Presenta:

Decir lo que incomoda también es una forma de recuperar valores

Decir lo que incomoda implica romper silencios y desafiar lo establecido; es un acto de coraje que puede abrir caminos hacia la transformación con valores.

Decir lo que incomoda.

Decir lo que incomoda.

Archivo MDZ

Hace días me pregunto por qué callamos. Callamos el dolor, la euforia, lo que nos lastima. Dejamos pasar comentarios inapropiados, para no decir lo que incómoda frases que nos interpelan desde lugares profundos y oscuros. Miro a mi alrededor y noto que muchas personas ya no se privan de nada: no hay códigos, ni empatía, ni compasión.

¿Será que, en medio de tanta evolución, estamos involucionando?. Una amiga me dijo una palabra que me sigue resonando: deshumanización. Estamos en una época de deshumanización! Y no podemos dejar de llevar luz allí donde hay sombra. Y entonces vuelve una pregunta que no me deja de interpelar:¿Cuál es nuestra misión, nuestro propósito?

¿Cómo llevamos los valores que faltan?

No tengo del todo claro cuál es el mío… ¿y el tuyo?. Pero hay algo que sí sé: no puedo dejar de hablarle al corazón de las personas. No puedo dejar de intentar ser mejor cada día. Desde el lugar que me toque, siempre que pueda , voy a intentar educar en valores, construir ambientes donde se pueda mirar a los ojos, pedir perdón, pensar en el otro, y no solo en uno mismo, ser justos, hacer el bien.

emojis
Educar en valores, construir ambientes donde se pueda mirar a los ojos, pedir perdón, pensar en el otro, y no solo en uno mismo, ser justos, hacer el bien.

Educar en valores, construir ambientes donde se pueda mirar a los ojos, pedir perdón, pensar en el otro, y no solo en uno mismo, ser justos, hacer el bien.

La familia y la escuela siguen siendo, pese a todo, espacios de esperanza. Lugares donde aún es posible cortar y dar de nuevo. Y es desde ahí que podemos volver a hablar de altruismo. El altruismo —esa capacidad de ayudar a otros sin esperar nada a cambio— es fundamental tanto para el desarrollo personal como para la construcción de comunidades sanas.

¿Por qué traigo esta palabra hoy? Porque el altruismo humaniza. Fortalece la salud mental: quienes lo practican muestran menos niveles de estrés y mayor bienestar emocional. La neurociencia lo confirma: ayudar activa el sistema de recompensa del cerebro, libera dopamina y oxitocina. Y eso se traduce en placer, conexión, calma.

Se logra mucho con la empatía

Por eso, tanto escuelas como familias tenemos el deber de crear el clima emocional propicio para que esto suceda. Porque el altruismo también promueve la empatía, mejora la autoestima y fortalece vínculos sanos, solidarios, profundos.

Invito a todos los que formamos parte de contextos educativos a fomentar prácticas altruistas. Con ellas podemos reducir la agresión, mejorar la convivencia y fortalecer la cohesión grupal. No sé si es altruismo o simplemente un pequeño gesto, pero sé que todo gesto positivo puede generar grandes cambios en el ambiente en el que vivimos.

empatia
El altruismo también promueve la empatía, mejora la autoestima y fortalece vínculos sanos, solidarios, profundos.

El altruismo también promueve la empatía, mejora la autoestima y fortalece vínculos sanos, solidarios, profundos.

¡Levanta la voz! Nombra lo que te incomoda, lo que lastima, lo que duele. No permitas que otros dañen con sus gestos o palabras. No seas cómplice de la deshumanización. Cuidar a otros también es cuidarte. Ayudar a los demás alimenta la sensación de que nuestra vida tiene sentido. Lo que hacemos en nuestro pequeño rincón del mundo tiene un impacto colectivo. Transforma a quien da, a quien recibe, y también al entorno que observa.

¡Habla! ¡Denuncia! No naturalicemos el maltrato, la indiferencia, las palabras hirientes, las actitudes abusivas o los reclamos manipuladores. Los actos altruistas —incluso los más pequeños— siempre generan un efecto dominó: inspiran a otros a actuar con la misma generosidad. Siempre se puede hacer más. Siempre se puede hacer mejor. Siempre vale la pena ayudar.

Sí, a veces es difícil ser ético, generoso, honesto, solidario, genuino. Pero no estamos solos. Si vos te animás… otro también se va a sumar.

* Lic. Erica Miretti. Psicóloga , docente Neuropsicoeducadora.