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Conflicto en Fate: la Justicia ordenó desalojar la fábrica ocupada por los trabajadores

La Cámara de San Isidro ordenó devolver el predio a Fate tras el vencimiento de las conciliaciones laborales.


La Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro ordenó desalojar el predio donde funcionaba la planta de Fate, actualmente ocupado por trabajadores vinculados al Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna), y dispuso su restitución a la empresa.

La decisión se produce siete meses después del inicio del conflicto por el cierre de la fábrica ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, y el despido de 920 trabajadores, anunciado el 18 de febrero. El gremio había decidido ocupar las instalaciones al considerar que la medida empresarial constituía un lockout patronal ilegal.

La Sala 2 hizo lugar al recurso de apelación presentado por los propietarios y resolvió “ordenar la restitución del inmueble al particular damnificado”. Para el tribunal, las instancias de conciliación laboral desarrolladas a nivel nacional y bonaerense ya concluyeron y la continuidad de la ocupación perdió capacidad para impulsar una solución al conflicto. La Cámara aclaró, sin embargo, que la restitución del predio no representa una definición sobre el fondo de la disputa laboral.

Por qué la Justicia ordenó desalojar la planta de Fate

El tribunal ya había intervenido en marzo, cuando revocó una orden de restitución de la fábrica. En ese momento consideró que debían priorizarse las negociaciones laborales y que la Justicia penal no debía interferir mientras continuaran las instancias administrativas de conciliación.

Ahora, los camaristas determinaron que ese escenario cambió. La conciliación obligatoria nacional comenzó el 18 de febrero y, después de una prórroga de cinco días, venció el 18 de marzo. Ese mismo día comenzó una instancia en la provincia de Buenos Aires, que fue prorrogada hasta el 21 de abril.

El fallo también incorporó los argumentos presentados por Fate. Según la compañía, una vez terminada la conciliación, 196 empleados no habían acordado su desvinculación y debieron ser despedidos, mientras que el resto había extinguido su relación laboral por voluntad propia. La empresa presentó además una certificación contable según la cual entre febrero y mayo se registraron 900 bajas tempranas ante ARCA, hasta llevar a cero su dotación de personal en relación de dependencia.

En ese contexto, la Cámara sostuvo que, después de siete meses y una vez gestionadas las instancias disponibles, la permanencia de un grupo de trabajadores en el establecimiento “ya ha perdido la virtud de convertirse en el motor de una reapertura de la fábrica”.

El SUTNA rechazó la orden de desalojo

El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático calificó la resolución judicial como “aberrante” y convocó a reforzar la presencia de trabajadores en la planta. Además, anunció para este viernes a las 10 un abrazo y una conferencia de prensa en la puerta de la fábrica.

Fate, por su parte, sostuvo que quienes permanecen en el establecimiento son exempleados y planteó que existe un riesgo debido a la imposibilidad de garantizar la seguridad del inmueble.

El fallo reconoció la situación de quienes perdieron sus puestos y señaló que una eventual conciliación más amplia continúa como un objetivo. No obstante, aclaró que las discusiones relacionadas con compensaciones, acuerdos e indemnizaciones no corresponden al ámbito de la Justicia penal.

El cierre de Fate y el origen del conflicto

Fate anunció el 18 de febrero el cierre de su planta y el despido de 920 trabajadores. La fabricante de neumáticos de la familia Madanes Quintanilla tenía más de 80 años de actividad.

La compañía atribuyó la decisión al deterioro de las condiciones de mercado y la pérdida de competitividad. Entre los factores mencionó el ingreso de cubiertas importadas, especialmente de origen chino, los costos locales, la menor demanda interna, las dificultades para mantener las exportaciones y los conflictos gremiales con el sindicato.