Cuáles son los primeros síntomas que muestra la sífilis
Argentina atraviesa un aumento histórico de casos y muchos contagios se detectan tarde. Estos son los primeros síntomas que suelen aparecer.
Argentina atraviesa un crecimiento inédito de casos de sífilis. Según los datos oficiales del Boletín Epidemiológico Nacional, en las primeras 44 semanas de 2025 se notificaron 36.702 contagios, lo que implica un aumento del 20,5% respecto del mismo período de 2024.
El Ministerio de Salud advierte que el país prácticamente igualó en menos de un año el total de infecciones registradas en todo 2024. Ese año se habían notificado 36.917 diagnósticos, cifra que ya era la más alta desde que existen registros y consolidaba una tendencia ascendente que se intensificó en los últimos años.
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El aumento golpea sobre todo a los más jóvenes. Siete de cada diez casos se concentran en personas de entre 15 y 30 años, con tasas particularmente altas en los tramos de 20 a 24 y de 25 a 29 años. Dentro de ese grupo, el crecimiento entre mujeres jóvenes encendió una alarma adicional en las autoridades sanitarias.
También hay un mapa territorial de la expansión. Las provincias con mayor tasa de contagios por cada 100.000 habitantes son Córdoba (220), San Luis (190), Jujuy (181), Chaco (159) y Tierra del Fuego (145). En paralelo, la Ciudad de Buenos Aires duplicó sus registros respecto de 2023 y se ubica en niveles similares a los de 2019. A nivel regional, el mayor crecimiento se observa en el sur del país, seguido por la región de Cuyo.
En este contexto, lo más importante es recordar que la sífilis se previene y se cura con tratamiento adecuado, pero para eso es fundamental saber cómo se transmite y reconocer los síntomas.
Qué es la sífilis y cómo se contagia
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente a través del contacto sexual vaginal, anal u oral sin protección, cuando la piel o las mucosas entran en contacto con llagas o lesiones contagiosas. También puede transmitirse de una persona gestante al bebé durante el embarazo o el parto, lo que se conoce como sífilis congénita. En estos casos, el impacto puede ser muy grave: abortos espontáneos, muerte fetal, problemas severos en órganos vitales o incluso la muerte del recién nacido.
La enfermedad se desarrolla en etapas (primaria, secundaria, latente y terciaria), segun el sitio web MayoClinic. Los síntomas pueden variar, superponerse o pasar desapercibidos. Una persona puede estar infectada durante meses o años sin saberlo, pero igualmente necesita diagnóstico y tratamiento para evitar complicaciones.
Cuáles son los síntomas de la sífilis según cada etapa
El primer signo típico es una pequeña llaga llamada chancro.
- Suele ser única, firme y no dolorosa.
- Aparece en el lugar donde ingresó la bacteria: pene, vulva, vagina, ano, recto o boca.
- Muchas veces pasa inadvertida porque no molesta y puede estar en zonas que no se ven fácilmente.
El chancro aparece entre 2 y 6 semanas después del contacto sexual de riesgo. Sin tratamiento, la llaga se cura sola en 3 a 6 semanas, pero la bacteria permanece en el cuerpo y la infección avanza.
Sífilis secundaria: tras la desaparición del chancro, o semanas después, pueden aparecer signos más visibles:
- Sarpullido en tronco, palmas de las manos y plantas de los pies.
- Llagas húmedas o verrugosas en la boca, la zona genital o anal.
- Fiebre, malestar general y ganglios inflamados.
- Caída de cabello en mechones.
- Dolor de garganta, dolores musculares, fatiga y pérdida de peso.
Estos síntomas pueden desaparecer solos, pero la infección continúa activa si no se trata y allí comienza la Sífilis latente. En esta fase no hay síntomas visibles, pero los análisis de sangre siguen dando positivo. La etapa latente puede durar años y, aunque la persona se sienta bien, la bacteria puede seguir causando daño y evolucionar hacia la sífilis terciaria.
Sífilis terciaria: las complicaciones más graves
Aparece en un 30% a 40% de las personas que nunca fueron tratadas. Puede provocar lesiones graves en órganos vitales:
- Corazón y vasos sanguíneos.
- Sistema nervioso (sífilis neurológica).
- Ojos, hígado, huesos y articulaciones.
Estos daños pueden manifestarse muchos años después de la infección inicial y generar secuelas permanentes o incluso la muerte.
La sífilis se diagnostica con un análisis de sangre o con pruebas rápidas. También pueden analizarse lesiones cuando están presentes.
El tratamiento se basa en antibióticos, generalmente penicilina, y es muy efectivo cuando se inicia a tiempo. Es fundamental no automedicarse, completar el esquema indicado y avisar a las parejas sexuales para que también se estudien y reciban tratamiento si corresponde.
Para reducir el riesgo de contagio se recomienda:
- Uso correcto del preservativo en todas las relaciones sexuales.
- Controles periódicos, especialmente si se tienen parejas nuevas o múltiples.
- Consultar ante cualquier llaga, sarpullido o síntoma sospechoso.
En un escenario de aumento récord de casos como el actual, conocer los síntomas de la sífilis y consultar ante la mínima duda es clave para frenar la transmisión y evitar complicaciones futuras.


