Así usan los celulares los chicos en Mendoza: los particulares datos de una encuesta
Una encuesta de la DGE reveló que el 95% de los estudiantes de Mendoza tiene teléfono propio y lo lleva para todas partes. Cómo interfieren los celulares.
El 97% de los adolescentes de Mendoza tiene celulares.
Inteligencia Artificial. META“¿Por qué no contestás si estás todo el día con el teléfono?”, “¿Hasta que hora te quedaste con el celu?”, son algunas de las frases que los adultos repiten hasta el cansancio a los adolescentes que parecen tener el teléfono como extensión de la mano y los datos los respaldan: el 97% de los chicos tienen celulares.
Los chicos de Mendoza y los celulares
En 15 años de venta masiva en Mendoza, los celulares se colaron en la vida cotidiana de las personas y se han convertido en un imprescindible -como antes eran la llaves y la billetera- en el que se delegan desde rutinas de ejercicio, el manejo de las cuentas bancarias, las redes sociales, la obra social y documentos como el DNI y la tarjeta verde del auto.
Los chicos no quedaron al margen de la transformación de la vida cotidiana y se sumaron al uso de la tecnología. El gran interrogante tiene que ver con la forma, los usos y las consecuencias del uso y abuso de las pantallas en la niñez y la adolescencia.
En este sentido, la Dirección General de Escuelas (DGE) presentó el informe “Celulares en la escuela. Usos, riesgos y propuestas para una integración saludable” elaborado en base a encuestas a docentes, familias y alumnos entre 12 y 18 años de las escuelas secundarias de Mendoza.
Los datos son reveladores: el 97,5% de los estudiantes tiene celular propio, 83% lo lleva consigo todo el tiempo y el 33% lo tiene encendido las 24 horas. Además, las familias aportaron que el 67,5% comenzó a usar el teléfono entre los 10 y 13 años. Los docentes indicaron que el 66% de los chicos usa el teléfono en el aula y 50% lo utiliza con mucha frecuencia.
Para qué usan el teléfono de los chicos
Los adultos tienen sus excusas para llevar todo el día el teléfono en el bolsillo: el trabajo, un correo urgente, un proveedor que está atrasado con una entrega o un cliente del que esperan una llamada urgente para confirmar un pedido. Pero la verdad, es que las horas de uso pasan por otras aplicaciones de los celulares.
En este sentido, los estudiantes encuestados revelaron para qué usan el celular: el 90% para comunicarse por WhatsApp, 84% para buscar información, el 50% usa el teléfono como cámara de fotos o para ver videos y el 54% para entrar a las redes sociales. En cuanto a redes, el 95% usa WhatsApp, el 84% Instagram y el 80% Tik Tok.
El 59% de los alumnos dijo que suele mirar el teléfono aunque no suene. El 35% dice que lo mira cada 10 minutos o menos y el 40% cada 15 ó 30 minutos, es decir, en menos de media hora el 75% vuelve a mirar el teléfono aunque no haya notificaciones o llamadas.
El teléfono en el aula
La biblioteca está dividida alrededor del uso de los celulares en el aula. En Mendoza, está el caso del colegio San Luis Gonzaga donde los alumnos dejan los celulares en una caja al entrar al aula y los retiran cuando salen de la escuela. Solo los pueden sacar de la caja para hacer una tarea específica. Según los directivos y docentes, en los recreos se volvieron a escuchar las risas y los juegos entre los alumnos. El uso de cero de pantallas obligó a que volvieran los billetes y las monedas al kiosko.
Por otro lado, algunos equipos directivos están a favor del uso de la tecnología en las aulas y otros ni siquiera han tenido tiempo de analizar tantos aspectos porque los celulares irrumpieron casi sin control en medio de las clases.
Según el informe de la DGE, el 80% de los estudiantes lleva el teléfono al colegio y el 66% de los alumnos contestó que lo usa en el aula para hacer las tareas, ver la hora, buscar información, leer o enviar mensajes.
La mirada de los docentes encuestados es distinta y aseguraron que el uso pedagógico es limitado. El 75% de los maestros dijo que proponen tareas en el aula con el teléfono pero que la mayoría de los estudiantes lo usa para otros fines.
Poco descanso y el ritual de la comida
Uno de los datos más llamativos tiene que ver con el teléfono como interferencia de los rituales cotidianos como la comida y el descanso. El 36% de los chicos dijo que usa el teléfono mientras desayuna, almuerza o cena. Es decir, que en muchos casos el celular se suma al televisor en la mesa familiar o que muchos chicos hacen sus comidas diarias solos. En cuanto al descanso, la mitad de los chicos dijo que tiene problemas para dormir por el uso del celular, una realidad que los padres confirmaron.
“El 58% de los padres refieren que los momentos de convivencia a veces son interrumpidos por uso del celular. El 53% manifiesta que a veces se interrumpen las responsabilidades de la casa y, un porcentaje similar afirma que a veces el uso del teléfono compite con el estudio. El 51% de las familias respondieron que a veces le preocupa la cantidad de tiempo que su hijo pasa conectado. Por otro lado, el 56% manifiesta que algunas veces tienen que llamar la atención porque está conectado más tiempo del propuesto o del tiempo autorizado”, indicó el informe de la DGE.
“Podemos deducir que se experimenta y percibe el impacto del uso del celular en la vida cotidiana: en el sueño, en la convivencia, en el estudio, etc. Es sabido que el exceso de tiempo que los chicos pasan conectados es tiempo que se resta de otras actividades”, agregó.
La problemática del fin de semana
En cuanto a tiempo de uso del celular, este comportamiento se acentúa en los chicos los fines de semana. El 64% de los adolescentes mendocinos usa al menos 3 horas por día el teléfono entre semana, de este porcentaje: el 28% lo utiliza 3 a 5 horas diarias, el 18% entre 5 y 7 horas y el 18% restante 7 horas o más.
Con respecto al uso del celular durante el fin de semana, el 44,7% de las familias señalaron que los sábados y domingos los chicos usan más tiempo el celular.



