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Educación en Argentina: hay acceso casi universal, pero persisten fuertes brechas

Un informe de la Fundación Libertad sobre la Educación en el país señala a la Secundaria como el principal cuello de botella y advierte sobre las brechas.


Argentina logró universalizar el acceso a la educación primaria, pero todavía mantiene una profunda deuda en materia de aprendizajes. Un informe elaborado por Fundación Libertad revela que menos del 1% de los chicos en edad de asistir a la primaria está fuera de la escuela, aunque el 59% llega al final de ese nivel sin alcanzar una comprensión lectora mínima.

El diagnóstico se vuelve todavía más complejo al avanzar hacia la secundaria, donde aumentan significativamente la repitencia, la sobreedad y el abandono. Para la entidad, el nivel medio constituye actualmente el principal cuello de botella de las trayectorias educativas.

La secundaria, el principal problema

Los datos muestran una marcada diferencia entre ambos niveles. Mientras la repitencia alcanza al 1,9% en primaria, trepa al 6% en secundaria. Algo similar ocurre con la sobreedad: pasa del 5,1% al 19,6%. Esto significa que casi uno de cada cinco estudiantes secundarios cursa con una edad superior a la esperada para el año que está realizando.

Las diferencias entre provincias son todavía mayores. En Corrientes, la sobreedad secundaria alcanza el 32,2%, mientras que en San Juan llega al 30,7%. En Salta y Entre Ríos, el indicador se ubica en 29,5%.

La repitencia también presenta fuertes contrastes. En secundaria, los valores más elevados aparecen en Santa Fe (15,8%), Santa Cruz (15,3%), San Juan (11,7%) y Salta (11,5%).

El abandono interanual completa el panorama. En primaria es de apenas 0,6%, pero asciende al 6,9% en secundaria. Además, el problema se profundiza hacia el final de la trayectoria escolar: en el último año de secundaria, el abandono llega al 12,5%.

Por provincia, los mayores registros corresponden a Misiones (13,1%), Chaco (12,6%), Santa Fe (12%) y Salta (11,9%).

Educación: estar en la escuela y aprender

Uno de los principales hallazgos del informe es el contraste entre la elevada escolarización y los resultados educativos.

Según el indicador de pobreza de aprendizajes elaborado por el Banco Mundial y la UNESCO, el 59% de los niños argentinos en edad de finalizar la primaria no alcanza un nivel mínimo de comprensión lectora.

La situación también aparece en las Pruebas Aprender 2025. A nivel nacional, el 76,9% de los estudiantes alcanzó niveles Satisfactorio o Avanzado en Lengua, mientras que en Matemática el porcentaje cayó al 55%.

En otras palabras, casi la mitad de los alumnos no alcanzó los niveles Satisfactorio o Avanzado en Matemática.

Las diferencias provinciales son importantes. CABA obtuvo los mejores resultados, con 88,1% de estudiantes en niveles Satisfactorio o Avanzado en Lengua y 74,5% en Matemática.

En el extremo opuesto aparece Chaco, con 63,9% en Lengua y apenas 38,5% en Matemática.

Argentina, rezagada en las pruebas internacionales

Los resultados de PISA 2022 también muestran dificultades. Argentina obtuvo 378 puntos en Matemática, 401 en Lectura y 406 en Ciencias, ubicándose por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas.

En Matemática, apenas el 27% de los estudiantes alcanzó al menos el nivel básico de desempeño. Es decir, cerca de tres de cada cuatro alumnos quedaron por debajo del umbral mínimo.

En Lectura llegó al nivel básico o superior el 45%, mientras que en Ciencias lo hizo el 46%.

Argentina quedó 66° entre 81 países y economías participantes en Matemática.

Además, el desempeño argentino quedó por debajo del de Chile, Uruguay, México, Perú, Costa Rica, Colombia y Brasil en esa área.

Cuánto gasta cada provincia por alumno

El informe también pone el foco sobre las fuertes diferencias en el financiamiento educativo. El gasto educativo provincial presupuestado para 2026 alcanza un promedio ponderado de $4 millones por alumno, pero la dispersión entre jurisdicciones es muy grande.

Neuquén aparece en el primer lugar, con $13,7 millones por alumno, mientras que Tucumán registra $2,46 millones. La diferencia es de aproximadamente 5,6 veces.

También presentan elevados niveles de gasto por estudiante Tierra del Fuego ($12,32 millones), Santa Cruz ($8,39 millones), La Pampa ($6,95 millones) y CABA ($6,44 millones). En el otro extremo se encuentran Buenos Aires ($3,12 millones), Misiones ($3,04 millones) y Tucumán ($2,46 millones).

El informe advierte, de todos modos, que el gasto por alumno no puede interpretarse automáticamente como una medida de eficiencia. Influyen factores como la dispersión territorial, la ruralidad, los costos salariales, el tamaño del sistema y la estructura de la matrícula.

Un caso que el estudio destaca es el de Tierra del Fuego, que destina $12,32 millones por alumno y obtiene un 56,2% de estudiantes en niveles Satisfactorio o Avanzado en Matemática, el mismo porcentaje que Buenos Aires, donde el gasto por alumno es de $3,12 millones.

El esfuerzo presupuestario por provincia

En 2026, las provincias destinan en promedio el 25,6% de su gasto público a educación. El mayor esfuerzo presupuestario corresponde a Santiago del Estero, con 34%, seguido por Salta (30,7%), Córdoba (30,6%), Neuquén (30,6%) y San Luis (30,4%).

En el otro extremo aparecen Tucumán (18,8%), Catamarca (18,9%), Entre Ríos (19,4%), CABA (20%) y Santa Fe (20,6%).

Los salarios docentes también abren otra brecha entre provincias La situación salarial también presenta diferencias importantes. El salario bruto docente promedio, medido en términos reales, se ubicó en marzo de 2026 13,3% por debajo del nivel de diciembre de 2019.

Pero la evolución fue muy diferente según la provincia. Mientras Santa Cruz mejoró 25,8%, Formosa aumentó 21,7% y Neuquén 20,7%, otras jurisdicciones registraron fuertes pérdidas.

Chubut cayó 51,9%, San Luis 46% y La Pampa 39,5% en términos reales durante el período analizado.

Actualmente, Neuquén registra el salario bruto más alto para el cargo testigo utilizado por el informe, con $2.296.123, mientras que Misiones se ubica en el extremo inferior, con $878.935.

La diferencia entre ambos salarios es de aproximadamente 2,6 veces.

Córdoba, con más alumnos por docente

El informe también analiza la relación entre matrícula y cantidad de docentes. En 2025, el promedio nacional fue de 12,4 alumnos por docente. Córdoba registró el valor más elevado, con 16,8, seguida por Buenos Aires (15,8) y Santa Fe (14,7).

En el otro extremo aparecen CABA y Tierra del Fuego, ambas con 6,1 alumnos por docente. La diferencia se profundiza en la secundaria. El promedio nacional llega a 17,1 alumnos por docente, mientras que Buenos Aires alcanza 26,4 y Córdoba 25,4.

El informe aclara que este indicador no permite por sí solo determinar la calidad educativa, ya que también intervienen la organización de los cargos, la ruralidad, la carga horaria y las características de cada sistema provincial.

En 2025, Argentina registró 10,2 millones de alumnos en los niveles considerados por el informe. De ese total, 6,1 millones corresponden a inicial y primaria y 4,1 millones a secundaria.

Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe concentran en conjunto más de la mitad de la matrícula nacional, lo que también explica parte de las diferencias en la estructura y el financiamiento de los sistemas provinciales.

Doble problemática

El diagnóstico de Fundación Libertad plantea así una doble problemática. Por un lado, Argentina consiguió una cobertura prácticamente universal en la primaria. Por otro, una proporción muy importante de los estudiantes no logra incorporar los aprendizajes básicos y las dificultades se profundizan al llegar a la secundaria.

Los datos muestran que el problema educativo no se reduce al nivel de gasto ni a los salarios docentes. También involucra las trayectorias escolares, la repitencia, la sobreedad, el abandono y, fundamentalmente, los aprendizajes.

La conclusión central del informe apunta a que la Argentina enfrenta el desafío de lograr que los recursos destinados al sistema educativo se traduzcan en mejores condiciones de enseñanza, trayectorias más estables y aprendizajes efectivos.

En ese escenario, la secundaria aparece como el tramo que concentra las mayores dificultades, mientras que la alfabetización y los aprendizajes básicos desde los primeros años continúan siendo uno de los principales desafíos del sistema.