es si esas advertencias técnicas “son efectivamente tomadas en cuenta al momento de autorizar construcciones y planificar el crecimiento urbano”, para evitar que se repitan situaciones que, como en Comodoro Rivadavia, terminan siendo “catástrofes anunciadas”.

