Dónde está hoy el Acta de la Independencia y qué dice el texto aprobado en Tucumán
El manuscrito original firmado el 9 de julio de 1816 no se conserva, pero su contenido se conoce por copias oficiales, impresiones y registros del Congreso.
La Casa Histórica de Tucumán, protagonista de un hecho definitivo de la historia argentina. Foto: Shutterstock
El Acta de la Independencia marcó el nacimiento jurídico de la Argentina al declarar la ruptura con la monarquía española. Aunque el manuscrito original firmado por los diputados desapareció en el siglo XIX, su texto se preserva gracias a copias oficiales, registros documentales e impresiones realizadas tras la declaración.
Cada 9 de julio, la pregunta vuelve a repetirse: dónde está el Acta original de la Independencia. La respuesta suele sorprender. El documento manuscrito firmado por los congresales en 1816 no llegó hasta la actualidad y se considera perdido desde el siglo XIX. Lo que hoy se conoce proviene de copias manuscritas, versiones impresas y registros oficiales elaborados poco después de la sesión histórica.
El Acta aprobada por el Congreso General reunido en Tucumán declaró que las Provincias Unidas en Sud América rompían definitivamente sus vínculos políticos con la monarquía española. No fue una proclama militar ni una expresión simbólica: tuvo carácter jurídico. Desde ese momento, la autoridad dejó de fundarse en el rey de España y pasó a residir en la voluntad de los pueblos representados por sus diputados.
Cómo se redactó el Acta
La declaración del 9 de julio de 1816 no fue improvisada. Durante las semanas previas, los diputados debatieron la situación política, militar e internacional. El regreso de Fernando VII al trono español, la restauración del absolutismo en Europa y la necesidad de respaldar las campañas impulsadas por José de San Martín fortalecieron la decisión de abandonar la fórmula de gobierno en nombre del monarca.
En la sesión presidida por Francisco Narciso de Laprida, el Congreso aprobó por unanimidad declarar la Independencia. La redacción del documento estuvo ligada especialmente a Juan José Paso, secretario del Congreso, y a José Mariano Serrano, diputado por Charcas y abogado formado en Chuquisaca. Serrano fue quien dio forma jurídica definitiva al texto aprobado.
Qué decía el texto aprobado
El fragmento central del Acta declaraba solemnemente que era voluntad de las Provincias Unidas romper los vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de los que habían sido despojadas e investirse del carácter de nación libre e independiente.
Diez días después, el 19 de julio de 1816, el Congreso incorporó una modificación decisiva: la frase “y de toda otra dominación extranjera”. Esa cláusula buscó despejar cualquier posibilidad de sometimiento a otra potencia y amplió el alcance político de la declaración.
Qué pasó con el manuscrito original
El documento firmado por los diputados no se conserva. Según la información disponible, formaba parte del archivo del Congreso que fue trasladado desde Tucumán a Buenos Aires en 1817. A partir de ese momento, su rastro se vuelve difuso.
No hay una fecha precisa ni un registro que explique cuándo se perdió. Tampoco existen pruebas de robo o destrucción deliberada. La hipótesis más aceptada indica que el manuscrito se extravió en el contexto de guerras civiles, traslados documentales, cambios de gobierno y condiciones archivísticas precarias durante el siglo XIX.
Las copias que preservaron el contenido
La pérdida del original no impide conocer el texto del Acta. El Congreso ordenó confeccionar copias manuscritas certificadas, imprimir ejemplares, registrar el contenido en los libros de actas y distribuir versiones oficiales a autoridades civiles y militares.
Entre los testimonios documentales más importantes se encuentran el Libro de Actas del Congreso, las copias certificadas y las primeras ediciones impresas realizadas en Tucumán. La existencia de estas fuentes permite reconstruir el contenido con precisión.
También se produjeron traducciones en quechua, aymara y guaraní, además del castellano original. Su objetivo era difundir la decisión entre los pueblos indígenas de las Provincias Unidas y reafirmar el alcance territorial de la declaración.
Dónde se conserva hoy
No existe hoy un único documento que pueda llamarse “el Acta original”. Lo que se conserva son distintos documentos oficiales relacionados con la declaración. El Archivo General de la Nación preserva libros de actas, documentación congresal y copias históricas vinculadas con el Congreso de Tucumán.
La Casa Histórica de la Independencia, en San Miguel de Tucumán, no conserva el manuscrito original firmado el 9 de julio. Allí se exhiben reproducciones, mobiliario, documentos de época, retratos de congresales y objetos relacionados con el funcionamiento del Congreso.
Cómo se protege el patrimonio documental
Los documentos históricos requieren condiciones especiales de preservación. La humedad, la luz, los cambios bruscos de temperatura, los microorganismos, los insectos y la manipulación humana pueden deteriorar manuscritos de más de dos siglos.
Por eso, los archivos especializados utilizan temperatura estable, humedad controlada, iluminación reducida, materiales libres de ácido y cajas diseñadas para conservación. Además, el acceso directo suele limitarse a investigadores autorizados y el público consulta reproducciones digitales o facsimilares.
La digitalización en alta resolución se convirtió en una herramienta clave para proteger el contenido, facilitar la investigación y reducir la manipulación de los documentos originales.
Pese a la desaparición del manuscrito firmado por los diputados, el valor histórico del Acta no depende únicamente del papel perdido. Su trascendencia está en el acto político y jurídico que representó: la afirmación de una nueva soberanía. La Acta de la Independencia marcó el paso de la Revolución de Mayo a la declaración formal de una nación libre e independiente.