Cierre en la autopista Buenos Aires-La Plata: cuáles son las rutas alternativas para evitar demoras
Las obras en la Autopista Buenos Aires–La Plata reordenaron los accesos, obligan a mirar los desvíos y vuelven clave planificar el viaje antes de salir.
Para evitar demoras en la autopista, a continuación te contamos cuáles son las alternativas para llegar a La Plata.
TelamMoverse entre la Ciudad de Buenos Aires y La Plata ya no depende únicamente de subir a la autopista y seguir de largo. En las últimas semanas, la traza volvió a quedar bajo atención por cierres programados, trabajos de mantenimiento y el avance de una obra más amplia.
La construcción del cuarto carril entre Avellaneda y Berazategui, un proyecto que AUBASA presentó como central para descomprimir uno de los corredores más transitados del área metropolitana. La consecuencia inmediata para miles de conductores es simple: antes de salir, conviene saber qué acceso está habilitado y qué alternativa real queda disponible.
Los accesos que hoy exigen mirar dos veces
Uno de los puntos más sensibles fue el ingreso desde el Acceso Sudeste, a la altura del kilómetro 11,5, en la zona del Parque Comercial de Avellaneda. Ese tramo tuvo cierres nocturnos por obras, en general entre las 22 y las 4, y en esos casos AUBASA indicó como desvío el ingreso por Bernal.
No es un dato menor: ese acceso alternativo dejó de ser una sugerencia ocasional para transformarse en la referencia más clara cuando el enlace principal queda fuera de servicio. A eso se suman otros cortes puntuales en conexiones con el Paseo del Bajo, especialmente para quienes vienen desde Avellaneda en sentido norte, lo que refuerza la idea de que no siempre el problema está en toda la autopista, sino en sus enlaces más estratégicos.
Qué caminos sirven cuando la autopista se complica
Si el corredor principal está congestionado o directamente bloqueado, las variantes clásicas siguen vigentes. Camino Centenario y Camino General Belgrano continúan siendo las salidas naturales para unir La Plata con Berazategui, Quilmes y otros puntos del sur del conurbano, desde donde luego se puede empalmar hacia la Ciudad por avenidas y accesos secundarios.
Para trayectos más largos también sigue siendo relevante el desvío por el ramal Gutiérrez hacia la Ruta Provincial 2, sobre todo para quienes no necesitan entrar enseguida a CABA y buscan evitar el cuello de botella en los tramos más cargados. Avenida Mitre, desde el Puente Pueyrredón, conserva utilidad para quienes se mueven entre Capital y Avellaneda o el sur cercano, aunque su rendimiento depende mucho del horario. En paralelo, las obras del cuarto carril confirman que la circulación seguirá alterada por bastante tiempo: el proyecto abarca unos 20 kilómetros y tiene un plazo estimado de 15 meses.
Tren y colectivos: cuándo convienen de verdad
En transporte público, el Tren Roca del ramal Constitución–La Plata sigue siendo una de las opciones más directas para evitar el tránsito, con servicio regular y horarios publicados en canales oficiales. Pero hay un matiz necesario: este mismo año también registró recorridos limitados por obras, incluso con servicios reducidos entre Constitución y Berazategui en algunos fines de semana.
Por eso, más que presentarlo como una garantía absoluta, hoy conviene describirlo como una alternativa sólida, aunque sujeta a cambios operativos. Los colectivos 129 y 195 mantienen recorridos entre Buenos Aires y La Plata, con variantes tanto por autopista como por Camino Centenario, lo que los vuelve útiles cuando una de las dos trazas se satura o queda afectada. En otras palabras, si la autopista falla, el viaje no se cancela: se alarga, se desvía o se reacomoda.
La clave ya no es solo salir: es anticiparse
La foto actual muestra un corredor en transformación. Ya no alcanza con saber que hubo un corte “el 7 de abril” o que un acceso puede cerrarse de noche. La situación es más dinámica: hay obras estructurales en marcha, enlaces que se interrumpen por mantenimiento y accesos alternativos que pasan a ser parte del viaje habitual.
Para quienes van en auto, el ingreso por Bernal, los caminos Centenario y Belgrano y la opción de RP2 por Gutiérrez aparecen hoy como las salidas más concretas. Para quienes eligen transporte público, el Tren Roca y las líneas 129 y 195 siguen siendo las herramientas más prácticas, aunque con la obligación de revisar el estado del servicio antes de viajar. En una autopista atravesada por reformas, improvisar dejó de ser una buena idea.


