Católicos, el libro que guía a los cristianos en las redes sociales
Los católicos en Argentina ya tienen una guía para moverse en las redes sociales sin perder el carácter cristiano, tal vez para frenar la deserción de fieles.
Reciente libro del sacerdote Gregorio Nadal en Argentina lanza una guía para cristianos en redes sociales.
El avance tecnológico en todas las capas de la sociedad es motivo de reflexión para el sacerdote de Argentina Gregorio Nadal, quien ha publicado un libro en español para católicos en estos tiempos llamado “Cómo ser cristianos en las redes sociales: relaciones humanas y presencia ética en el mundo digital”.
El sacerdote argentino Gregorio Nadal ha lanzado el texto “Cómo ser cristianos en las redes sociales", a modo de protocolo para cristianos que conviven en un entorno de pantallas, mensajes y reacciones
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Plantea la pregunta desde el inicio: “¿Cómo podemos ser cristianos en las redes sociales?”. Y pretende llegar a un público que sea más amplio del que la iglesia posee.
El padre Gregorio Nadal analiza contenidos, tendencias, y se dirige al corazón de los consumos más habituales en las redes sociales. Quiere alertar a incautos y aconsejar a los confundidos del rebaño.
Redes sociales
Para ello, el padre Nadal ofrece “una invitación a examinar qué sucede dentro de nosotros cuando estamos conectados, cómo nos afecta el contenido que consumimos y en qué tipo de personas nos convertimos al navegar en las redes sociales, comentar, leer o reaccionar”.
Christina Mehaffey, directora de la Academia Faustina en Irving, Texas, una escuela católica privada e independiente desde preescolar hasta el nivel secundario con 220 estudiantes, no repara en afirmar que las redes sociales entre sus estudiantes implica una pérdida de apreciación por lo que realmente importa.
“Estamos viendo dependencia digital, adicciones, por todas partes. Los niños luchan por todos lados”, enfatizó. “Y están desatentos; no se involucran. No les importa lo bueno, lo verdadero y lo bello, porque tienen este entretenimiento en la cara y al alcance de la mano”, explicó.
Iglesia
Hay dos documentos de la Iglesia que han servido de base para este reciente libro del sacerdote Gregorio Nadal: la encíclica “Fratelli Tutti” del Papa Francisco, y un documento de 2023 del Dicasterio para la Comunicación. Éste último es una "reflexión pastoral sobre el compromiso con las redes sociales”.
El sacerdote católico ha distinguido tres desafíos en la interacción con las redes sociales. Nada los identifica muy bien:
- Primero: la agresión normalizada.
- Segundo: la fragmentación del corazón.
- Tercero: la reacción inmediata.
Religión católica
Fratelli Tutti afirma que existe una violencia verbal que se ha vuelto común y que no se trata solo de lo que escribimos, sino también de lo que leemos, compartimos y permitimos que entre en los corazones.
“Esta agresión termina moldeando nuestra perspectiva, nuestra paciencia y nuestra manera de conectar con los demás, incluso cuando no participamos activamente en ella”, advirtió el prelado.
Para explicar la fragmentación del corazón Nadal cita el documento del dicasterio, en estos términos: "la tecnología no es neutral: moldea nuestra vida interior. El ritmo de la hiperconectividad fragmenta la atención, debilita el silencio (esencial para escuchar a Dios) y dificulta la interacción genuina, cara a cara".
Para el último punto mencionó la reacción inmediata, asegurando que "las redes sociales nos impulsan a responder con rapidez, a menudo desde una posición de dolor. El documento lo expresa claramente: el estilo humano —y también el estilo cristiano— no puede ser reactivo, sino reflexivo".
Transformación digital
Nadal insta a los jóvenes a plantearse preguntas que los ayuden a ser más libres.
"¿Cómo entro en las redes sociales y cómo las dejo después? ¿Qué me pasa cuando leo ciertos comentarios? ¿Qué contenido me inquieta, me entristece o me enoja? ¿Soy yo quien toma las decisiones o me dejo llevar?", enumera.
Más en concreto, busca contagiar un estado espiritual: “recuperar pequeños espacios sin pantallas, el verdadero silencio, las conversaciones ininterrumpidas, el caminar, la lectura, el estar con otros sin estar ‘a medias’”, aclarando que no se trata de “rechazar lo digital”.
“La libertad no consiste en decirlo todo sino en poder elegir desde dónde y por qué hablamos”, resumió.
El sacerdote dijo que el aporte que los católicos están llamados a hacer en el mundo digital es humanizarlo.
Respecto a la evangelización digital, el padre Nadal dijo que la considera una posibilidad real y necesaria, siempre que “no se reduzca a una estrategia” porque, como indica el documento del dicasterio, la comunicación es, ante todo, presencia, y “la presencia no se improvisa ni se calcula: se vive”.
Por tanto, en su conclusión, asevera que “evangelizar en el mundo digital no se trata de ocupar espacios o aumentar la visibilidad, sino de aprender a estar presentes humana y cristianamente allí donde se desarrolla gran parte de la vida hoy”.
Las redes sociales representan un reto para el sacerdote: “En un ambiente saturado de voces, quizás lo más elocuente no sea un mensaje brillante sino una presencia genuina, capaz de detenerse ante el sufrimiento y abrir espacios de encuentro, incluso a través de una pantalla”.
Gregorio Nadal
Gregorio Agustín Nadal Zalazar nació el 26 de mayo de 1982 en Concepción del Uruguay. Fue ordenado sacerdote el 24 de septiembre de 2009, en la Catedral de San José de Gualeguaychú.
Es diplomado en Pastoral Vocacional por el Instituto Teológico-Pastoral de Colombia y obtuvo su licenciatura en Teología con especialización en Estudios Pastorales en la Universidad Católica Argentina.
Actualmente es párroco de la Basílica de la Inmaculada Concepción de Concepción del Uruguay, secretario general del consejo presbiteral, miembro del equipo diocesano de formación permanente del clero y recientemente nombrado delegado episcopal para la evangelización.
Letra video
Subo una foto, un rezo en el muro,
buscando luz en un brillo oscuro.
Mil "Me gusta" no calman la sed,
si el alma se enreda en la red.
El algoritmo no sabe de amor
ni el filtro oculta nuestro dolor.
(Coro)
¡Levanta la vista, hermano, despierta!
La fe no es un poste, es la mano abierta.
Más rostros, menos pantallas,
que el ego digital no gane batallas.
Cristo camina en la calle, en el lodo, no en un perfil que lo vende todo.
La tecnología es solo un camino, no dejes que dicte tu destino.
Que el Wi-Fi no rompa el abrazo sagrado,
ni el ruido te aleje del que está a tu lado.






